<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364</id><updated>2011-04-21T21:20:05.907-07:00</updated><category term='El antirracismo como religión de estado.'/><title type='text'>Gallaecia411</title><subtitle type='html'>BLOG ARQUEOFUTURISTA</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>25</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-1623626142730825175</id><published>2007-03-07T08:28:00.000-08:00</published><updated>2007-03-07T08:45:45.418-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El antirracismo como religión de estado.'/><title type='text'></title><content type='html'>El antirracismo como religión de estado&lt;br /&gt;Guillaume Faye&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El antirracismo tiene la misma obsesión por la raza que el cura puritano por el sexo. Hoy, el sexo se muestra tanto como una industria como la raza es violada y disimulada. Pero en realidad este disimulo esconde una presencia obsesiva del concepto. El antirracismo ha devenido una especie de meta-religión, una forma perversa e inconsciente de racismo, en todo caso el signo de una obsesión racial. ¿Pero qué es en el fondo el racismo? Nadie lo sabe explicar ni definir. Como en todos los vocablos abusivos y con fuertes cargas afectivas, la palabra en sí carece de significación. Se le confunde con la xenofobia, y se habla así del racismo mutuo de los croatas, los serbios y los albaneses, cuando sus disputas son de carácter nacional y religioso, pero no racial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí las posiciones interesantes son las de Claude Lévi-Strauss en su opúsculo "Raza e Historia" y de Zoulou Kredi Mutwa, autor del famoso ensayo "My People", que fue la más pertinente crítica tanto del apartheid sudafricano como del modelo de la sociedad multirracial. Pero esta fue igualmente la opinión de Léopold Sedar Senghor, que teorizó sobre las nociones de "civilización negro-africana" y "albo-europea".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Estas opiniones son clasificadas en la actualidad como gravemente incorrectas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus tesis pueden resumirse en estos puntos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) La diversidad biológica de las grandes familias de la población humana es un hecho incontestable; esta diversidad es una riqueza, es el núcleo de civilizaciones diferentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Negar el hecho racial es un error intelectual peligroso, pues niega los mismos fundamentos de la antropología e instala el concepto "raza" en el rango de tabú, en paradigma mágico, cuando en realidad es una realidad banal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) El antirracismo obsesivo es al racismo lo que el puritanismo a la obsesión sexual. Una sociedad multirracial es por necesidad una sociedad multirracista. No se puede hacer cohabitar sobre el mismo territorio y sobre la misma área de civilización mas que a poblaciones biológicamente emparentadas, con un "mínimum" de diferencias étnicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Globalmente, las tesis de Levy-Strauss, de Kredi Mutwa y de Léopold Senghor concluyen que la humanidad no es una "mobylette", y que no marcha con mixturas. Así, mientras que la ideología oficial niega el concepto de raza, en verdad lo está reconociendo y fortificando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sociedad francesa no reconoce que el hecho racial se le impone, se proclama por todos sitios, empezando por los inmigrantes. En los suburbios y en las "zonas sin derecho", los franceses autóctonos son tachados despectivamente como "galos", o, más frecuentemente, como "quesitos" ("petit fromages"). Mientras que las razas son censuradas como inexistentes y no se les reconoce ninguna realidad, la cuestión racial está más presente que nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente que las "razas puras" no existen y que el concepto no tiene sentido biológico, pues toda población es producto de un "phylum" genético muy diverso. Pero esto no quita existencia al "hecho racial", ni a las razas. Incluso una población mestiza constituye un hecho racial, y no se puede decir que en Sudamérica o en las Antillas el mestizaje haya creado nuevas razas. Los antirracistas, que niegan la realidad del concepto de raza, son favorables al "mestizaje", militan por la "mezcla de las razas", y niegan por tanto su propia realidad. ¿Entienden quizás que con el mestizaje las razas dejarán de existir? De forma dogmática se empeñan en demostrar "científicamente" que las razas no existen, y que por lo tanto la modificación del sustrato biológico en Europa no tendrá consecuencia alguna, sino tan solo influencias benéficas. Esta es la tesis envenenadora del "totum cultural", en la que ni siquiera sus propagadores creen con seriedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De una parte la ideología oficial niega la existencia de las razas humanas, señalan las diferencias insignificantes en los cromosomas personales, pero por el otro la ley prohibe las discriminaciones raciales "en nombre de la pertenencia o no pertenencia a una raza, étnia o religión". Entonces, ¿las razas existen o no existen? En la simple lógica aristotélica o leibniziana, es un absurdo reprimir a quienes cometen un delito contra un sujeto jurídico que no existe de hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte se proclama la inutilidad de las distinciones raciales, pero se aplican legalmente cuotas de favoritismo racial. Se niegan las "diferencias raciales" pero se pone el punto en las "discriminaciones raciales positivas". (…) Como toda realidad antropológica y, más generalmente, natural, el hecho racial no es un "hecho absoluto", pero es un hecho. Su negación actual por la ideología dominante constituye el signo y la prueba de que la cuestión racial ha devenido fatídica. Toda civilización enferma tiende a censurar la realidad de su mal y a hacer de ella un tabú. No se habla de sogas en la casa del ahorcado. La ideología hegemónica procede así con un trabajo de silencio, con un secreto de familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sociólogo negro sudafricano, de etnia zulú, Kredi Mutwa, escribía en su revelador libro "My People" (Penguin Books, Londres, 1977): "Negar las diferencias fundamentales entre los negros y los blancos, las dos grandes familias raciales de la humanidad, es negar la naturaleza y la vida. Es tan estúpido como afirmar que la feminidad y la masculinidad no existen. Aquí se descubre una falta de sentido común en el espíritu occidental. El hombre negro acusa en sí mismo más que el blanco su personalidad racial, y es por naturaleza más reticente a aceptar la utopía de un hombre universal".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mismo sentido, Léonine N´Diaye, en su obra "Le Soleil" (Dakar, 021121987), escribe: "Al igual que existen diferencias entre los pueblos blancos, entre los hispanos y los nórdicos, por ejemplo, también existe esa diferencia entre las etnias tribales africanas. La humanidad está dividida en grandes familias con su propia personalidad, cultura y hecho biológico".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los africanos, como entre los asiáticos la naturalidad del hecho racial no ofrece problemas. Se reivindica con toda tranquilidad. La negación psicótica del hecho racial en Europa se apoya en la esperanza de que disimulando el hecho racial puede purgar el pecado original del racismo y crear al mismo tiempo una sociedad idílica, un paraíso extraterrestre. (…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el censo de la población francesa de 1999, el Instituto Nacional de Estadística no hizo ninguna referencia al origen étnico ni a la religión. Los franceses no debían conocer las cifras reales, Max Clos, presidente del instituto, explicó en Le Figaro (05/03/99): "Una comisión de sociólogos explicó que la menor referencia sobre el carácter étnico o religioso de una ciudad o un barrio podría provocar reacciones racistas. Las gentes tienden a creer que una mayoría de población magrebí o africana crea inseguridad". ¡Fantástico!… como si "las gentes" no se percataran ellas mismas de la realidad al andar por las calles. Este es un perfecto ejemplo de engaños al pueblo, de negligencia del poder y de "transparencia democrática".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué el enfermo desconoce su fiebre, por qué se niega a mirar el termómetro? ¿Porqué los poderes niegan que la inmigración es de hecho un cataclismo social, que está en marcha una colonización, por qué se comportan como si la emigración no existiese?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estado se ha vuelto de nuevo censor, a veces se refiere a las poblaciones afro-magrebíes como "representantes de la población que vive en la periferia"… asombroso eufemismo. El Instituto de Estadística niega el hecho étnico y racial y se niega a hacerse pregunta alguna sobre este hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los poderes públicos, atontados por la psicosis antirracista y el tabú étnico, disimulan voluntariamente las cifras de la inmigración. Pero al mismo tiempo, remarca sus contradicciones, como corresponde a toda ideología alejada de la realidad, pues implícitamente reconocen el carácter étnico de la colonización, reconocen que los inmigrantes rechazan la asimilación.&lt;br /&gt;Los poderes públicos colaboran con los inmigrantes colonizadores para moldear la opinión pública. Pues en una sociedad mediática las gentes creen menos en lo que ven que en lo que les inculcan los mass-media.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[Tomado del libro La Colonisation de L'Europa, L’Æncre, 2000]&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-1623626142730825175?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/1623626142730825175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/1623626142730825175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2007/03/el-antirracismo-como-religin-de-estado.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-116436990292041181</id><published>2006-11-24T03:44:00.000-08:00</published><updated>2006-11-24T04:05:02.943-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="TextVerdana23"&gt;Europa, un arbre en la tempesta&lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;MART I HEFEST: LA TORNADA DE LA HISTORIA&lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;El segle XXI serà un segle de ferro i de tempestes. No s'assemblarà en res a aquelles prediccions armonioses fetes fins els anys seixanta. No s'esdevindrà l'aldea global profetitzada per Marshall MacLuhan al 1966, ni el planeta en xarxa (network planet) de Bill Gates, ni la civilització mundial liberal i sense historia dirigida des d'un únic Estat "onusí" descrita per Francis Fukuyama. Serà el segle dels pobles en competició i de les identitats étniques. I paradoxalment, els pobles reeixits seràn aquells que es mantinguin fidels o que tornaràn als valors i realitats de l'antigor, ja siguin aquests biològics, culturals, étics, socials o espirituals, i que, alhora, seràn els que dominin amb mestratge la tecnociència. El segle XXI serà aquell on la civilització europea, prometeica i tràgica més eminentment fràgil, patirà una metamorfosi o arribarà a conèixer el seu propi i inaturable crepúscle. En acabat, serà un segle decisiu. &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;A Occident, els segles XIX i XX han estat els de la creença en l'alliberament de les lleis de la vida, als que s'ha cregut que era possible arribar a la ment després d'haver arribat a la Lluna. El segle XXI molt probablement posarà les coses al lloc que les pertoca i suposarà el "retorn a allò real", també molt probablement mitjançant el camí del patiment. Els segles XIX i XX han vist l'apogeu de l'esperit burgés, aquella petita sífilis mental, monstruosa i lletja fotocopia de la noció d'èlit. El segle XXI, temps de tempestes, veurà com es renoven alhora els conceptes de poble i aristocràcia. El somni burgés s'enfonsa en la podridura dels seus mateixos principis i de les seves promeses porugues: No són, forçosament, temps de bonança i cofoïsme pel materialisme i el consumisme, el capitalisme transnacional triomfant i l'individualisme. I no molt més per la seguretat, la pau o la justícia social. &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;Conreem l'optimisme pesimista de F.-W. Nietzsche. «Ja no resta cap ordre al que defensar, cal refer-ne un de nou», va escriure Pierre Drieu La Rochelle. I sorgeixen les preguntes: ¿Pot ser que vagi tot malament al decurs de les primeres passes del segle XXI? ¿Pot ser que tots els indicadors estiguin en vermell roent? Doncs millor encara. ¿Potser no ens predeien la fí de la historia després de l'enfonsament de la U.R.S.S.? Estem assistint justament al seu retorn sorollòs, bel.licós i arcaic. L'islam torna a encetar les seves guerres de conquesta. L'imperialisme americà es desencadena. La Xina i l'India malden per arribar a ser superpotencies, etc. El Segle XXI estarà sota el doble signe de Mart, el Déu de la Guerra, i d'Hefest, el Déu forjador d'espases, mestre-patró de les técniques, dels focs tel.lúrics.&lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;ENVERS LA QUARTA EDAT DE LA CIVILITZACIÓ EUROPEA &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;&lt;br /&gt;A la civilització europea, civilització superior, cal no dubtar gens en afirmar-la com a tal front la cantarella llangorosa de l'etnomasoquisme xenòfil, i caldrà, per poder sobreviure al Segle XXI, fer-hi una revisió colpidora de certs dels seus principis. I només en serà capaç si resta ancorada a la seva eterna personalitat metamòrfica: Haurà de transformar-se tota sencera restant com ella mateixa alhora, conrear l'arrelament i la desinstal.lació, la fidelitat identitària i l'ambició historica.&lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;La Primera Edat de la civilització europea aplega l'Antigüetat i l'Edat Mitjana: Moment de gestació i de creixement. La Segona Edat va des dels Grans Descobriments fins la Primera Guerra Mundial: Es l'asunció. La civilització europea conquereix el món. Pero de la mateixa forma que Roma o l'Imperi d'Alexandre Magne, ella mateixa es fa devorar pels seus mateixos fills: Occident i América, i per aquells pobles que ella mateixa ha (superficialment) colonitzat. S'obre llavors, a un tràgic moviment d'acceleració de la historia, la Tercera Edat de la civilització europea després del Tractat de Versalles i la fí de la guerra civil europea de 1914-18: El malaurat segle XX ¡Només quatre generacions van caldre per fer estimbar en decadència el treball ascendent, la labor solis de més de quaranta generacions! La historia s'assembla a les asíntotes trigonométriques de la “teoría de les catástrofes”: Es al pinacle de la seva esplendor que la rosa es marceix, és després el temps assoleiat i de serenor quan el cicló esclata. ¡La roca Tarpeia es ja propera al Capitoli! &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;Europa va ser víctima del seu mateix prometeïsme tràgic, de la seva mateixa obertura al món. Víctima d'aquest excès de tota expansió imperial: L'universalisme, oblidadís de tota solidaritat ètnica interna global. &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;La Quarta Edat de la civilització europea s'obre avui. I serà la del renaixement o la perdició. El segle XXI serà per aquesta civilització hereva dels pobles-germans indoeuropeus, el segle malaurat, el del fatum, del destí que distribueix la vida o la mort. Pero el destí no és l'atzar absolut. Contrariament a les religions del desert –el qual simbólicament no representa més que el buit absolut– els pobles europeus saben endins de si mateixos que el destí i que les divinitats no són sempre omnipotents front la voluntat de l'home. Com Aquil.les, com Ulises, l'home europeu dels orígens es manté dempeus i mai ajagut, prostrat o agenollat front els seus deus. No hi ha sentit de la historia. &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;Fin i tot ferit, l'Arbre pot seguir creixent. Amb la condició de que retrobi la fidelitat a les seves mateixes arrels, als seus fonaments ancestrals, al terra que nodreix la seva sava. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA METAFORA DE L'ARBRE&lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;&lt;br /&gt;Europa, un arbre en la tempesta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;MART I HEFEST: LA TORNADA DE LA HISTORIA&lt;br /&gt;El segle XXI serà un segle de ferro i de tempestes. No s'assemblarà en res a aquelles prediccions armonioses fetes fins els anys seixanta. No s'esdevindrà l'aldea global profetitzada per Marshall MacLuhan al 1966, ni el planeta en xarxa (network planet) de Bill Gates, ni la civilització mundial liberal i sense historia dirigida des d'un únic Estat "onusí" descrita per Francis Fukuyama. Serà el segle dels pobles en competició i de les identitats étniques. I paradoxalment, els pobles reeixits seràn aquells que es mantinguin fidels o que tornaràn als valors i realitats de l'antigor, ja siguin aquests biològics, culturals, étics, socials o espirituals, i que, alhora, seràn els que dominin amb mestratge la tecnociència. El segle XXI serà aquell on la civilització europea, prometeica i tràgica més eminentment fràgil, patirà una metamorfosi o arribarà a conèixer el seu propi i inaturable crepúscle. En acabat, serà un segle decisiu.&lt;br /&gt;A Occident, els segles XIX i XX han estat els de la creença en l'alliberament de les lleis de la vida, als que s'ha cregut que era possible arribar a la ment després d'haver arribat a la Lluna. El segle XXI molt probablement posarà les coses al lloc que les pertoca i suposarà el "retorn a allò real", també molt probablement mitjançant el camí del patiment. Els segles XIX i XX han vist l'apogeu de l'esperit burgés, aquella petita sífilis mental, monstruosa i lletja fotocopia de la noció d'èlit. El segle XXI, temps de tempestes, veurà com es renoven alhora els conceptes de poble i aristocràcia. El somni burgés s'enfonsa en la podridura dels seus mateixos principis i de les seves promeses porugues: No són, forçosament, temps de bonança i cofoïsme pel materialisme i el consumisme, el capitalisme transnacional triomfant i l'individualisme. I no molt més per la seguretat, la pau o la justícia social.&lt;br /&gt;Conreem l'optimisme pesimista de F.-W. Nietzsche. «Ja no resta cap ordre al que defensar, cal refer-ne un de nou», va escriure Pierre Drieu La Rochelle. I sorgeixen les preguntes: ¿Pot ser que vagi tot malament al decurs de les primeres passes del segle XXI? ¿Pot ser que tots els indicadors estiguin en vermell roent? Doncs millor encara. ¿Potser no ens predeien la fí de la historia després de l'enfonsament de la U.R.S.S.? Estem assistint justament al seu retorn sorollòs, bel.licós i arcaic. L'islam torna a encetar les seves guerres de conquesta. L'imperialisme americà es desencadena. La Xina i l'India malden per arribar a ser superpotencies, etc. El Segle XXI estarà sota el doble signe de Mart, el Déu de la Guerra, i d'Hefest, el Déu forjador d'espases, mestre-patró de les técniques, dels focs tel.lúrics.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ENVERS LA QUARTA EDAT DE LA CIVILITZACIÓ EUROPEA&lt;br /&gt;A la civilització europea, civilització superior, cal no dubtar gens en afirmar-la com a tal front la cantarella llangorosa de l'etnomasoquisme xenòfil, i caldrà, per poder sobreviure al Segle XXI, fer-hi una revisió colpidora de certs dels seus principis. I només en serà capaç si resta ancorada a la seva eterna personalitat metamòrfica: Haurà de transformar-se tota sencera restant com ella mateixa alhora, conrear l'arrelament i la desinstal.lació, la fidelitat identitària i l'ambició historica.&lt;br /&gt;La Primera Edat de la civilització europea aplega l'Antigüetat i l'Edat Mitjana: Moment de gestació i de creixement. La Segona Edat va des dels Grans Descobriments fins la Primera Guerra Mundial: Es l'asunció. La civilització europea conquereix el món. Pero de la mateixa forma que Roma o l'Imperi d'Alexandre Magne, ella mateixa es fa devorar pels seus mateixos fills: Occident i América, i per aquells pobles que ella mateixa ha (superficialment) colonitzat. S'obre llavors, a un tràgic moviment d'acceleració de la historia, la Tercera Edat de la civilització europea després del Tractat de Versalles i la fí de la guerra civil europea de 1914-18: El malaurat segle XX ¡Només quatre generacions van caldre per fer estimbar en decadència el treball ascendent, la labor solis de més de quaranta generacions! La historia s'assembla a les asíntotes trigonométriques de la “teoría de les catástrofes”: Es al pinacle de la seva esplendor que la rosa es marceix, és després el temps assoleiat i de serenor quan el cicló esclata. ¡La roca Tarpeia es ja propera al Capitoli!&lt;br /&gt;Europa va ser víctima del seu mateix prometeïsme tràgic, de la seva mateixa obertura al món. Víctima d'aquest excès de tota expansió imperial: L'universalisme, oblidadís de tota solidaritat ètnica interna global.&lt;br /&gt;La Quarta Edat de la civilització europea s'obre avui. I serà la del renaixement o la perdició. El segle XXI serà per aquesta civilització hereva dels pobles-germans indoeuropeus, el segle malaurat, el del fatum, del destí que distribueix la vida o la mort. Pero el destí no és l'atzar absolut. Contrariament a les religions del desert –el qual simbólicament no representa més que el buit absolut– els pobles europeus saben endins de si mateixos que el destí i que les divinitats no són sempre omnipotents front la voluntat de l'home. Com Aquil.les, com Ulises, l'home europeu dels orígens es manté dempeus i mai ajagut, prostrat o agenollat front els seus deus. No hi ha sentit de la historia.&lt;br /&gt;Fin i tot ferit, l'Arbre pot seguir creixent. Amb la condició de que retrobi la fidelitat a les seves mateixes arrels, als seus fonaments ancestrals, al terra que nodreix la seva sava. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA METAFORA DE L'ARBRE&lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;&lt;br /&gt;L'Arbre són les arrels, el tronc i el fullatge. Es a dir, el germen, el soma i la psique. &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;&lt;br /&gt;1) Les arrels representen el “germen”, el sòcol biológic d'un poble i el seu territori, la seva terra materna. Elles no ens pertanyen, les transmetem. Elles pertanyen al poble, a l'ànima ancestral i per vindre del poble, anomenada pels grecs Ethnos i pels germanics Volk. Vènen des dels ancestres i tenen com a destí les noves generacions. (Es per aixó que qualsevol mestissatge és una apropiació indeguda d'un bé a transmetre i, una altre vegada, una traició). Si el germen s'esvaeix, ja no és possible res més. Podem tallar el tronc de l'arbre, pero pot tornar eventualment a rebrotar. Pero si arranquem les arrels o embrutem la terra, tot s’ha acabat. Es per aixó que les colonitzacions territorials i les desfiguraciones étniques són infinitament més greus i mortals que les cobardes servituds culturals o polítiques, de les que un poble pot, si cal, refer-se perfectament. Les arrels, principi dionisíac, creixen i s'endinsen al terra, mitjançant noves ramificacions: Vitalitat demogràfica i protecció territorial de l'Arbre contra les males herbes. Les arrels, el “germen”, mai arriben a estar mortes. Aprofundeixen en la seva essència, tal i com ho entenía Martin Heidegger. Les arrels són a la vegada “tradició” (alló que es transmet) i “materia ígnea” (font viva, etern reinici). Les arrels són llavors en conjunt la manifestació de la memoria i d'alló ancestral més profunds i del etern caràcter jove dionisíac. I aquesta manifestación ens remet al concepte capital d'aprofundiment.   &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;&lt;br /&gt;2) El tronc, és el “soma”, el cos, l'expressió cultural i física d'un poble, sempre en constant innovació nodrida per la sava vinguda des de les arrels. No està quallat o petrificat, gelificat. S'engreixa en capes concèntriques aixecant-se tot ell envers el cel. Avui, aquells que volen neutralitzar i abolir la cultura europea miren de “conservarla” com si fos un monument del passat, com si estigues dins una capsa de formol, adient pels erudits “neutres”, o bé abolir la memòria historica per les joves generacions. El tronc, sobre la terra que el manté, és, edat rere edat, creixement i metamorfosi. L'Arbre de la llarga cultura europea està alhora arrelat i desinstal.lat (soscavat). Un roure de deu anys no s'assembla a un roure de mil anys.És tanmateix sempre el mateix roure. El tronc, aquell que rep i s'acara al raig, obeeix al principi del raig jupiterí. &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;&lt;br /&gt;3) El fullatge. És el més esberladís i el més bell. Mor, es marceeix i reneix com el Sol. S'estèn en tots els sentits. El fullatge representa a la “psique”, és a dir a la civilització, a la producció i la profusió de noves formes de creacions diverses. Es la raó de ser de l’Árbre, la seva asunció. D’altre banda, ¿a quina llei obeeix el creixement de les fulles? A la fotosíntesi. Es a dir a “fer servir la força de la llum”. El Sol nodreix la fulla que, a canvi, produeix l’oxígen vital. L’eflorescent fullatge segueix doncs el principi apolini. Pero atenció: Si creix desmesurada y anàrquicament (com és el cas de la civilització europea que ha volgut, en convertir-se en l'Occident mundial, estendre's pel planeta sencer), serà sobtat per la tempesta, com si d'una vela mal trellada es tractés, i farà abatre i desarrelar l'Arbre que el manté. El fullatge deu ser podat, disciplinat. Si la civilització europea vol subsistir, no ha d'obri-se a tota la Terra ni deixar els braços oberts..., al igual que un fullatge en excès curiòs que s'estèn per tot arreu i es deixa escanyar per les heures. Li caldrà concentrar-se sobre seu propi espai vital, es a dir Eurosiberia. D'aquí la importancia de l'imperatiu de l'etnocentrisme, mot políticament incorrecte pero que ha de ser preferit al model “etnopluralista” i que de fet alguns errats o calculadors miren de teoritzar confonent l'esperit de resistència de l'èlit rebel del jovent. &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;Podem comparar la metàfora tripartita de l'Arbre amb la del Cohet, extraordinaria invenció europea. Corresponent els reactors cremant i els propulsors a les arrels, al foc tel.lúric. El cos cilíndric de l'enginy s'assembla al tronc de l'arbre. I la capçalera del projectil, des d'on surtiràn els satel.lits o les naus alimentades per l'energía dels panels solars, fa pensar en el fullatge. &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;¿Es potser un atzar versemblant que els grans programes de cohets espacials bastits per europeus -incloent els expatriats als EUA endivinant-se, obviament, a qui esmentem- s'hagin anomenat respectivament Appolo, Atlas, Mercury, Thor y Ariane? L'Arbre, és el poble. De la mateixa forma que el cohet, puja envers el cel, sortint tanmateix d'una terra, d'un sól fecund on cap altre arrel paràsita pot ser admesa. A una base espacial, és garanteix una empara perfecta, una netedat total de l'àrea de llençament. Igualment, el bon jardiner sap que per fer segur que l'arbre creixi en alçada i s'enforteixi, cal que alhora s'alliberi la base sobre la que s'asseu de les inoportunes males herbes que deixen eixutes les seves arrels; alliberar el seu tronc de l'opressió de les plantes paràsites; pero alhora podar el brancam massa prolix que manqui de verticalitat. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DEL CREPÚSCLE A L'ALBADA &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;&lt;br /&gt;Aquest segle serà el del renaixement metamórfic d'Europa, com el Fènix, o de la seva anihilació en tant que civilització historica i la seva transformació en Luna Park cosmopolita i estèril, mentre els altres pobles, pel que els respecta, mantindràn les seves identitats i desemvoluparàn el seu poder. Europa està amenaçada per dos virus emparentats: El de l'oblit de si mateix, de l'assecament interior, i el de l'“obertura a l'Altre”, excessiva. Al segle XXI, a Europa, per sobreviure, li caldrà alhora reaplegar-se, tornar de nou a la seva memòria i empaitar la seva mateixa ambició, fàustica i prometeica. Tal és l'imperatiu de la coincidentia oppositorum, la convergència dels contraris, o la doble necessitat de la memòria i la voluntat de poder, del recolliment i de la creació innovadora, de l'arrelament i la desinstal.lació. Heidegger i Nietzsche...&lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt; El començament del Segle XXI serà com aquella mitjanit del món, desesperant, de la que parlava en Friedrich Hölderlin. Pero al més fosc de la nit, ben sabut és que pel matí, el Sol tornarà, Sol Invictus. Rere el crepúscle dels deus: L'Albada dels deus. Els nostres enemics han cregut sempre en la Gran Nit i les seves senyeres estàn ornades amb símbols d'estels nocturns. Pel contrari, sobre les nostres senyeres esta encunyat l'Estel del Gran Matí, amb raigs arborescents: La roda, la flor del Sol de Migdia. &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;&lt;br /&gt;Les grans civilitzacions saben passar de les tenebres de la decadència al renaixement: l'islam i la Xina ho han demostrat. Els Estats Units d'América no són una civilització, per res, si no una societat, la materialització mundial de la societat burgesa, al igual que un cometa, amb un poder tan groller com fonedís. No tenen arrels. No són els nostres veritables competidors pel que fa a l'escala de la historia, per res, senzillament són paràsits. &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;Els temps de la conquesta s'ha exhaurit. Ara vé el de la reapropiació interior i exterior, la reconquesta de la nostra memòria i el nostre espai: ¡I quin espai! Catorze husos horaris sobre els que el Sol mai no es posa. Des de Brest fins l'Estret de Béring, no hi ha dubte, aquest és veritablement l'Imperi del Sol, i és de fet l'espai vital i d'expansió propi dels pobles indoeuropeus. Sobre el flanc sudest, tenim els nostres cosins hindus i sobre el flanc est, a la gran civilització xinesa, que podrà segons vulgui esdevenir aliada o enemiga. Sobre el flanc oest, vinguda des de més enllà de l'Oceà: L'América que tindrà sempre com objectiu barrar el pas a la unió continental (de l'espai eurosiberià). Tanmateix, ¿podrà fer-ho eternament? &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;&lt;br /&gt;I a més, sobre el flanc sud: La principal amenaça, resorgida des del fons de les èpoques del passat, aquella amb la que no podem transigir (absolutament per res). &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;&lt;br /&gt;Certs llenyadors miren d'abatre l'Arbre. Entre ells s'hi trobren molts traidors, molts col.laboradors. Defensem la nostra terra, preservem el nostre poble. El compte enrere s'ha encetat. Encara tenim temps, malgrat que aquesta vegada no en tenim gaire. &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;&lt;br /&gt;Encara més, fins i tot si aconsegueixen tallar el tronc o si la tempesta l'abat, restaràn tanmateix les arrels, sempre fecundes. Amb una sola brasa n'hi ha prou per revifar l'incendi. &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;&lt;br /&gt;Pot succeir, evidentment, que abatin l'Arbre i esquarterin el seu cadàver, en un cant crepuscular, i en tant anestesiats, els europeus no percebin el dolor. Pero la terra és fecunda i amb una sola llavor n'hi ha prou per  rellençar el plançó. Al segle XXI, preparem els nostres fills per la guerra. Eduquem al jovent una nova aristocracia, fins i tot malgrat que sigui minoritària. &lt;/p&gt;&lt;p class="TextVerdana23"&gt;&lt;br /&gt;Molt més que la moral, cal practicar des d'ara mateix la hipermoral, és a dir decir l'ètica nietzscheana dels temps difícils: Quan un defèn el seu poble, és a dir els seus propis fills, quan un defèn allò essencial, segueix la regla d'Agamenó i de Leónides així com també la d'en Carles Martel: Es la llei de l'espasa la que preval, aquélla on la que el bronze i l'acer reflecteixen la lluentor del Sol. L'Arbre, el cohet, l'espasa: Tres símbols verticals que parteixen del terra a la llum, alçats des de la Terra envers el Sol, animat per la sava, el foc i la sang.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-116436990292041181?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/116436990292041181/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=116436990292041181' title='1 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116436990292041181'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116436990292041181'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/11/europa-un-arbre-en-la-tempestamart-i.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-116154309290600419</id><published>2006-10-22T11:47:00.000-07:00</published><updated>2006-10-22T11:51:32.926-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;Arqueofuturismo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Actitud de espíritu que estima que el futuro apelará de nuevo a los valores ancestrales y que las nociones de modernismo y de tradicionalismo deben ser dialécticamente superadas.El Arqueofuturismo se opone a la vez a la modernidad y al conservadurismo, estimando que la modernidad es pasadista, puesto que ella ha fracasado en sus ideales y sus grandes proyectos.La tecnociencia, por ejemplo es incompatible con los valores humanitaristas e igualitarios de la modernidad. El siglo XXI vera resurgir las posturas que la ideología burguesa y cosmopolita occidental creyó haber enterrado: lucha de las identidades, de las religiones y de las tradiciones; conflictos geopolíticos; cuestión étnica puesta a escala planetaria; luchas por los recursos escasos...Es inútil desarrollar aquí este concepto, al que ya he consagrado un libro entero titulado El Arqueofuturismo.&lt;br /&gt;Guillaume Faye, Pourquoi nous combattons. Manifeste de la Résistance européenne. Éditions de L Áencre. Paris.2001&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Archeofuturism&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Attitude of spirit who esteem that the future will appeal again to the ancestral values and that the traditionalism and modernismo slight knowledge must dialectically be surpassed. The Arqueofuturismo simultaneously is against to modernity and the conservadurismo, considering that modernity is pasadista, since it has failed in her ideals and their great projects. The tecnociencia, for example is incompatible with the humanitaristas and egalitarian values of modernity. Century XXI side to resurge the positions that western the bourgeois and cosmopolitan ideology believed to have buried: it fights of the identities, the religions and the traditions; geopolitical conflicts; put ethnic question on planetary scale; fights by the limited resources... Are useless to develop here this concept, to which already I have consecrated a whole book titled the Arqueofuturismo.&lt;br /&gt;Guillaume Faye, Pourquoi nous combattons. Manifeste of the Résistance européenne. Éditions of L Áencre. [#]Paris.2001&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-116154309290600419?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/116154309290600419/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=116154309290600419' title='1 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116154309290600419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116154309290600419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/10/arqueofuturismo-actitud-de-espritu-que.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-116153820875456424</id><published>2006-10-22T10:26:00.000-07:00</published><updated>2006-10-22T10:30:08.783-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Racialism versus Communitarianism&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; The Faye-Benoist Debate: Has the European New Right abandoned biological racialism?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Introduction&lt;br /&gt;by Michael O’Meara&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;THE ARTICLE by Guillaume Faye (pictured) and the interview with Alain de Benoist translated below should be of interest to National Vanguard readers. Representing the alternative racialist and communitarian wings of the European New Right, the positions Faye and Benoist defend in these two pieces are emblematic not just of the divergent strategies presently dividing European nationalist ranks, as they struggle with issues of pluralism, culturalism, and globalism, but of the difficulties inherent in the anti-liberal politics of White racial survival.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;As part of the recent controversy over Jacques Chirac's decision to ban the Muslim head scarf in French public schools, these pieces first appeared in the review Terre et Peuple, one of the many split-offs from the Groupement de Recherche et d'Etudes pour la Civilisation Européenne (GRECE). Founded in 1968, the anti-liberal nationalists identifying themselves as Grécistes believed the American-centric order imposed on Europe in 1945 -- with its miscegenational social practices and the capitalist 'totalitarianism of its homo dollaris uniformis' -- would never be overturned as long as its opponents appealed to the discredited political legacies of Vichy, traditional Catholicism, monarchism, or neo-fascism, all of which had failed to make the slightest impact on the postwar era. Taking a page from the Left’s playbook, the GRECE's young founders abandoned these earlier forms of anti-liberalism for a 'Gramscianism of the Right', which aimed at metapolitically subverting the liberal order at the level of culture and belief.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Given the egalitarian principles undergirding liberalism's anti-nationalist world view, the 'biological realists' of the early GRECE sought to popularize what contemporary science had to say about such claims. Their anti-egalitarian metapolitics failed, however, to influence the dominant discourse, which brooked not the slightest abridgement of this cardinal principle. Once this was evident, Grécistes began rethinking their cultural strategy and the need to pursue a less confrontational approach. As they did, they gradually downplayed, then discarded, their biological realism for the sake of an 'ethnopluralism' which endeavored to legitimate White racial identity in the name of cultural heterogeneity. This new strategy was premised on thebelief that ethnopluralism, whose principle of self-determination had gained prominence in the decolonization and anti-imperialist movements of the previous decades, could be used to defend the racial/cultural integrity of European peoples, (for if Third World peoples had the right to self-determination, then, it was reasoned, so too did Europeans).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The GRECE's ethnopluralist turn took the form of two slogans: la cause des peuples and la droite à la différence, both of which translate awkwardly into English, but which imply that humanity 'can only remain healthy as long as cultural diversity is safeguarded' from the homogenizing forces of the global market (the right to difference) and as long as every people is allowed to retain its distinct cultural identity (the cause of the peoples). Then, as these ideas penetrated the larger nationalist movement, Le Pen, Haider, Fini, and numerous nationalist parliamentary parties and groupuscules across the continent began employing some variant of them to justify their defense of Europe's biocultural heritage. The success of these slogans seemed, moreover, to suggest that it was wiser to promote White racial survival on the basis of agreement than on conflict, for in using slogans congruent with liberal beliefs, even if they broke with liberal goals, anti-liberal nationalists were able to turn the dominant discourse against itself.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;This 'strategy of persuasion' proved, however, a bit too clever for the GRECE's own good, for in the process of defending human heterogeneity for Europe's sake, something began to change in its cultural politics, as ethnopluralism evolved into more than the 'ruse' it was intended to be. Eventually, it became the focus of its metapolitics, preparing the way for its later embrace of multiculturalism, Third World immigration, and those American communitarian principles supportive of racially Balkanized societies. Instead, then, of driving a wedge into the anti-White policies of the postwar order, the GRECE’s ethnopluralism, premised as it was on the liberal belief that all peoples are of equal worth, ended up echoing the reigning blather about diversity.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;This brings us to Guillaume Faye. With a pen as mighty as his former comrade, he now challenges Benoist's claim that Third World immigration has become an undeniable, and hence uncontestable, facet of European existence and that it must be dealt with in ways recognizing it as such. Like a number of prominent early ex-Grécistes (such as Robert Steuckers, Pierre Vial, Pierre Krebs, etc.), Faye continues to write, speak, and agitate in defense not simply of Europe's cultural and communal heritage, but of the traditional racial homogeneity of its lands. He thus rejects all compromise with liberal equalitarianism, aligning himself against the GRECE's 'differentialist' discourse. For in assuming the liberal postulates underpinning the politics of ethnopluralism, Faye claims the GRECE has become increasingly complicit with the governing elites, whose own variant of ethnopluralism justifies the on-going de Europeanization that comes with open borders and free trade.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Here then, in these pieces reflective of Benoist's communitarianism and Faye's racial nationalism, the two most prominent anti-liberal opponents of the European New Class cross swords over their once common opposition to liberalism's hybridized world order.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;An Interview with Alain de Benoist&lt;br /&gt;From Terre et Peuple 18 (Winter Solstice 2003)&lt;br /&gt;Terre et Peuple: The present dispute [over whether Muslim females will be allowed to wear the veil in the classroom] has revived the question of communitarianism. In numerous books and articles published over the years, particularly in the columns of Eléments [the GRECE’s popular trimestrial review], you have frequently taken positions at odds with your readership. I would like to begin this interview by asking if there has been any fundamental changes in our society in the years [since the Cold War’s end, when last you took a public stand on this issue], and, by contrast, if the identitarian movement is not better situated today to address this disturbing but crucial dispute.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alain de Benoist: I've always taken positions contrary to those who don't know or understand my own. But I’ll admit I have displeased some in saying that immigration is a fact, no longer an option, and that in engaging a battle, one has to fight on its specific terrain, not on the one which we might prefer to fight. . .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;What’s happened in the last 14 years? The social pathologies engendered by a massive, uncontrolled immigration have gotten incontestably worse. These pathologies have made life more difficult for millions of people, who see no likely end to these difficulties. One consequence of this has been a certain shift in perspective. The comforting idea of a future Reconquista [in which Europeans will militarily recapture the lands they have lost to Third World immigrants] is no longer entertained, except by a handful of spirits who haven't a clue as to what world they’re living in. At the same time, no one (with perhaps the exception of the business class) proposes a further opening of our borders -- which, in any case, no longer stops or guarantees anything. If the question of the veil has aroused such heated discussion, it’s only because it provides the political class a convenient way of dealing with a problem which it has refused to address. But however it is posed, there's likely to be no end to this dispute. For my part, the position I took on the subject in Le Monde in 1989, when it was still possible to write [for France’s ‘paper of record’], has not changed.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;You're right, moreover, to describe the subject as a crucial one. But because it is so, it's important not to treat it with slogans or fantasies. As to whether the identitarian movement is more mature, for that to be true, it would need to stop confusing appearance with truth and to stop attributing to ethnic factors what Karl Marx attributed to economic factors. Above all, the movement needs to rethink the notion of identity, acknowledging that it is not an eternal essence enabling its bearers to avoid change, but rather a narrative substance enabling them to remain themselves, even while changing.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;T&amp;P: The communitarian phenomenon encompasses many diverse realities (or at least the appearance of them): communities formed by non-European immigrants, communities based on religious affiliation, sexual preference, or regional identities, all of which are now experiencing a revival. . . But are these communities of comparable worth? For a communitarian, is it necessary to legitimate every community in the name of the droit à la difference?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AdB: Let’s begin by clarifying our terms. First, there is the notion of community, which Ferdinand Tönnies developed in opposition to his concept of society. In distinction to a society's mechanical [or functional] relations, in which social organization is based on individuality and individual interests, community defines a mode of organic sociality. In Max Weber’s term, this notion is an ideal type, for every collectivity, in different proportions of course, possesses traits that are distinct to both community and society. Based on Tönnies work, but with reference to Aristotle, there has arisen a communitarian school of thought, whose principal representatives are Alasdair McIntyre, Charles Taylor, and Michael Sandal. This school highlights the fictitious character of liberal anthropology, insofar as liberalism posits an atomized individual who exists anterior to his ends, that is, an individual whose rational choices and behavior are made and motivated outside a specific sociohistorical context. For the communatarian, [by contrast, the extra-individual forces of larger social or communal ties] are what constitute and motivate the individual. Identity, thus, is that which we choose to be before we even recognize who we are, being that inherited framework which defines the horizon of our shared values and lends meaning to the things of our world. As a specific moral value, then, identity is anterior to any universal conception of justice -- although the liberal believes such a conception ought to trump every particularistic sense of the good.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Communitarianism, then, responds to liberalism's dissolution of organic ties and the crisis of the nation-state it provokes, for liberal society is no longer able to generate sustainable forms of sociality. In reaction, communities of all sorts, whether inherited or chosen, now seek to reassert themselves in public life and to break out of the private, individualistic sphere in which liberalism has sought to confine them. . .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;T&amp;P: Doesn’t the communitarian’s systematic legitimation of difference lead to an impasse? Indeed, don’t certain communities refuse difference or seek to impose their will on others once they become dominant? In the name of difference, doesn’t one ultimately risk denying one’s own difference?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AdB: The recognition of difference is not necessarily angelic in its effects. It also doesn’t eliminate conflict. The right to difference or to an identity is much like the right to freedom: its abuse simply discredits its usage, not its principle. In this I oppose [the feminist philosopher] Elisabeth Badinter, who, in justifying 'the right to indifference', assumes that every time we emphasize 'our differences at the expense of our common ties, we create conflict'. Common identities can, in fact, be just as conflictual as differences: think of the 'mimetic rivalry' that [the literary scholar and anthropologist] René Girard has analyzed. A recognition of differences doesn't do away with the need for a common body of laws (which, indeed, is prerequisite to it) nor is it necessarily incompatible with notions of citizenship or the common good. The state's duty is to insure public order, not to incite hatred. Similarly, a policy recognizing differences demands reciprocity. He who designates me as his enemy becomes my enemy. For whoever promotes his difference in denying mine, abrogates the principle’s generality. It is thus necessary to create a condition in which our reciprocal differences are recognized, which isn't possible once immigration, Islam, fundamentalism, and terrorism are lumped together.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;In respect to 'the right to difference' [la droit à différence], it is necessary to dispense with certain equivocations. First, it is a question of right, not an obligation. In recognizing difference, we create the possibility of living according to those attachments we consider essential, not for the sake of enclosing ourselves in them or keeping them at a distance. Difference, moreover, is not an absolute. By definition, it exists only in relation to other differences, for we distinguish ourselves only vis-à-vis those who are different. The same goes for identity: even more than an individual, a group does not have a single identity. Every identity is constituted in relationship to another. This also holds for culture: for in creating its own world of meaning, it nevertheless does so in relationship to other cultures. Different cultures are not incomparable species, only different modalities of human nature. Let’s not confuse the universal with universalism.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;T&amp;P: In your opinion, is communitarianism an effective response to the problem created by the introduction of millions of non-Europeans into Europe? Indeed, isn’t community important because it is a function of its specific place and time? For instance, there exist communities that are more rather than less dynamic, especially in terms of natality. Given the failure to integrate non-Europeans, the utopia of a Reconquista, and a communitarianism cloaking a demographic time-bomb, isn’t this enough to make one pessimistic?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AdB: First, let me say that whenever men fail to find a solution to their problems, history finds one for them. Second, history is always open (which doesn’t mean that anything is possible). Finally, in posing a problem in a way that has no solution, it shouldn’t be surprising that one is condemned to pessimism. Today, in Europe there are 52.2 [sic] million Muslims (25 million in Russia and 13.5 in Western Europe), a majority of whom are of European stock [This statement is not credible to me. --K.A.S.]. The rest, as far as I know, are neither Black nor Asian. If Europeans are less demographically dynamic, it is not the fault of those who are. If they no longer know what their identity is, again this is not the fault of those who do. In face of peoples with strong identities, those lacking such an identity might reflect on why they have lost their own. To this end, they might look to the planetary spread of market values or the nature of Western nihilism. In an era of general de territorialization, it might also be useful to think of identity in ways that no longer depend on locale. For my part, I attach more importance to what men do, than to what they presume themselves to be. . .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye&lt;br /&gt;“The Cause of the Peoples?”&lt;br /&gt;From Terre et Peuple 18 (Winter Solstice 2003)&lt;br /&gt;The [GRECE's] cause des peuples is an ambiguous slogan. It was initially conceived in a polytheistic spirit to defend ethnocultural heterogeneity. But it has since been reclaimed by egalitarian and human rights ideologies which, while extolling a utopian, rainbow-colored world order, seek to inculpate Europeans for having 'victimized' the Third World.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Failure of a Strategy&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;When [GRECE-style] identitarians took up the cause des peuples in the early 1980s, it was in the name of ethnopluralism. This 'cause', however, was little more than a rhetorical ruse to justify the right of European peoples to retain their identity in face of a world system that sought to make everyone American. For in resisting the forces of deculturation, it was hoped that Europeans, like Third World peoples, would retain the right to their differences [la droit àla différence] -- and do so without having to suffer the accusation of racism. As such, the slogan assumed that every people, even White people, possessed such a right. But no sooner was this argument made than the cosmopolitan P.-A. Taguieff [a leading academic commentator on the far Right] began referring to it as a 'differentialist racism' [in which cultural difference, rather than skin color, became the criterion for exclusion].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;In retrospect, the New Right's strategy seems completely contrived, for la cause des peuples, la droit à la différence, and 'ethnopluralism' have all since been turned against identitarians. Moreover, its irrelevant to Europe's present condition, threatened, as it is, by a massive non-European invasion and by a conquering Islam abetted by our ethnomaschoistic elites.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reclaimed by the dominant ideology, turned against identitarians, and tangential to current concerns, the GRECE's ethnopluralist strategy is a metapolitical disaster. It also retains something of the old Marxist and Christian-Left prejudice about Europe’s 'exploitation' of the Third World. As [the French Africanist] Bernard Lugan shows in respect to Black Africa,this prejudice is based on little more than economic ignorance. The cause des peuples is nevertheless associated with a Christian-like altruism that demonizes our civilization, accuses it of having destroyed all the others, and does so at the very moment when these others are busily preparing the destruction of our own civilization.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The 'right to difference' . . . What right? Haven't we had enough Kantian snivelling [about abstract rights]. There exists only a capacity to be different. In the selective process of History and Life, everyone has to make it on his own. There are no benevolent protectors. This right, moreover, is reserved for everyone but Europeans, who, [in the name of multiculturalism or some other cosmopolitan fashion], are summoned to discard their own biological and cultural identity.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;This slogan poses another danger: it threatens to degenerate into a doctrine -- an ethnic communitarianism -- sanctioning the existence of non-European enclaves in our own lands. For in the Europe it envisages, communities of foreigners, particularly Muslim ones, will, for obvious demographic reasons, play an ever-greater role in our lives. This affront to our identity is accompanied by sophistic arguments that ridicule the 'fantasy' of a [possible White] reconquista. In this spirit, we are told that we will have to make do [with a multiracial Europe]. But I, for one, refuse to make do. Nor am I prepared to retreat before an alleged historical determinism [which aims at making Europe a Third World colony].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Life Is Perpetual Struggle&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The cause des peuples has now become part of the ‘human rights’ vulgate. By contrast, the neo Darwinian thesis of conflict and competition, which assumes that only the fittest survive, seems to our bleeding-heart communitarians a vestige of barbarism -- even if this vestige corresponds with life’s organic laws. This thesis, though, in recognizing the forces of selection and competition, is alone able to guarantee the diversity of life's varied forms.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The cause des peuples is collectivist, homogenizing, and egalitarian, while the 'combat of peoples' is subjectivist and heterogeneous, conforming to life's entropic properties. In this sense, only nationalism and clashing wills-to-power are capable of sustaining the life affirming principle of subjectivity. Given its egalitarian assumption that every people has a 'right to live', the cause des peuples prefers to ignore obvious historical realities for an objectivism that seeks to transform the world’s peoples into objects suitable for a museum display. As such, it implies the equivalence of all peoples and civilizations.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;This sort of egalitarianism takes two basic forms: one is expressed in a homogenizing but metissé concept of what it means to be human (the 'human race'), the other endeavors to preserve people and cultures in a way a curator might. Both forms refuse to accept that peoples and civilizations are qualitatively different. Hence, the absurd idea that one has to save endangered peoples and civilizations (at least if they are Third World) in the same way one might save an endangered seal. History’s turbulent selection process has, though, no room for preservation -- only for competing subjectivities. In its tribunal, salvationist doctrines are simply inadmissible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The cause des peuples also assumes an underlying solidarity between European and Third World peoples. Again, this is nothing but a dubious ideological construct, which Grécistes invented in the early Eighties to avoid the accusation of racism. I don’t have the space here to expose the myth of Third World 'exploitation'. However, to explain its misfortunes in crude, neo-Marxist terms, as if it were due to the machinations of the IMF, the Trilaterals, the Bilderberg group, or some other Beelzebub, is hardly worthy of a response.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;According to media or academic pundits, the 'culture of the other' is now under siege in France -- even though 'Afromania' is all the rage. I, on the other hand, think it is not at all exaggerated to claim that America's deculturating influences no longer threaten Europe, for its dangers have been surpassed by another.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Europe First!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I respect the destiny of the sometimes afflicted Inuits, Tibetans, Amazonians, Pygmies, Kanaks, Aborigines, Berbers, Saharians, Indians, Nubians, the inevitable Palestinians, and the little green men from outer space. But don’t expect crocodile tears from me. When the flooding threatens my own house, I can think only of my own predicament and haven't time to help or plead for others. Besides, when have these others ever cared about us? In any case, the dangers threatening them are greatly exaggerated, especially in view of their demographic vigor, which, incidentally, is owed to Western medicine and material aid -- for the same Western forces that have allegedly exploited them also seems to have made them prosper (or, at least, to reproduce in unprecedented numbers).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;If our communitarians really want to defend the cause des peuples, they might start with Europeans, who are now under assault by the demographic, migratory, and cultural forces of an overpopulated Third World. In face of these threats, you won't find us sniveling (like a priest)or fleeing (like an intellectual) to the 'other's' cause. 'Ourselves alone' will suffice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Michael O'Meara, Ph.D., the translator of these pieces, studied social thought at the Ecole des Etudes Sociales en Sciences Sociales and modern European history at the University of California. His most recent book is New Culture, New Right: Anti-Liberalism in Postmodern Europe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terre et Peuple magazine&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Radical White Intellectual Predicts World-Altering Tempest&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-116153820875456424?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/116153820875456424/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=116153820875456424' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116153820875456424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116153820875456424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/10/racialism-versus-communitarianism-faye.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-116153601875427106</id><published>2006-10-22T09:52:00.000-07:00</published><updated>2006-10-22T09:53:38.770-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Synergies EuropéennesPour une Renaissance EuropéenneJanvier 1980&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;XIIIième Colloque fédéral du G.R.E.C.E.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Communication de Guillaume FAYE,Secrétaire Etudes et Recherches&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L'économie n'est pas le destin"Les seules réalités qui comptent pour notre avenir sont d'ordre économique", déclarait au cours d'un débat un ministre, qui est aussi, paraît-il, le meilleur économiste de France. "Je suis bien d'accord avec vous", lui répliquait l'adversaire politique qui lui était opposé, mais vous êtes un piètre gestionnaire et nous sommes plus forts que vous en économie".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dialogue révélateur.&lt;br /&gt;Comme Nietzsche, sachons débusquer les faux savants sous le vernis des "spécialistes", osons déboulonner les idoles. Car la fausse science  ‹la métaphysique aussi‹  de notre époque, et la première de ses idoles, c'est bien l'économie.&lt;br /&gt;"Nous vivons dans des sociétés, note Louis Pauwels, pour lesquelles l'économie est tout le destin. Nous bornons nos intérêts à l'histoire immédiate, et nous bornons celle-ci aux faits économiques". Notre civilisation, en effet, ‹qui n'est plus une "culture"‹  est fondée sur une conception du monde exclusivment économique. Les idéologies libérales, socialistes, ou marxistes, se rejoignent dans leur interprétation "éco-nomiste" de l'homme et de la société. Elles postulent toutes que l'idéal humain est l'abondance économique individuelle; bien qu'elles divergent sur les moyens de parvenir à cet état, elles admettent unanimement qu'un peuple n'est qu'une "société", elles réduisent son destin à la poursuite exclusive de son bien-être économique, elles n'expliquent son histoire et n'élaborent sa politique que par l'économie.&lt;br /&gt;Et c'est ce qu'au G.R.E.C.E. nous contestons. Nous rejetons cette réduction de l'humain à l'économique, cette unidimensionnalité de l'histoire. Pour nous, les peuples doivent d'abord assurer leur destin: c'est-à-dire leur durée historique et politique, et leur spécificité. L'histoire n'est pas déterminée; et surtout pas par des rapports et des mécanismes économiques. La volonté humaine fait l'histoire. Pas l'économie.&lt;br /&gt;L'économie, pour nous, ne devrait être ni une contrainte, ni une théorie, mais une stratégie, indispensable, mais subordonnée au politique. Gérer les ressources d'une Communauté selon des critères d'abord politiques, telle est la place de l'économie.&lt;br /&gt;Donc, entre les choix libéraux ou socialistes et nous, il n'y a pas d'entente concevable.&lt;br /&gt;Anti-réductionnistes, nous ne croyons pas que le "bonheur" mérite d'être un idéal social exclusif. Avec les éthologues modernes, nous pensons que les Comunnautés humaines ne survivent physiquement que si elles sont porteuses d'un destin spirituel et culturel.&lt;br /&gt;Nous pouvons même démontrer qu'à privilégier l'économie et la seule recherche du bien-être individuel, on aboutit à des systèmes tyranniques, à la déculturation des peuples, et à court terme, àŠ une mauvaise gestion économique. Car l'économie elle-même fonctionne mieux lorsqu'elle ne tient pas la première place, lorsqu'elle n'usurpe pas la fonction politique.&lt;br /&gt;C'est pourquoi il y a une relève intellectuelle à prendre en économie, comme dans d'autres domaines. Une autre vision de l'économie, conforme aux défis contemporains, et non plus fondée sur des axiomes de bourgeois du XIXième siècle, ce sera peut-être L'ECONOMIE ORGANIQUE, objet de nos recherches actuelles.&lt;br /&gt;La révolte ‹au sens que Julius Evola donne à ce terme‹ s'impose contre cette dictature de l'économie, issue d'une domination des idéaux bourgeois et d'une hypertrophie d'une fonction sociale. Pour nous Européens de l'ouest, c'est une révolte contre le libéralisme.&lt;br /&gt;"Notre époque, écrivait déjà Nietzsche dans Aurore, qui parle beaucoup d'économie est bien gaspilleuse; elle gaspille l'esprit". Et il était prophète: aujourd'hui, un Président de la République ose déclarer: "Le problème majeur de notre époque, c'est la consommation". Le même, à ces "citoyens" réduits au rang de consommateurs, affirme qu'il souhaite la "naissance d'une immense classe moyenne, unifiée par le niveau de vie". Le même toujours s'est félicité de la soumission de la culture à l'économie marchande: "La diffusion massive ‹ce mot lui est cher‹ de l'audiovisuel conduit la population à partager les mêmes biens culturels. Bons ou mauvais, c'est une autre affaire (sic) mais en tous cas pour la première fois les mêmes".&lt;br /&gt;Claire apologie de l'abaissement de la culture au trafic, par le chef de file des libéraux. Ainsi, le politique est-il ravalé au rang de la gestion, phénomène bien décrit par le politologue Carl Schmitt. La domination obsessionnelle des préoccupations économiques ne correspond pas, pourtant, à l'ancien psychisme des peuples européens. En effet, les trois fonctions sociales millénaires des Indo-Européens, fonctions de souveraineté politique et religieuse, de guerre, et en troisième lieu de fécondité et de production, supposaient une domination des valeurs des deux premières fonctions; faits mis en lumière par G. Dumézil et E. Benveniste. Or, non seulement la fonction de reproduction se trouve aujourd'hui dominée par une de ses sous-fonctions, l'économie, mais celle-ci à son tour est dominée par la sous-fonction "marchande". De sorte que l'organisme social est, patholo-gi-quement, soumis aux valeurs que secrète la fonction marchande.&lt;br /&gt;Selon les concepts du sociologue F. Tönnies, ce monde à l'envers perd son caractère "organique" et vivant et devient "société mécanique". Il nous faut réinventer une "communauté organique". Ainsi le libéralisme écono-mique et son corrolaire politique prennent-ils leur signification historique: cette idéologie a été l'alibi théorique d'une classe économique et sociale pour se "libérer" de toute tutelle de la fonction souveraine et politique, et imposer ses valeurs ‹ses intérêts matériels‹ en lieu et place de l'"intérêt général" de la Communauté toute entière.&lt;br /&gt;Seule la fonction souveraine et ses valeurs propres peuvent assurer l'intérêt général. La seule révolution a été celle du libéralisme, qui a usurpé la souveraineté pour le compte de la fonction économique, en revendiquant d'abord l'"égalité" avec les autres valeurs, prétexte à les marginaliser par la suite.&lt;br /&gt;Selon un processus voisin du marxisme, le libéralisme a construit un réductionnisme économique. Les hommes ne lui sont significatifs que comme intervenants abstraits sur un marché: clients, consommateurs, unités de main d'¦uvre; les spécificités culturelles, ethniques, politiques, constituent autant d'obstacles, d'"anomalies provisoires" en regard de l'Utopie à réaliser: le marché mondial, sans frontières, sans races, sans singularités; cette utopie est plus dangereuse que celle de l'égalitarisme "com-muniste" car elle est plus extrémiste encore, et plus pragmatique. Le libéralisme américain et son rêve de fin de l'histoire dans le même "way of life" commercial planétaire constitue la principale menace.&lt;br /&gt;Ainsi désignons-nous clairement notre ennemi. Nous avons coutume de désigner par "société marchande" la société réalisée par l'idéologie libérale ‹on peut noter que le marxisme et le socialisme n'ont jamais réussi, eux, à réaliser leur projet égalitaire, la "société communiste", et apparaissent à ce titre moins révolutionnaires que le libéralisme, moins "réels".&lt;br /&gt;Cette "société marchande" nous apparaît-elle donc comme l'objet actuel et concret de critique et de destruction.&lt;br /&gt;Notre société est "marchande", mais pas spécialement mercantile. La République de Venise ou les Cités Hanséatiques vivaient d'un système économique mercantile mais ne constituaient pas des "sociétés mar-chandes". Donc le terme "marchand" ne désigne pas des structures socio-économiques mais une mentalité collective, un état des valeurs qui caractérise non seulement l'économie mais toutes les institutions.&lt;br /&gt;Les valeurs du marchand, indispensables à son seul niveau, déterminent le comportement de toutes les sphères sociales et étatiques, et même la fonction purement productive de l'économie.&lt;br /&gt;On juge ‹et l'Etat au premier chef‹ d'un point de vue marchand de tout. Cela ne veut pas dire que domination marchande signifie "domination par l'argent"; nous ne portons pas condamnation morale de l'argent et du profit d'un entrepreneur. Il faut admettre le comportement mercantile ou profiteur s'il accepte de se subordonner à d'autres valeurs. Il ne faut donc pas voir dans notre position une "haine de l'économie" ou un nouveau réductionnisme opposé au gain et à la fonction marchande en tant que tels. Nous ne sommes pas des moralisateurs chrétiens. Société marchande signifie donc société où les valeurs ne sont que marchandes. On peut les classer en trois figures" majeures: la mentalité déterministe, l'esprit de calcul, et la dictature du bien-être économique individuel.&lt;br /&gt;La mentalité déterministe, utile pour la seule activité marchande, vise à éliminer les risques et à minimiser les aléas. Mais, adoptée par l'ensemble d'une société et en particulier par les décideurs politiques et économiques, la mentalité déterministe devient un alibi intellectuel pour ne pas agir et risquer. Seul le marchand peut à bon droit, pour maximiser ses gains, subordonner ses actes à des déterminismes: lois du marché, conjonctures, courbes de prix, etcŠ&lt;br /&gt;Mais le pouvoir politique, pas plus que l'économie nationale ne devraient, comme un marchand, se soumettre et se "laisser agir" par une rationalité excessive qui dispense de tout "jeu du risque". La société marchande se "gère" à court terme, sous l'hégémonie des "prévisions économiques" pseudo-scientifiques (l'industrialisation "inéluctable" du Tiers Monde, la mondialisation de la concurrence internationale, le taux de croissance des revenus et du P.N.B., etcŠ), mais paradoxalement ne tient pas compte des plus élémentaires des évolutions politiques à moyen terme: par exemple l'oligopole des détenteurs du pétrole.&lt;br /&gt;Rien donc de moins "indépendantes" que les nations marchandes. Les gestionnaires libéraux vont "dans le sens" de ce qu'ils croient mécani-quement déterminé (car rationnellement formulé) en faisant l'économie de l'ima-gination et de la volonté.&lt;br /&gt;Au siècle de la prospective, de la prévision statistique et informatique, on se laisse aller à court terme et l'on prévoit moins que les souverains des siècles passés. Tout se passe comme si les évolutions sociales, démographiques, géopolitiques n'existaient pas et n'allaient pas avoir d'effets majeurs. Toutes choses égales par ailleurs ‹selon la formule stupide des économistes libéraux‹ seules sont prises  en compte par les décideurs, les contraintes ou pseu-do-prévisions économiques à court terme.&lt;br /&gt;La société marchande est donc aveugle. Soumise aux évolutions et aux volontés extérieures, parce qu'elle croit au déterminisme historique, elle rend les peuples européens objets de l'histoire.&lt;br /&gt;Deuxième trait de la mentalité marchande: l'esprit de calcul. Adapté au marchand, cet esprit ne convient pas aux comportements collectifs. Hégémo-nie du quantifiable sur le qualifiable, c'est-à-dire sur les valeurs, prépondérance du mécanique sur l'organique, l'esprit de calcul applique à tout la grille unique de la Valeur économique. Nous ne pensons pas que l'"argent" soit devenu la norme générale: mais plutôt que tout ce qui ne peut pas se mesurer ne "compte plus".&lt;br /&gt;On prétend tout calculer, même le non-économique: on "programme" les points de retraite, les heures de travail, les temps de loisirs, les salaires, au même titre ‹mais bien avant‹ les enfants à naître. Il existe même un "coût de la vie humaine", pris en compte pour certains investissements. Mais tout ce qui échappe au calcul des coûts, c'est-à-dire précisément ce qui importe le plus, est négligé. Les aspects in-chiffrables économiquement des faits socio-culturels (comme les coûts sociaux du déracinement résultant de l'immigration) deviennent indéchiffrables et in-signifiants pour les "techno-marchands".&lt;br /&gt;Même en économie, l'excès de calcul nuit: combien d'investissements utiles à long terme, mais qu'un calcul prévisionnel déclare non-rentables à court terme, sont abandonnés?&lt;br /&gt;L'individu, sécurisé, "calcule" son existence, mais n'envisage plus son héri-tage, sa lignée. Les Etats, obsédés par la gestion à court terme, ne prennent en considération que les aspects "calculables" et chiffrables de leur action. Ces "managers" démagogues n'¦uvrent que là où l'on peut "rendre des comp-tes" et surtout dans l'immédiat, au besoin en falsifiant quelques chiffres.&lt;br /&gt;Une région meurt-elle d'anémie culturelle? Qu'importe si par le tourisme de masse, son taux de croissance est probant. Et, entre adversaires politiques, l'argument politique se réduit à des batailles de pourcentages.&lt;br /&gt;Cette superficialité de la "gestion technocratique" (ersatz marchand de la fonction souveraine) peut même déboucher sur le "marketing politique", réduction de la politique au "management" commercial. Aujourd'hui, la France ou l'Allemagne, sont plus ou moins assimilées par leurs gouver-nements à des Sociétés anonymes par action. La Maison France avec ses ci-toyens-salariés. Il va de soi, alors, que la politique extérieure et même la politique de Défense, soient dominées par des soucis de débouchés com-merciaux immédiats. Même l'économie n'y trouve pas son compte puisque ce mercantilisme à court terme s'avère aléatoire et ne remplace pas une politique économique. Quand les Chefs d'Etat en visite deviennent des V.R.P., comme de vrais V.R.P., ils tombent sous la dépendance de leurs clients.&lt;br /&gt;La société marchande peut se décrire enfin comme une "dictature du bien-être individuel" selon le terme d'Arnold Gehlen; dictature, parce que l'individu, contraint d'entrer dans le système providentialiste de l'Etat, voit sa personnalité se désintégrer dans l'environnement consumériste. Pa-ra-doxa-lement, l'Etat-providence libérale essoufle l'initiative productive (charges sociales excessives) et décourage indirectement l'initiative individuelle. Assurés sociaux, salariés, chômeurs rémunérés: ils n'ont plus la maîtrise de leur destin. Immense mépris de son peuple par l'Etat-providence, le "mons-tre froid" de Nietzsche. Tyrannie douce.&lt;br /&gt;Comment s'étonner alors que l'on méprise un Souverain transformé en dispensateur d'aménités? Le Politologue Julien Freund parle à juste titre du dépérissement politique de l'Etat.&lt;br /&gt;Le libéralisme opère un double réductionnisme: d'une part l'Etat et la société ne sont censés répondre qu'aux besoins économiques des peuples; et ces besoins sont eux-mêmes réduits au "niveau de vie" individuel. Le libé-ralisme marchand s'interdit, en partie par intérêt, de juger si ces besoins sont souhaitables ou pas: seul comptent les moyens techniques à mettre en ¦uvre pour y répondre.&lt;br /&gt;D'où la prééminence politique du niveau de vie et par nécessité égalitaire: rêve bourgeois ‹et américain‹ de peuples nivelés et égalisés par le même niveau de vie.&lt;br /&gt;Les peuples et les hommes étant tous semblables pour un libéral, la seule inégalité subsistante est celle du pouvoir d'achat: pour obtenir l'égalité, il suffit donc de diffuser de par le monde le mode de vie marchand. Ainsi, voilà réconciliés miraculeusement (la main invisible d'Adam Smith) l'humanisme universaliste et les "affaires", la justice et les intérêts, comme l'avouait naïvement Jimmy Carter; "Bible and Business".&lt;br /&gt;Les particularismes culturels, ethniques, linguistiques, les "personnalités", sont des obstacles pour la société marchande. Ce qui explique que l'idéologie moralisatrice des libéralismes politiques pousse à l'universalisme, au mi-xage des peuples et des cultures, ou aux diverses formes de centralisme.&lt;br /&gt;La société marchande et le modèle américain menacent toutes les cultures de la terre. En Europe ou au Japon, la culture a été réduite à un "mode de vie" (way of life)  qui est l'exact inverse d'un style de vie.&lt;br /&gt;L'homme est ainsi chosifié, c'est-à-dire réduit aux choses économiques qu'il achète, produit, ou reçoit, selon le même processus (mais plus intensément encore) que dans les systèmes communistes. Sa personnalité se résorbe dans les biens économiques qui seuls structurent son individualité. On change de personnage quand on change de mode. Nous ne sommes plus caractérisés par nos origines (réduites au "folklore") ni par nos ¦uvres, mais par nos consommations, notre "standing". Dans le système marchand, les modèles civiques dominants sont le consommateur, l'assuré, l'assisté; et non pas le producteur, l'investisseur, l'entrepreneur. Ne parlons même pas des types non-économiques: le juriste, le médecin, le soldat sont devenus des types sociaux secondaires.&lt;br /&gt;La société marchande diffuse un type de valeurs quotidiennes nuisibles à terme au travail en tant que tel: vendre et consommer le capital semble plus important que de le constituer. Et rien de plus égalisateur que la fonction de consommation. Les producteurs, les entrepreneurs, se différencient par leurs actes; ils mettent en jeu des capacités inégales. Mais consommer, c'est le non-acte auquel tout le monde, quelles que soient ses capacités, son origine, peut accéder. Une économie de consommation s'engage dans une voie inhumaine dans la mesure où l'homme est éthologiquement un être d'action et de construction. Ainsi, paradoxalement la haute productivité des industries européennes subsiste-t-elle malgré la société libérale marchande et non à cause d'elle. Pour combien de temps? Il faut préciser que notre critique de la société marchande n'est pas un refus, bien au contraire de l'indus-trialisation ou de la technologie. La notion de communauté organique, que nous opposons à la société marchande, n'a rien à voir avec la "société conviviale" des néo-rousseauistes (Illich, etcŠ).&lt;br /&gt;La technique est pour nous un acquis culturel européen, mais doit être considérée comme un outil collectif de puissance et de domination du milieu et non plus comme une drogue au service du bien-être. Donc nous ne partageons pas les critiques gauchistes à résonnance biblique, sur la "malédiction de l'argent" et sur la "volonté de puissance" de la société contemporaine. La société marchande n'affirme aucune volonté, ni au niveau d'un destin global, ni mêmeŠ d'une stratégie économique.&lt;br /&gt;La conséquence de cette civilisation de l'économie sont graves pour le destin de notre espèce, et subsidiairement, pour notre avenir politique et économique. Konrad Lorenz voit dans l'"unité des facteurs de sélection", tous de nature économique, une menace d'appauvrissement humain. "Une contre-sélec-tion est à l'¦uvre, révèle Lorenz dans Nouvelle Ecole,  qui réduit les diver-sités de l'humanité et lui impose de penser exclusivement en terme de ren-tabilité économique à court terme. Les idéologies économistes, qui sont tech-nomorphiques, font de l'homme une machine manipulable. Les hom-mes, unités économiques, sont de plus en plus égaux, comme des ma-chines pré-cisément".&lt;br /&gt;Pour Lorenz, la subordination des valeurs non économiques est une catastrophe, non pas seulement culturelle mais biologique. Le consumérisme cons-titue une menace physiologique pour les peuples. Lorenz, en médecin, par-le de pathologie collective. Nous mourrons d'artériosclérose. La civilisation du bien-être économique nous pousse lentement, pour Lorenz, vers la mort tiède. Il écrit: "Hypersensibles au déplaisir, nos capacités de jouissance s'émoussent".&lt;br /&gt;La néophilie, ce goût toujours insatisfait de nouvelles consommations, a, pour les anthropologues, des effets biologiques néfastes et mal connus. Mais qu'est-ce que la survie de l'espèce à côté de la hausse du prix des croissants au beurre?  Bref, si personne n'envisage ces problèmes, nous, si.&lt;br /&gt;Mort tiède, mais aussi déclin démographique. La dictature de l'économie a fait de nous Européens des peuples court-vivants selon l'analyse de Raymond Ruyer. Affairés à nos préoccupations économiques immédiates, nous sommes devenus objets et victimes de l'histoire biologique.&lt;br /&gt;Nos économistes ne sont sensibles au déclin démographique que parce qu'il compromettra le financement de la retraite. "Notre civilisation économiste, écrit Raymond Ruyer, est par essence anti-nataliste et suicidaire parce qu'elle est, par essence, anti-vitale, anti-instinctive".&lt;br /&gt;Mais la consommation de masse a aussi rendu la culture "primitive". Les marchands de biens de consommation détiennent un pouvoir culturel, qui s'exerce dans le sens d'un déracinement, et d'une massification égalitaire. Ce ne sont pas les consommateurs qui choisissent leur style de vie ‹mythe démocratique cher aux libéraux‹ mais ce sont des firmes marchandes qui créent des comportements de masse en détruisant les traditions spécifiques des peuples. Par le "marketing", bien pire que les propagandes politiques, on impose quasi-scientifiquement un nouveau comportement, en jouant sur le mimétisme des masses déculturées. Une sous-culture mondiale est en train de naître, projection du modèle américain. On oritentalise ou on américanise à volonté. Depuis la fin de la première guerre mondiale, du "new-look" à la mode "disco", c'est un processus cohérent de conditionnement sous-culturel qui est à l'¦uvre. Le trait commun: le mimétisme des comportements lancés par les marchands américains. De la sorte, l'économie est devenue un des fondements qualitatifs de la nouvelle culture, outrepassant largement sa fonction de satisfaction des besoins matériels.&lt;br /&gt;Même sur le plan strictement économique, qui n'est pas, de notre point de vue, capital, l'échec du système marchand depuis quelques années est patent. Ne parlons même pas du chômage et de l'inflation, ce serait trop facile. Jean Fourastié note "l'indigence des sciences économiques actuelles, libérale ou marxiste", et les accuse d'usurpation scientifique. "Nous assistons, dit-il, surtout depuis 1973, à la carence des économistes et à l'immense naufrage de leur science". Il ajoute: "les économistes libéraux ou socialistes ont toujours pensé que le rationnel seul permettait de connaître le réel. Leurs modèles mathéma-tiques sont bâtis sur l'ignorance ou le mépris des réalités élé-mentaires."&lt;br /&gt;"Or, dans toute science, l'élémentaire est le plus difficile. Il en vient à être mé-prisé parce qu'il ne se prête pas aux exercices classiques sur quoi les économistes universitaires se décernent leurs diplômes". Fourastié conclut: "No-tre peuple, nos économistes, nos dirigeants vivent sur les idées du XIXième siècle. Les impasses de la rationalité commencent à devenir vi-sibles. L'homme vit à la fin des illusions de l'intelligence".&lt;br /&gt;Un récent Prix Nobel d'économie, Herbert Simon, vient de démontrer que dans ses comportements économiques ou autres, l'homme, malgré l'ordinateur ne pouvait pas optimiser ses choix et se comporter rationnel-lement. Ainsi, la "Théorie des Jeux et du Comportement économique" de von Neumann et Morgenstern, une des bases du libéralisme, se révèle fausse. Le choix raisonné et optimal n'existe pas. Herbert Simon a démontré que les choix économiques étaient d'abord hasardeux, risqués, volontaristes.&lt;br /&gt;Ces illusions de l'intelligence ont fait subir aux libéraux de graves échecs; prenons-en quelques-uns au hasard: Le système libéral marchand gaspille l'innovation et utilise mal la création technique. Ceci, comme l'avait vu Wagemann, parce que la comptabilité en terme de profit financier à court terme (et non pas en terme de "surplus" global) freine tout investissement et toute innovation non vendable et non rentable dans de courts délais.&lt;br /&gt;Autre échec, aux conséquences incalculables: l'appel à l'immigration étrangère massive.&lt;br /&gt;Les profits immédiats, strictement financiers, résultant d'une main d'¦uvre exploitable et malléable ont seuls compté en face des "coûts so-ciaux" à long terme de l'immigration, qui n'ont jamais été envisagés par l'Etat et le patronat. La cupidité immédiate des importateurs de main d'¦uvre n'a même pas fait envisager le "manque à gagner" en terme de "non moder-nisation" provoqué par ce choix économique absurde. Le res-ponsable d'une grande firme me déclarait récemment d'un ton méprisant que sa ville était "en-combrée d'immigrés" et que cela le gênait personnel-lement. Mais après quelques minutes de conversation, il m'avouait en toute bonne conscience que dix ans auparavant, il avait (sic) "prospecté" à l'étranger pour (resic) "im-porter" de la main d'¦uvre, qui fût bon marché. Une telle inconscience s'apparente à un nouvel esclavagisme. Il est frappant de constater que mê-me l'idéologie marxiste, malgré son mépris des diversi-tés culturelles et ethniques, n'a pas osé, comme le libéralisme, utiliser pour son profit le dé-ra-cinement massif des populations rurales des pays en voie de déve-lop-pement.&lt;br /&gt;Des gouvernements irresponsables et un patronat ignorant les réalités économiques, et dénuée du moindre sens civique et éthique, ont cautionné une pratique néo-esclavagiste dont les conséquences politiques, culturelles, historiques ‹et même économiques‹ sont incalculables (précisément) pour les pays d'accueil et surtout pour les peuples fournisseurs de main d'¦u-vre.&lt;br /&gt;Plus soucieux des "affaires" et du "bien-être", les libéraux n'ont pas fait face aux défis les plus élémentaires: crise de l'énergie, crise de l'étalon-dollar, haus-se des coûts européens et concurrence catastrophique des pays de l'Est et de l'Extrême-Orient.&lt;br /&gt;Qui s'en préoccupe? Qui propose une nouvelle stratégie industrielle. Qui envisage la fin de la prospérité déjà amorcée? La réponse aux défis géants de la fin du siècle n'est possible que contre les pratiques libérales. Seule une optique économique fondée sur les choix d'espace économique européen semi-autarcique, de planification d'une nouvelle politique de substi-tution énergétique à moyen terme, et d'un retrait du système moné-taire international, s'adapterait aux réalités actuelles.&lt;br /&gt;Les dogmes libéraux ou "libertariens" du libre échange, de la division inter-na-tionale du travail, et de l'équilibre monétaire s'avèrent non seulement économiquement utopiques (et nous sommes prêts à le démontrer techni-quement) mais incompatibles surtout avec le choix politique d'un destin au-tonome pour l'Europe.&lt;br /&gt;Comme pour les nouveaux philosophes qui se contentaient de réactualiser Rousseau, il faut prendre conscience de l'imposture de l'opération publicitaire des "nouveaux économistes".&lt;br /&gt;Il ne s'agit ni plus, ni moins que d'un retour aux thèses bien connues d'Adam Smith. Mais les nouveaux économistes français (Jenny, Rosa, Fourcans, Lepage) ne sont rien par eux-mêmes et ne font que vulgariser les thèses américaines. Regardons du côté de leurs maîtres.&lt;br /&gt;Partant d'une critique pertinente, il est vrai , du "Welfare State" (l'Etat providence bureaucratique bien que néo-libéral), l'Ecole de Chicago, monétariste et conservatrice, avec Friedmann, Feldstein, Moore, etcŠ prône un retour à la loi micro-économique du marché, refuse toute contrainte de l'Etat à l'égard des firmes, retrouvant ainsi l'insouciance des libéraux du XIXième siècle à l'égard du chômage et des questions sociales.&lt;br /&gt;Et l'école de Virginie, avec Rothbard, David Friedman, Tullock, etcŠ se veut "anarcho-capitaliste", partisane de l'éclatement de l'Etat, et de la ré-duction to-tale de la vie sociale et politique à la concurrence et à l'unique re-cherche du profit marchand.&lt;br /&gt;On pourrait critiquer ces thèses, connues et "réchauffées", du point de vue économique. Mais qu'il suffise de dire, pour nous Européens que, même réalisable et "prospère", un tel programme signifie notre mort définitive en tant que peuples historiques. Les "friedmaniens" et les "libertariens" nous proposent la soumission au système du marché mondial dominé par des lois profitables à la société américaine mais incompatible avec le choix que nous faisons de demeurer des nations politiques, et des peuples évoluant dans leurs histoires spécifiques.&lt;br /&gt;L'économie organique, elle, ne se veut pas une Théorie. Mais une stratégie, correspondant uniquement au choix, dans l'Europe du XXième siècle, de sociétés où le destin politique et l'identité culturelle passent avant la prospérité de l'économie. Subsidiairement, la fonction économique y est pourtant mieux maîtriséeŠ&lt;br /&gt;Nous réfléchissons, au G.R.E.C.E., sur cette nouvelle vision de l'économie, à partir des travaux d'Othmar Spann et d'Ernst Wagemann en Allemagne, Johan Akerman en Suède, et François Perroux en France.&lt;br /&gt;Wagemann comparait l'économie libérale à un corps sans cerveau, et l'économie marxiste à un cerveau monté sur des échasses. L'économie or-ga-nique, modèle pratique que nous ne prétendons pas exportable, veut s'adapter à la tradition trifonctionnelle organique des Européens.&lt;br /&gt;Selon les travaux de Bertalanffy sur les systèmes, la fonction économique est envisagé comme organisme partiel de l'organisme général de la Communau-té.&lt;br /&gt;Selon les secteurs et les conjonctures, la fonction économique peut être plani--fiée ou agir selon les lois du marché. Adaptable et souple, elle admet le mar-ché et le profit, mais les subordonne à la politique nationale. L'Etat laisse les entreprises, dans le cadre national, agir selon les contraintes du mar-ché, mais peut, si les circonstances l'exigent, imposer par des moyens non-éco-nomiques la politique d'intérêt national.&lt;br /&gt;Les notions irréelles de "macro et micro-économie" cèdent la place à la réali-té de "l'économie nationale"; de même les notions de secteur public et privé perdent leur sens, puisque tout est à la fois "privé" au niveau de la ges-tion, et "public" au sens de l'orientation politique.&lt;br /&gt;Les biens collectifs durables sont préférés à la production de biens individuels obsolescents et énergétiquement coûteux. Les mécanismes et manipulations économiques sont considérés comme peu efficaces pour réguler l'éco-nomie par rapport à la recherche psychologique du consensus des produc-teurs.&lt;br /&gt;La notion comptable de surplus et de coût social remplace les concepts critiquables de "rentabilité" et de "profit". Par son choix de centres économiques au-toritairement décentralisés, et d'un espace économique européen de gran-de échelle et semi-autarcique (cas des USA de 1900 à 1975Š) l'économie orga-nique peut envisager une puissance d'investissement et d'innovation tech-ni-que supérieure à ce qu'autorise le système libéral, freiné par les fluctua-tions monétaires et la concurrence internationale totale, (dogme réduction-nis-te du libre-échangisme selon lequel la concurrence extérieure serait tou-jours stimulante).&lt;br /&gt;En dernière instance, l'économie organique préfère l'entrepreneur au finan-cier, le travailleur à l'assisté, le politique au bureaucrate, les marchés publics et les investissements collectifs, au difficile marché des consommateurs in-dividuels.&lt;br /&gt;Plus que les manipulations monétaires, l'énergie du travail national d'un peuple spécifique nous semble seul capable d'assurer à long terme le dynamisme économique.&lt;br /&gt;L'économie organique n'est pas elle-même le but de son propre succès.&lt;br /&gt;Mais elle se veut un des moyens d'assurer aux peuples européens le destin, parmi d'autres possibles, de peuples long-vivants.&lt;br /&gt;Pour conclure, il faudrait citer la conclusion que l'économiste Sombart a donné à son traité sur Le Bourgeois,  mais nous n'entretiendrons que le passage le plus prophétique: "Dans un système fondé sur l'organisation bureau-cratique, où l'esprit d'entreprise aura disparu, le géant devenu aveugle se-ra condamné à traîner le char de la civilisation démocratique. Peut-être as-sisterons-nous alors au crépuscule des dieux et l'Or sera-t-il re-jeté dans les eaux du Rhin".&lt;br /&gt;François Perroux aussi a écrit qu'il souhaitait la fin du culte de Mammon qui "brille aujourd'hui d'un prodigieux éclat".&lt;br /&gt;Nous avons choisi de contribuer à la fin de ce culte, d'assurer la relève du der--nier homme", celui de la civilisation de l'économie, dont le Zarathous-tra de Nietzsche disait:&lt;br /&gt;"Amour, création, désir, étoile? Qu'est-cela? Ainsi demande le dernier homme et il cligne de l'¦il. La terre sera devenue plus exiguë et sur elle sautillera le dernier homme, lui qui amenuise tout. Nous avons inventé le Bonheur, disent les derniers hommes. Et ils clignent de l'¦il".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-116153601875427106?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/116153601875427106/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=116153601875427106' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116153601875427106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116153601875427106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/10/synergies-europennespour-une.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-116153589282206818</id><published>2006-10-22T09:47:00.000-07:00</published><updated>2006-10-22T09:51:32.823-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3773/3735/1600/pncomb.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3773/3735/320/pncomb.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I manquait au courant identitaire une véritable doctrine de synthèse idéologique et politique qui, au delà de tous les partis, tendances, chapelles et sensibilités, rassemble enfin autour d'idées et d’objectifs clairs l'ensemble des forces qui s'opposent au dramatique déclin des Européens.Nos peuples affrontent en effet les plus graves périls de toute leur histoire : effondrement démographique, submersion par la colonisation allogène et par l'islam, abâtardissement de la construction européenne, soumission à l'hégémonie américaine, oubli des racines culturelle, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sous la forme de textes essentiels et surtout d'un dictionnaire fondamental de 177 mots-clés, Guillaume Faye, un des auteurs les plus féconds de la "droite" européenne, établit un diagnostic complet de la situation et propose un programme de résistance, de reconquête et de régénération des valeurs. II projette une alternative radicale et révolutionnaire à cette civilisation dégénérée. L'objectif de ce manifeste est d'unir par une doctrine commune de combat toutes les volontés désireuses de constituer un Réseau européen de rébellion, oubliant les querelles intestines et les divergences superficielles.Politique, économie, géopolitique, démographie, biologie, etc., tous les sujets sont abordés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comme le fut pour la gauche du XIXème siècle le "Manifeste du Parti communiste" de Karl Max, Pourquoi nous combattons est destiné à devenir le manuel de base des forces identitaires européennes du XIXème siècle. Sa possession et sa lecture attentive sont absolument indispensables.&lt;br /&gt;236 pages, Éditions l'AENCRE, 2001&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.terreetpeuple.com/"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;http://www.terreetpeuple.com/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-116153589282206818?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/116153589282206818/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=116153589282206818' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116153589282206818'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116153589282206818'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/10/i-manquait-au-courant-identitaire-une.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-116153548508671672</id><published>2006-10-22T09:37:00.000-07:00</published><updated>2006-10-22T09:44:45.100-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Antiracism like state religion&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye&lt;br /&gt;Antiracism has the same obsession by the race that the puritano priest by sex. Today, sex is so much as an industry as the race is violated and disguised. But in fact this dissimulation hides an obsessive presence of the concept. Antiracism has happened a species of put-religion, a perverse and unconscious form of racism, in any case the sign of a racial obsession. But what is at heart racism? Nobody knows it to explain nor to define. Like in all the abusive words and with strong affective loads, the word in himself lacks meaning. One is confused to him with the xenophobia, and it is that spoken the mutual racism of the Croatians, the Serbs and the Albanians, when their disputes are of national and religious character, but nonracial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Here the interesting positions are those of Claude Lévi-Strauss in their opuscule "Race and History" and of Zoulou Kredi Mutwa, author of the famous test "My People", that was the most pertinent critic as much of the South African apartheid as of the model of the multiracial society. But this was also the opinion of Léopold Sedar Senghor, that theorized on the slight knowledge of "black-African" and "white-European" civilization. These opinions are classified at the present time like seriously incorrect.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Their theses can be transformed in these points:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) the biological diversity of the great families of the human population is an incontestable fact; this diversity is a wealth, is the nucleus of different civilizations.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Negar the racial fact is a dangerous intellectual error, because it denies foundations of the anthropology such and installs the concept "race" in the taboo rank, in magical paradigm, when in fact it is a banal reality.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) obsessive antiracism is to racism which the puritanismo to the sexual obsession. A multiracial society is by necessity a multiracist society. It is not possible to be made cohabit on the same territory and the same area of civilization but that to biologically related populations, with a "mínimum" of ethnic differences.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Globally, the theses of Levy-Strauss, Kredi Mutwa and Léopold Senghor conclude that the humanity is not one "mobylette", and that nonmarch with mixtures. Thus, whereas the official ideology denies the race concept, in truth it is recognizing it and fortifying.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The French society does not recognize that the racial fact prevails to him, proclaims itself by all sites, beginning by the immigrants. In the suburbs and the "zones without right", the native French are erased contemptuously like "Gauls", or, more frequently, like "quesitos" ("petit fromages"). Whereas the races are censured as nonexistent and any reality is not recognized to them, the racial question is present than ever.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;It is evident that the "pure races" do not exist and that the concept does not have biological sense, because all population is product of a "very diverse genetic phylum". But this does not clear existence to the "racial fact", nor to the races. A racially mixed population even constitutes a racial fact, and it is not possible to be said that in South America or the Antilles the mestization has created new races. The antiracists, who deny the reality of the race concept, are favorable to the "mestization", they militate by the "mixture of the races", and deny therefore its own reality. Perhaps they understand that with the mestization the races will let exist? Of dogmatic form they insist on demonstrating "scientifically" that the races do not exist, and that therefore the modification of the biological substrate in Europe will not have consequence some, but so single beneficial influences. This is the envenenadora thesis of the "cultural totum", in which not even their propagators create seriously.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Of a part the official ideology denies the existence of the human races, indicate the insignificant differences in the personal chromosomes, but by the other the law prohibe the racial discriminations "in name of the property or nonproperty to a race, étnia or religion". Then, the races exist or they do not exist? In the simple aristotelian or leibniziana logic, he is an absurd one to repress to those who commits a crime against a legal subject that does not exist in fact.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;On the other hand the uselessness of the racial distinctions is proclaimed, but quotas of racial favoritism are applied legally. The "racial differences" refuse but the point in the "positive racial discriminations" is put. (...) Like all reality anthropological and, more generally, natural, the racial fact is not a "absolute fact", but it is a fact. Its present negation by the dominant ideology constitutes the sign and the test that the racial question has happened fatídica. All ill civilization tends to censure the reality of his badly and making of her a taboo. Not speech of ropes in the house of the hanged person. The hegemonic ideology comes thus with a work of silence, with a family secret.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The South African black sociologist, of zulú ethnic group, Kredi Mutwa, wrote in his revealing book "My People" (Penguin Books, London, 1977): "To deny the fundamental differences between the black and the targets, the two great racial families of the humanity, he is to deny the nature and the life. He is as stupid as to affirm that the feminidad and the masculinidad do not exist. Here a lack of sense common in the western spirit is discovered. The black man accuses more in itself than the target his racial personality, and is by more reticent nature to accept the utopia of a universal man "&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.In the same sense, Léonine N´Diaye, in its work "Him Soleil" (Dakar, 021121987), writes: "Like differences between the white towns, Hispanic and the Nordics exist, for example, also that difference between the African tribal ethnic groups exists. The humanity is divided in great families with its own personality, culture and biological fact "&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.Between the African, as between the Asians the naturalness of the racial fact does not offer problems. It is vindicated with all tranquillity. The psicótica negation of the racial fact in Europe leans in the hope of which disguising the racial fact it can bleed the original sin of racism and create an idyllic society at the same time, an extraterrestrial paradise (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;In the census of the French population of 1999, the National Institute of Statistic did not make any reference to the ethnic origin nor to the religion. The French did not have to know the numbers, Max Clos, president of the institute real, explained in Him Figaro (05/03/99): "a commission of sociologists explained that the smaller reference on the ethnic or religious character of a city or a district could cause racist reactions. The people tend to think that a majority of magrebí or African population creates insecurity ". Fantastic... as if "the people" did not notice they themselves of the reality when walking by the streets. This it is a perfect example from deceits to the town, of negligence of the power and "democratic transparency".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Why the patient does not know his fever, why refuses to watch the thermometer? Porqué the powers deny that immigration is in fact a social cataclysm, that is in march a colonization, why they behave as if the emigration did not exist?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The state has become again censor, sometimes talks about to the afro-magrebíes populations like "representatives of the population that lives in the periphery"... amazing eufemismo. The Institute of Statistic denies the ethnic fact and racial and some refuses to become question on this fact.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The powers public, stuned by the antiracist psychosis and the ethnic taboo, voluntarily disguise the numbers of immigration. But at the same time, remarca its contradictions, as it corresponds to all moved away ideology of the reality, because implicitly they recognize the ethnic character of the colonization, recognize that the immigrants reject the assimilation. The powers public collaborate with the colonizadores immigrants to mold the public opinion. Then in a mediatic society the people create less in which they see that in which inculcan them to them mass-average.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[ Taken from the book the Colonisation de L'Europa, L'Æncre, 2000 ]&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-116153548508671672?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/116153548508671672/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=116153548508671672' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116153548508671672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116153548508671672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/10/antiracism-like-state-religion.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-116127446262122926</id><published>2006-10-19T08:55:00.000-07:00</published><updated>2006-10-19T09:14:22.636-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Coming cataclysmic events could racially awaken White people worldwide.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Michael O’Meara reviews Pre-War: &lt;a onmouseout="window.status=''" href="http://wlow.net/wlink.php?qq=account&amp;index=1" target="_blank"&gt;Account&lt;/a&gt; of an Impending Cataclysm by French author and prominent White activist Guillaume Faye.Readers of The Occidental Quarterly are probably unfamiliar with the work of Guillaume Faye, but his ideas are increasingly those of Europe’s nationalist vanguard.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;An early associate of Alain de &lt;a onmouseout="window.status=''" href="http://wlow.net/wlink.php?qq=benoist&amp;index=2" target="_blank"&gt;Benoist&lt;/a&gt; and one of the architects of the &lt;a onmouseout="window.status=''" href="http://wlow.net/wlink.php?qq=european&amp;amp;index=3" target="_blank"&gt;European&lt;/a&gt; New Right, the young Faye left politics in the late 1980s to pursue a career in media. In 1998 he returned, instantly re-establishing himself as the intellectual force on the nationalist right.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He has since published five books, each of which has had a major impact on the struggle against multiculturalism, Third World immigration, and globalization. Unlike Benoist and other New Right theoreticians, whose defense of the European ethnos is waged almost exclusively on the cultural terrain, and unlike Le Pen's National Front, which favors the assimilation rather than the forced repatriation of non-Europeans, Faye claims that race is not only primary to cultural identity, but that race and culture are, at root, inseparable. For this reason he argues that the struggle to preserve Europe's cultural patrimony is no less a struggle to defend its genetic heritage and the ethnic integrity of its Lebensraum.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;His latest work—Avant-Guerre: Chronique d’un cataclysme annoncé (Pre-War: Account of an Impending Cataclysm)—is reminiscent of Spengler’s Hour of Decision. Like Spengler, Faye looks at the storm clouds on the horizon and predicts that within ten years a coming era of world-altering tempests will descend on the white race, determining if it is to have a future or not&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;....Like most "nationalists" who fight in Europe’s name, Faye is extremely critical of the American government and the role it has played in repressing the worldwide forces of white solidarity. But unlike many on the anti-American right, Faye does not believe the U.S. is Europe’s principal enemy, even if its Judeo-liberal New Class has been responsible for eroding European autonomy and demonizing its culture. An enemy, he contends, does more than corrupt and intimidate, it threatens one’s biological existence. Taking his cue from Carl Schmidt, he thinks it is more accurate to characterize the U.S. as Europe’s "adversary"—an adversary that needs to be opposed if Europeans are ever to re-assert the Faustian project distinct to their ethos—but nevertheless one with whom a life-and-death struggle is not at all inevitable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The real enemy threatening the white homelands comes, he claims, from the Third World. Accordingly, the terror attack of "9/11" suggests one form his predicted cataclysm will take. But while Islam is Europe’s principal enemy, it is not, paradoxically, America’s. Based on the work of General Gallois, Alexandre Del Valle, and a new generation of European geopoliticists, Faye argues that Islam has long served the U.S. in furthering the hegemonic ambitions of its global village, specifically in dividing Europe and weakening Russia. That its recruitment and arming of Islamic fanatics to fight in Afghanistan and Chechnya and in Bosnia and Kosovo at last boomeranged ought not to detract from the fact that for a quarter century the U.S. systematically incited Islamic insurgencies for the sake of its strategic aims.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;In Faye’s view, America’s principal Third World enemy, and thus the power it will face in World War III, comes not from the Middle East (even if militant Islam continues to target it), but from a rapidly developing and technologically armed China bent on contesting its dominance in the Pacific. In this potential Sino-American conflict, Faye believes the future lies entirely on the Chinese side. Unlike the Middle Kingdom, the U.S.’s disparate mix of race and cultures has left it without a coherent heritage and thus a destining project worth dying for. This makes it not a nation in the European sense, but simply une symbiose étatico-entrepreneuriale. Because such an entity is likely to fly apart if challenged by a determined enemy, in the great cataclysms to come it will be Europe (and Russia), not the U.S., that will stand at the center of the struggle to defend the white West from a hostile non-white world&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;....While America’s future holds out the prospect of an interstate war with China, Faye believes Europe faces an intrastate war with the forces of an insurgent Islam—a war, to repeat, that will resemble 9/11 more than the conventional military engagement the U.S. can expect in the Pacific.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;In the four decades since 1962, when Africa broached Europe’s southern frontier, the continent, especially France and Belgium, has been inundated by successive waves of Third World immigrants. The amplitude of this immigration, involving masses not individuals, is such that not a few demographers contend that it is more accurately described as "colonization." Due to disproportional birthrates, the unrelenting influx of non-white, unassimilable, and largely Muslim immigrants has already begun to "de-Europeanize" Europe. For example, virtually everywhere they have settled in France they have succeeded in "ethnically cleansing" former neighborhoods, establishing not ghettos, but conquered territories, from which future conquests are being prepared. With their seven to eight million inhabitants, these territories have become, in effect, hostile African/Middle Eastern encampments within an increasingly besieged France.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;This immigration is creating an extremely volatile situation, for Europe lacks the massive police apparatus and vast geographical expanses that have kept ethnoracial tensions ‘manageable’ in the U.S. Typically, in urban areas where neighborhoods have been lost to Islamic civilization, Europeans have come to experience not only escalating levels of violence and insecurity, but the loss of their laws and institutions. There are now more than 1400 zones de non-droit in France (including eleven towns), and in nearly a hundred of these, republican jurisdiction has been supplanted by the shari`a (Islamic law)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;....In the coming cataclysms—likely to involve street battles between rival racial communities, guerrilla skirmishes, mega-terrorism, perhaps even small-scale nuclear exchanges with "dirty bombs," along with conventional-style invasions from neighboring Islamic armies—Faye believes Europe will either perish or experience a rebirth. In any case, the confrontations ahead will create a situation in which the present politically correct delusions are impossible to sustain.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;For like every great struggle affecting humans’ natural selection, war privileges the elemental and the vital. With it, the subtleties and distractions that sophists and simulators have used to misdirect Europeans cannot but cease to count, as will those minor differences that have historically divided them. Then, as "money and pleasure" cede to the imperatives of "blood and soil," only the traditions, the way of life, and the genetic principles defining them as a people will matter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The situation the white race finds itself in today may therefore be unconditionally bleak, but in that hour when everything risks being lost, Faye believes a final opportunity for renaissance will present itself.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;In this vein, he predicts that the dominant musical theme of the twenty-first century will be neither an orchestral ode to joy nor the doggerel of an urban savage, but rather a solemn military march based on ancient hymns. Europeans on both sides of the Atlantic, he advises, would do well to keep step with its strong, marked rhythm.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Michael O’Meara is a scholar who resides and teaches on the West Coast of the United States. He is the author of numerous articles and book reviews.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-116127446262122926?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/116127446262122926/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=116127446262122926' title='1 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116127446262122926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116127446262122926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/10/coming-cataclysmic-events-could.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-116093272110207967</id><published>2006-10-15T10:15:00.000-07:00</published><updated>2006-10-15T10:18:41.110-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-116093272110207967?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116093272110207967'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116093272110207967'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/10/blog-post.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-116092904540319884</id><published>2006-10-15T09:05:00.000-07:00</published><updated>2006-10-15T09:17:25.413-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3773/3735/1600/logogrece_n.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3773/3735/320/logogrece_n.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;MANIFESTO&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;The French New Right In The Year 2000&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Alain de Benoist and Charles Champetier&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://home.alphalink.com.au/~radnat/debenoist/alain9.html"&gt;http://home.alphalink.com.au/~radnat/debenoist/alain9.html&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-116092904540319884?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/116092904540319884/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=116092904540319884' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116092904540319884'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116092904540319884'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/10/manifestothe-french-new-right-in-year.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-116092828536359879</id><published>2006-10-15T09:01:00.000-07:00</published><updated>2006-10-15T09:04:45.366-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Mon Paganisme n’a rien de spiritualiste ni de mystique ; il est charnel, vécu, je dirais : poétique et totalement personnel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pièce-jointe : Entretien de G. Faye. Extraits.&lt;br /&gt;Source : revue Antaïos n°XVI (printemps 2001)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mon Paganisme n’a rien de spiritualiste ni de mystique ; il est charnel, vécu, je dirais : poétique et totalement personnel. Mon itinéraire est tout sauf "spirituel", il est bien plutôt purement sensuel. La richesse du Paganisme, que ne possède aucune autre "religion", c’est qu’on y trouve une extraordinaire pluralité de sensibilités : du Paganisme des bois et de l’enracinement, à celui du déchaînement de la technoscience ; du Paganisme des brumes de la lande à celui des divinités du feu solaire. Du paganisme des fontaines et des nymphes à celui du bruissement sourd des batailles, de celui du chant des fées ou du galop des &lt;a href="http://www.tilsafe.com/page/libfr/PROD/LPN/005-LPN-DPS"&gt;lutins&lt;/a&gt; dans les sous-bois à celui du tonnerre des réacteurs, de celui des grands Dieux tutélaires à celui des lares. Mais le génie du Paganisme, c’est de rassembler dans une totalité cosmique et organique l’ensemble des passions humaines, avec leurs misères et leurs grandeurs. Le paganisme est bien le miroir du monde vivant. Pour moi, le Paganisme est d’abord poésie, esthétique, exaltation et intuition. En aucun cas, théorie, chapelle ou instrumentalisation. C’est pour moi l’essence même de la force vitale, du vouloir-vivre. La vie est l’efficacité, la production historique. L’histoire retient les res gestae, les actes, pas la contemplation abstraite et dandy pour des théories inutiles, balayées par l’oubli. Seul le faire est efficace et, seul, il est le but de la pensée comme des mouvements esthétiques de l’âme. Le Paganisme n’est ni dissertation savante, ni "connaissances" froides, mais attitudes pour l’action. Pour moi, il est immersion dans la vie, pratique qui transforme le monde. Ce ne sont jamais les mots qui comptent d’abord, ni les idées, mais les actes concrets auxquels ces mots et ces idées conduisent. Une idée n’est pas intéressante parce qu’elle est brillante en elle-même mais si elle donne lieu à une modification d’un état de fait, à une incarnation dans un projet : tel est le centre de l’épistémologie païenne ; à l’inverse de l’épistémologie judéo-chrétienne, où l’idée ne vaut qu’en elle-même, où les contingences matérielles, les impératifs de l’urgence, le réel sont méprisés. J’ai toujours été frappé par le fait que les Paganismes gréco-latin, germanique, ou &lt;a href="http://www.tilsafe.com/page/libfr/PROD/LPA/039-LPA-FP-LM"&gt;celtique&lt;/a&gt;, n’avaient rien de méditatif ou de contemplatif. Ils étaient éminemment actifs, politiques et guerriers. (…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mon Paganisme n’est pas réactif mais positif. Je ne suis pas anti-chrétien mais pré et post-chrétien. Je ne tire pas sur les ambulances, je n’ai pas de comptes à régler. Le Paganisme a précédé le Christianisme et survivra à sa disparition dans le cœur des Européens. Ma conviction tranquille est que le Paganisme est éternel. Il s’organise autour de 3 axes : l’&lt;a href="http://askesis.hautetfort.com/archive/2006/01/24/enracinement.html"&gt;enracinement&lt;/a&gt; dans la lignée et le terroir, l’immersion dans la nature et ses cycles éternels, et une "quête" qui peut être une ouverture à l’invisible comme une recherche aventureuse et &lt;a href="http://askesis.hautetfort.com/archive/2006/01/24/desinstallation.html"&gt;"désinstallée"&lt;/a&gt;. En ce sens, il est la plus ancienne et plus naturelle des religions du monde. Il a profondément innervé l’âme européenne. À l’inverse des monothéismes, on peut même dire que c’est la plus authentique des religions du monde puisqu’elle "relie" les hommes d’une même communauté dans le monde réel et concret. Ce qui signifie que les traits majeurs du Paganisme sont l’union du sacré et du profane (Le profane, dira Claudel, c’est ce que nous profanons), une conception cyclique ou sphérique du temps (à rebours des eschatologies du salut et du progrès, dans lesquelles le temps est linéaire et se dirige vers une fin salvatrice de l’histoire), le refus de considérer la nature comme une propriété de l'homme qu'il pourrait exploiter et détruire à sa guise, l’alternance de la sensualité et de l’ascèse, l'apologie constante de la force vitale, l’idée que le monde est incréé et se ramène au fleuve du devenir sans commencement ni fin, le sentiment tragique de la vie et le refus de tout nihilisme, le culte des ancêtres, de la lignée, de la fidélité aux combats, aux camarades, aux traditions (sans sombrer dans le traditionalisme muséographique), le refus de toute vérité révélée universelle et donc de tout fanatisme, de tout fatalisme, de tout dogmatisme et de tout prosélytisme de contrainte. Ajoutons que dans le Paganisme se remarque sans cesse l’ "opposition des contraires" au sein de la même unité harmonique, l’inclusion de l’hétérogène dans l’homogène.&lt;br /&gt;J’ajoute que la morale païenne, celle par ex. d’un Marc-Aurèle, comporte certainement des exigences bien supérieures à celles du Christianisme. Le paganisme auquel je me réfère réclame de l’homme une maîtrise de soi, un respect des règles de la communauté et de l’ordre vital qui ne sont pas intéressées par la logique intéressée punition/récompense d’un Dieu omnipotent mais vécus de l’intérieur, psychologiquement intégrés comme "devoirs" nécessaires. (…) Je suis façonné par 2 versions du Paganisme parfaitement opposées et complémentaires : un Paganisme de la nature et un Paganisme de la puissance, de l’artifice, de l’arraisonnement du monde, tous les 2 aussi émotionnels. (…) L’Europe n’a jamais cessé d’être taraudée par son inconscient païen : toute la poésie européenne en témoigne, de même que les arts plastiques. (…) Plus que toute autre religion, le Paganisme est à la fois garant de l’ordre social, de l’ordre cosmique et naturel, garant de la pluralité des croyances et des sensibilités. Il repose sur la logique du "chacun chez soi" et non sur le fantasme de la mixité universaliste chaotique. Son modèle social associe étroitement les notions de justice, d’ordre et de liberté, ces dernières étant fondées sur la discipline. Il part du principe que l’humanité est diverse, et nullement destinée à s’unifier, que l’histoire est un devenir imprévisible et sans fin. Il suppose, à l’inverse des monothéismes, une humanité hétérogène composée de peuples homogènes, l’essence du politique étant la constitution de l’homogénéité de la Cité, sacralisée par les divinités, dans laquelle l’identité se confond absolument avec la &lt;a href="http://askesis.hautetfort.com/archive/2006/01/24/souverainete.html"&gt;souveraineté&lt;/a&gt;. Organique et holiste, la vision païenne du monde considère les peuples comme des communautés de destin. Ainsi qu’on le vit dans le Paganisme grec, la notion de Cité, soudée par le patriotisme et l’identité commune (reflet des divinités et de la nature) est fondamentale dans le Paganisme, où les divinités tutélaires avaient une dimension essentiellement politique et enracinée. (…) Aujourd’hui, en Europe, c’est à la naissance d’un néo-paganisme que nous devons nous attendre. Il est impossible d’en prévoir ou d’en décréter les formes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-116092828536359879?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/116092828536359879/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=116092828536359879' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116092828536359879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116092828536359879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/10/mon-paganisme-na-rien-de-spiritualiste.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-116092770335039276</id><published>2006-10-15T08:36:00.000-07:00</published><updated>2006-10-15T08:55:03.370-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3773/3735/1600/convergence_des_catastrophe.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3773/3735/320/convergence_des_catastrophe.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;A review of La convergence des catastrophes by Guillaume Corvus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La convergence des catastrophes by Guillaume Corvus, Paris: Diffusion International, 2004, 221 pages&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;by Michael O'Meara&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Part I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NEARLY THREE HUNDRED YEARS ago, the early scientistic stirrings of liberal modernity introduced the notion that life is like a clock: measurable, mechanical, and amenable to rationalist manipulation. This modernist notion sought to supplant the traditional one, which for millennia held that life is organic, cyclical, and subject to forces eluding mathematical or quantifiable expression. In this earlier view, human life was understood in terms of other life forms, being thus an endless succession of seasons, as birth, growth, decay, and death followed one another in an order conditioned by nature. That history is cyclical, that civilizations rise and fall, that the present system will be no exception to this rule -- these notions too are of ancient lineage and, though recognized by none in power, their pertinence seems to grow with each new regression of the European biosphere. With Corvus' Convergence des catastrophes, they assume again something of their former authority.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"For the first time in its history," Corvus writes, "humanity is threatened by a convergence of catastrophes." This is his way of saying that the 18th-century myth of progress -- in dismissing every tradition and value distinct to Europe -- is about to be overtaken by more primordial truths, as it becomes irrefutably evident that continued economic development creates ecological havoc; that a world system premised on short-term speculation and financial manipulation is a recipe for disaster; that beliefs in equality, individualism, and universalism are fit only for a social jungle; that multiculturalism and Third World immigration vitiate rather than re-vitalize the European homelands; that the extension of so-called republican and democratic principles suppress rather than supplant the popular will, etc. In a word, Corvus argues that the West, led by the United States, is preparing its own irreversible demise.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Though Convergence des catastrophes takes its inspiration from the distant reaches of the European heritage, its actual theoretical formulation is of recent origin. With reference to the work of French mathematician René Thom, it first appeared in Guillaume Faye's L'archéofuturisme (Paris: L'aencre, 1998), arguably the most important work of the "new European nationalism." Indeed, those familiar his style and sentiments are likely to suspect that "Corvus" is Faye himself.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anticipating today's "chaos theory," Thom's "catastrophe theory" endeavored to map those situations in which gradually changing circumstances culminate in abrupt systemic failure. Among its non-scientific uses, the theory aimed at explaining why relatively smooth changes in stock markets often lead to sudden crashes, why minor disturbances among quiescent populations unexpectedly explode into major social upheavals, or why the Soviet Union, which seemed to be surpassing the United States in the 1970s, fell apart in the 1980s. Implicit in Thom's catastrophe theory is the assumption that all systems -- biological, mechanical, human -- are "fragile," with the potential for collapse. Thus, while a system might prove capable of enormous expansion and growth, even when sustaining internal crises for extended periods, it can, as Thom explains, suddenly unravel if it fails to adapt to changing circumstances, loses its equilibrium, or develops "negative feedback loops" that compound existing strains.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;For Corvus -- or Faye -- the liberal collapse, "the tipping point," looks as if it will occur sometime between 2010 and 2020, when the confluence of several gradually mounting internal failures culminate in something more apocalyptic. Though the actual details and date of the impending collapse are, of course, unpredictable, this, he argues, makes it no less certain. And though its effects will be terrible, resulting in perhaps billions of dead, the chaos and violence it promises will nevertheless prepare the way for a return to more enduring truths.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;What is this system threatening collapse and what are the forces provoking it? Simply put, it is the technoeconomic system born of 18th-century liberalism -- whose principal exemplar has been the United States and Europe, but whose global impetus now holds most of the world in its grip.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faye's work does not, however, focus on the system per se. There is already a large literature devoted to it and, in several earlier works, he has examined it at length. The emphasis in Convergence des catastrophes is on delineating the principal fault lines along which collapse is likely to occur. For the globalization of liberal socioeconomic forms, he argues, now locks all the world's peoples into a single complex planetary system whose fragility increases as it becomes increasingly interdependent. Though it is difficult to isolate the catastrophes threatening it (for they overlap with and feed off one another), he believes they will take the following forms:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. The cancerization of the social fabric that comes when an aging European population is deprived of its virile, self-confident traditions; when drug use, permissiveness, and family decline become the norm; when a dysfunctional education system no longer transmits the European heritage; when the Culture Industry fosters mass cretinization; when the Third World consolidates its invasion of the European homelands; and, finally, when the enfeebling effects of these tendencies take their toll on all the other realms of European life.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. The worsening social conditions accompanying these tendencies, he predicts, will be exacerbated by an economic crisis (or crises) born of massive indebtedness, speculation, non-regulation, corruption, interdependence, and financial malpractices whose global ramifications promise a "correction" more extreme than that of the 1930s.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. These social and economic upheavals are likely to be compounded by ecological devastation and radical climatic shifts that accelerate deforestation and desiccation, disrupt food supplies, spread famine and disease, deplete natural resources (oil, along with land and water), and highlight the unsustainability of the world's present overpopulation.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. The scarcity and disorders these man-made disasters bring will not only provoke violent conflicts, but cause the already discredited state to experience increased paralysis, thus enhancing the prospect of global chaos, especially as it takes the form of strife between a cosmopolitan North and an Islamic South.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;These catastrophes, Faye argues, are rooted in practices native to liberal modernity. For the globalization of Western civilizational forms, particularly American-style consumerism, has created a latently chaotic situation, given that its hyper-technological, interconnected world system, dependent on international trade, driven by speculators, and indifferent to virtually every non-economic consideration, is vulnerable to a diverse range of malfunctions. Its pathological effects have indeed already begun to reach their physical limit. For once the billion-plus populations of India and China, already well embarked on the industrializing process, start mass-producing cars, the system will simply become unfit for human habitation. The resource depletion and environmental degradation that will follow are, though, only one of the system's tipping points.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No less seriously, the globalizing process creates a situation in which minor, local disputes assume planetary significance, as conflicts in remote parts of the world are imposed on the more advanced parts, and vice versa. ("The 9/11 killers were over here," Pat Buchanan writes, "because we were over there.") In effect, America's "Empire of Disorder" is no longer restricted to the periphery, but now threatens the metropolis. Indeed, each new advance in globalization tends to diminish the frontier between external and internal wars, just as American-sponsored globalization provokes the terrorism it ostensibly resists. The cascading implication of these developments have, in fact, become strikingly evident. For instance, if one of the hijacked Boeings of 9/11 had not been shot down over Pennsylvania and instead reached Three Mile Island, the entire Washington-New York area would have been turned into a mega-Chernobyl -- destroying the U.S. economy, as well as the global order dependent on it. A miniature nuke smuggled into an East Coast port by any of the ethnic gangs specializing in illegal shipments would have a similar effect. Revealingly, speculation on such doomsday scenarios is now seen as fully plausible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;But even barring a dramatic act of violence, catastrophe looms in all the system's domains, for it is as much threatened by its own entropy (in the form of social-racial disorder, economic crisis, and ecological degradation), as it is by more frontal assaults. This is especially the case with the global economy, whose short-term casino mentality refuses the slightest accountability. Accordingly, its movers and shakers think nothing of casting their fate to fickle stock markets, running up bankrupting debts, issuing fiat credit, fostering a materialistic culture of unbridled consumption, undermining industrial values, encouraging outsourcing, de-industrialization, and wage cutting, just as they remain impervious to the ethnocidal effects of international labor markets and the growing criminality of corporate practices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Such irresponsible behaviors are, in fact, simply another symptom of the impending crisis, for the system's thinkers and leaders are no longer able to distinguish between reality and their virtualist representation of it, let alone acknowledge the folly of their practices. Obsessed with promoting the power and privileges sustaining their crassly materialist way of life and the progressive, egalitarian, and multicultural principles undergirding the global market, they see the world only in ways they are programmed to see it. The ensuing "reality gap" deprives them, then, of the capacity both to adapt to changing circumstances or address the problems threatening the system's operability. (The way the Bush White House gathers and interprets "intelligence," accepting only that which accords with its ideological needs, is perhaps the best example of this). In this spirit, the system's leaders tirelessly assure us that everything is getting better, that new techniques will overcome the problems generated by technology, that unbridled materialism and self-gratification have no costs, that cultural nihilism is a form of liberation, that the problems caused by climatic changes, environmental degradation, overpopulation, and shrinking energy reserves will be solved by extending and augmenting the practices responsible for them. These dysfunctional practices are indeed pursued as if they are crucial to the system's self-legitimacy. Thus, at the very moment when the system's self-corrective mechanisms have been marginalized and the downhill slide has become increasingly immune to correction, the charlatans, schemers, and careerists in charge persist in propagating the belief that everything is "hunky-dory."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Karl Marx spilt a great deal of ink lambasting ideologues who thought capitalism arose from natural principles, that all hitherto existing societies had preordained the market's triumph, or that a social order subordinate to economic imperatives represented the highest stage of human achievement. Today, the "new global bourgeoisie" gives its euronationalist critics even greater cause for ridicule. Paralyzed by an ideology that bathes itself in optimistic bromides, the system's rulers "see nothing and understand nothing," assuming that the existing order, in guaranteeing their careers, is a paragon of civilizational achievement, that the 20,000 automobiles firebombed every year in France by Muslim gangs is not sign of impending race war, that the non-White hordes ethnically cleansing European neighborhoods will eventually be turned into peaceful, productive citizens, that the Middle East will democratize, that the spread of human rights, free-markets, and new technologies will culminate in a consumer paradise, that limitless consumption is possible and desirable, that everyone, in effect, can have it all.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nothing, Faye argues, can halt the system's advance toward the abyss. The point of no return has, indeed, already been passed. Fifteen years of above average temperatures, growing greenhouse gases, melting ice caps, conspicuous biological deterioration, and the imminent peaking of oil reserves, combined with an uncontrolled Third World demographic boom, massive First World indebtedness, social policies undermining the state's monopoly on our loyalties, and a dangerous geopolitical realignment -- each of these potentially catastrophic developments is preparing the basis of the impending collapse. Those who think a last minute international agreement will somehow save the day simply whistle pass the graveyard. Washington's attitude (even more pig-headed than Beijing's) to the modest Kyoto Accords -- which would have slowed down, not halted greenhouse emissions -- is just one of the many signs that the infernal machine cannot be halted. The existing states and international organizations are, in any case, powerless to do anything, especially the sclerotic "democracies" of Europe and United States, for their corrupt, short-sighted leaders have not the slightest understanding of what is happening under their very noses, let alone the will to take decisive action against it. Besides, they would rather subsidize bilingual education and Gay Pride parades (or, on the conservative side, ban Darwin) than carry out structural reforms that might address some of their more glaring failures. For such a system, the sole solution, Faye insists, is catastrophe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The ecological, economic, demographic, social, civilizational, and geopolitical cataclysms now in the process of converging will bring about the collapse of liberalism's technoeconomic civilization. In one of the most striking parts of his book, Faye juxtaposes two very different TV images to illustrate the nature of the present predicament: one is of a troubled President Bush, whose Forest Gump antics left him noticeably perplexed on 9/11; the other is of the traditionally-dressed, but Kalachinokov-bearing Bin Laden, posing as a new Mohammed, calmly and confidently proclaiming the inevitable victory of his rag-tag jihadists. These two images -- symbolizing the archaic violence that promises to disturb the narcoticized sleep of a sickened modernity -- sum up for Faye the kind of world in which we live, especially in suggesting that the future belongs to militant traditionalists rooted in their ancestral heritage, rather than high-tech, neo-liberal "wimps" like Bush, who are alienated from the most elementary expressions of Europe's incomparable legacy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Though rejecting liberalism's monstrous perversion of European life, Faye does so not as a New Age Luddite or a left-wing environmentalist. He argues that a technoeconomic civilization based on universalist and egalitarian principles is a loathsome abnormality -- destructive of future generations and past accomplishments. But while rejecting its technological, bureaucratic, cosmopolitan, and anti-White practices, he fully accepts modern science. He simply states the obvious: that the great technological and economic accomplishments of Europe cannot be extended to the world's six billion people -- let alone tomorrow's ten billion -- without fatal consequence. For this reason, he predicts that science and industry in a post-catastrophe world will have no choice but to change, becoming the province of a small elite, not the liberal farce that attempts to transform all the world's peoples into American-style consumers. Similarly, Faye does not propose a restoration of lost forms, but rather the revitalization of those ancient spirits which might enable our children to engage the future with the confidence and daring of their ancestors. Thus, as befits a work of prophecy, Faye's survey of the impending tempests aims at preparing us for what is to come, when the high flood waters and hurricane winds clear away the system's ethnocidal illusions and create the occasion for another resurgence of European being. It aims, in a word, at helping Europeans to resume the epic course of their history.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[Michael O'Meara, Ph.D., studied social theory at the Ecole des Hautes Etudes in Sciences Sociales and modern European history at the University of California. He is the author of New Culture, New Right: Anti-Liberalism in Postmodern Europe (2004)] Source: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://foster.20megsfree.com/index_en.htm" target="_blank"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;http://foster.20megsfree.com/index_en.htm&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-116092770335039276?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/116092770335039276/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=116092770335039276' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116092770335039276'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116092770335039276'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/10/review-of-la-convergence-des.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-116092650276037183</id><published>2006-10-15T08:28:00.000-07:00</published><updated>2006-10-15T08:35:02.766-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Interview with Guillaume Faye&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; will begin by quoting you. In the review Études et recherches, fifteen years ago, you wrote that one can arrive at the point where "a world civilization desirous to stabilize history opposes its conservative will to the forces which it had itself released." According to you, are we there? The Occident, longtime passive witness of the ethnic invasion, America longtime imprudent accomplice of the Islamists -- do they still have the moral strength "to stop the course of history" when the clash of civilizations has passed from the stage of the "cold war" to that of the "hot war?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: One epoch terminates, another commences. One cannot foresee what will occur: what we know is that we are at a crossroads, we live the end of an age of European civilization. Civilization which has known three great epochs: the ancient, the medieval, then the modern which commenced about the 1850s. Currently we live the end of this last epoch because Europe is invaded by the very ones it had conquered when it is in full demographic decline. On the moral, mental, psychological level, all the European values have reached their conclusion, diluted in humanism and total egalitarianism. The Hegelian "enough" thesis that I defend is that this situation is provoking a world catastrophe which can in the end regenerate us. One does not regenerate oneself cold: one can metamorphose oneself only hot. The central question that one can pose in a dialectical manner is to know if this ethnic, ecological, ethical, etc., catastrophe that European civilization caused by its own decline will be the occasion of a regeneration or a disappearance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Currently we are colonized and this invasion is coupled with an incredible masochism on the part of Europeans themselves. Thus, only a terrifying crisis -&amp;shy; that I wish, in this respect -&amp;shy; can change collective mentalities, awake Europeans. In my new book, Avant-Guerre [Pre-War Years], I develop my thesis of "the Colonization of Europe," while going beyond, by transcending the European context. Because for me, now that we have come right to the clash of civilizations, we go towards the third world war!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The shock of September 2001 seemed to awaken the capacity of analysis of certain media. Then, quite quickly, Bush specified that he did not make war on Islam, and the great media -- Le Monde or Télérama in France, Repubblica in Italy -- devoted all their energy to make Islam known to us, this religion of tolerance and culture, so near and so remote. Has censorship already returned?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: This awakening was a shuddering, a flapping of wings. When Bush and Blair say that they do not make war on Islam, it is risible. Maybe we do not make war on Islam, but Islam makes war on us! It is not you who designate the enemy, it is the enemy who designates you! They knew very well that they declared the war on Islam, which besides is designated in Arabic by the same word as "Islamism": islamiya. There was thus a small awakening, but it is not very important. The war which Islam makes on us did not begin on September 11, 2001, but in the '60s. What is positive, it's that the Islamists went too far, too fast: it's the Arab mentality which wants that. They passed too quickly from the time of peace to the time of war, whereas they were underway to invade consciences. If they had been less pressed, nobody would have seen anything. No doubt, so that the eyes really open, there will be necessary a giant attack: but I do not believe that this will take place immediately, it is not in their interest to realize too much of it in the immediate future.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;It is possible that there be a period of calm. We are faced with a terrorism which does not depend on a true terrorist organization, but deploys itself according to the logic of a transnational war, in networks, and which goes beyond the sole capacities of a group like Al-Qaïda: Islam is a multinational, the war is not territorialized, nor reducible to the misdeeds of a single organization! The end of bin Laden will not solve anything at all because this last, simple sponsor of the jihad in spite of his posture of Prophet, had only made to applaud some acts that he undoubtedly had followed and financed, but certainly not organized directly himself!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Which strategy do you recommend for citizens who would like to prepare for the future conflicts? Some have said that you want to found your own political party.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: It's idiotic! That would limit my audience. That goes completely against my current analysis, because I recommend a work in network. It is certainly necessary that there be parties to make agitprop. But the important thing is the network, on a European scale, without guru or bigwig! To found one more petty sect is completely counterproductive. My "party" is my secretariat and the many friends with whom I collaborate in all Europe. I do not want a label!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;In the review Réfléchir et Agir, you recommended a "withdrawal" on associative action, following the example of that which the extreme-Left made. Could you develop this point?&lt;br /&gt;Guillaume Faye: It is not a "withdrawal," but a general-purpose strategy. One needs parties, publishers, associations, trade unions. It is necessary that there be in civil society a presence of our ideas. But all the forms of action are necessary: it does not do to want to make metapolitics against politics. All actions, political, cultural, should be connected by the same vision of the world. It is not a strategy of withdrawal, but of spreading out, comparable with that which the Trotskyists had -- who are today at the head of the State and of the Catholic Church! -&amp;shy; from the '60s. The French national Right is undermined by the culture of defeat, petty bosses, gossip: the different groups of Muslims and Leftists can detest one other, but they have each and all the same enemies against whom they unite. Whereas for many people of our ideas, the enemy is at first his own political friend, for simple reasons of jealousy!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I am stunned to see that associative action has so little been used. There is no association which defends Europeans! Well, there is AGRIF, but they do few things, and they belong too openly to the National Front, which undermines their credibility: S.O.S Racism had known to camouflage near enough its connection to the Socialist Party!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;At least, the Left moves: look at Act against Unemployment, ATTAC or Right to Housing, which represent 5,000 people in France! People in our circles are for order, but they are disorganized and inactive, whereas the Trotskyists, in spite of their ideology, are organized people. It is necessary to move! I am struck by the poverty of the associative activity in our camp. I repeat it, there is anti-European racism and no association really stirs itself to get it talked about!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;What do you think of this pro-Islamist drift that one observes in the French national Right, a drift often aroused by an anti-Americanism fed on ill-digested antisemitism?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: This drift is recognized. They confound the enemy and the adversary: the adversary is that which weakens us, that is to say the United States, the enemy is that which invades us concretely: Islam and the Third World. The funniest thing is that it is I, among others, who, in the '70s, convinced this circle that one did not have to be deeply pro-American. All the obsessional anti-Americans of today were then pro-Americans! Giorgio Locchi and I, notably with my book Le Système à tuer les peuples [The system that kills the peoples), made Alain de Benoist topple over into anti-Americanism, who was an Americanophile before; to realize it, it is enough to re-read the numbers from before 1975 of the review Nouvelle École! Some suffer from an obsessional antisemitism, coupled with a kind of Stockholm Syndrome which makes them love the true enemy. The Muslims will not hold any liking of them for it: the French "identitarians" who perhaps admired the actions attributed to bin Laden will have their throats cut like the others! Islam is a religion of force which leads certain nationalist militants to prostrate in front of the conquering religion with the fascination of a colonized people. But even if they convert, which is already the case for some, they are always, as Occidentals, only second-class Muslims. Pro-Islamism in the nationalist Right is frequent enough. Plus these people are "nazis" in the most primary sense of the word, anti-Americans in the most idiotic sense of the term, and plus they are pro-Muslims, without knowing either America or Islam besides. They are fascinated by the neo-romantic illusions which they have of Islam. In circles which claim to be radical, there is an infantile reaction: these people are perhaps extremists, but not radical, because the radicals are those who go to the root of things. It is easy to tag "US go home" or "Long live bin Laden" in the subway; they risk less than if they were going to write "Islam out" in the projects.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;As a journalist, which judgment do you give to the sociology of the current media? Does the "politically correct" find its roots in the Third-Worldism of the '50s and '60s, in communist engagement, or rather in May '68 and the years which followed?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: It is a sequence; but I believe that it is the post-'68 period which weighed the most. Those who hold the media are people 50 years old, of my generation, who grew up in a neo-Marxist atmosphere. But one needs to know that there reigns among journalists a true Stalinian single thought: Marxism has ceded in this respect its place to Third-Worldism, then to immigrationism. To succeed socially, it is necessary to have a position which goes in the direction of the anti-[White] racist, immigrationist and egalitarian software-ideology (as at the time of the USSR, where it was necessary to be pro-Soviet). Knowing that even people disapproving of it participate in this vulgar affair.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Everyone sees the truth in the street, everyone except the current elites, who play ostrich. Some great journalists, totally [in spite] of my ideas, signed the petitions for the "undocumented:" they explained to me that if they had refused, their career was screwed. It does not suffice not to speak of it: one must claim to be anti-[White] racist, as it was necessary to be Stalinophile in the '50s. Charlie-Hebdo attacked Gérard Depardieu because he refused to sign! That did him no harm, because he is at the top. But a young actor would have seen his career cut short. One must know that many do not speak by conviction, but from fear: they want to be on the side of the whip hand. One must proclaim oneself anti-[white] racist, for immigration, etc. as in the XIXth century one must go to Mass every Sunday! That means Charlie-Hebdo, directed by "old schmucks," is the classic example of the "Stalinian rag and informer," a "media of thought-police and collaborators," the "freezing point of journalism." For Europeans to have a true awakening from the conformism and ethno-masochistic blindness of our self-styled "opinion leaders," we have need of a terrible crisis, which alone can give us the energy to defend ourselves&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Books by Guillaume Faye: Le Système à tuer les peuples, Copernic, 1981 Contre l’économisme, Le Labyrinthe, 1983 La Nouvelle société de consommation, Le Labyrinthe, 1984 L’Occident comme déclin, Le Labyrinthe, 1984 Nouveaux discours à la Nation Européenne, Albatros, 1985 (nouvelle édition revue et augmentée : L’Aencre, 1999) Europe et modernité, Eurograf, 1985 Petit lexique du partisan européen (en collaboration), Eurograf, 1985 Les Nouveaux enjeux idéologiques, Le Labyrinthe, 1985 La Soft-idéologie (en collaboration, sous le pseudonyme de Pierre Barbès), Robert Laffont, 1987 L’Archéofuturisme, L'Aencre, 1999 La Colonisation de l’Europe : discours vrai sur l’immigration et l’Islam, L'Aencre, 2000 Les Extra-terrestres de A à Z, Dualpha, 2000 Pourquoi nous combattons : manifeste de la résistance européenne, L'Aencre, 2001 Avant-guerre, L’Aencre, 2002&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-116092650276037183?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/116092650276037183/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=116092650276037183' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116092650276037183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116092650276037183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/10/interview-with-guillaume-faye-will.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-116092584258542604</id><published>2006-10-15T08:20:00.000-07:00</published><updated>2006-10-15T08:24:02.600-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Ten Untimely Ideas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gleanings from a French nationalist's ideas for the intellectual rearmament of the West&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The struggle White nationalists wage for the genetic, cultural, and territorial heritage of their people is no less a struggle for those ideas necessary to their survival. Here, freely translated from Guillaume Faye's Pourquoi nous combattons (2001), are ten ideas I think relevant to this struggle. -M.O. for V-News *EUROPE is at &lt;a href="http://www.nationalvanguard.org/story.php?id=7180" target="_blank"&gt;war&lt;/a&gt;, but &lt;a href="http://www.nationalvanguard.org/story.php?id=2676" target="_blank"&gt;doesn't know&lt;/a&gt; it...It is occupied and colonized by peoples from the South and economically, strategically, and culturally subjugated by America's New World Order...It is the sick man of the world. [page 9]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*ARCHEOFUTURISM: The spirit which realizes that the future arises from a resurgence of ancestral values and that notions of modernity and traditionalism need to be dialectically overcome [59]...To confront the future, especially today, dictates a recourse to an archaic mentality that is premodern, inegalitarian, and non-humanistic, to a mentality that restores ancestral values and those of social order...The future thus is neither the negation of tradition nor of a people's historical memory, but rather its metamorphosis and ultimately its growth and regeneration. [From Archéofuturisme 11, 72]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*IDENTITY: Characteristic of humanity is the diversity and singularity of its peoples and cultures. Every homogenization is synonymous with death and sclerosis...Ethnic identity and cultural identity form a block, but biological identity is primary, for without it culture and civilization are impossible to sustain...Identity is never frozen. It remains itself only in evolving, reconciling being and becoming. [146-48]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*BIOPOLITICS: A political project responsive to a people's biological and demographic imperatives...Biopolitics is guided by the principle that a people's biological quality is essential to its survival and well-being. [63-64]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*SELECTION: The collective process, based on competition, that minimizes or eliminates the weak and selects out the strong and capable. Selection entails both the natural evolution of a species and the historical development of a culture and civilization...Contemporary society prevents a just selection and instead imposes a savage, unjust one based on the law of the jungle. [212-13]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;a href="http://www.nationalvanguard.org/story.php?id=3478" target="_blank"&gt;INTERREGNUM&lt;/a&gt;: The period between the end of one civilization and the possible birth of another. We are currently living through an interregnum, a tragic historical moment when everything is in flames and when everything, like a Phoenix, might rise reborn from its ashes. [153]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*ETHNIC CIVIL WAR: Only the outbreak of such a war will resolve the problems created by the current colonization, Africanization, and Islamization of Europe...Only with their backs to the wall is a people spurred to come up with solutions that in other times would be &lt;a href="http://www.nationalvanguard.org/story.php?id=5343" target="_blank"&gt;unthinkable&lt;/a&gt;. [130]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; *REVOLUTION: The violent reversal of a political situation that follows a profound crisis and is the work of an "active minority"...A true revolution is a metamorphosis, that is, a &lt;a href="http://www.nationalvanguard.org/story.php?id=5248" target="_blank"&gt;radical reversal&lt;/a&gt; of all values. The sole revolutionary of the modern era is Nietzsche...and not Marx, who sought simply another form of bourgeois society...We have long passed the point of no return, where it is possible to arrest the prevailing decay with moderate political reforms. [210-11]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*ARISTOCRACY: A true aristocracy embodies its people's essence, which it serves with courage, disinterest, modesty, taste, simplicity, and stature...To recreate a new aristocracy is the eternal task of every rrevolutionary project...The creation of such an aristocracy is possible only through war, which is the most merciless of selective forces. [60-61]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; *WILL TO POWER: The tendency of all life to &lt;a href="http://www.nationalvanguard.org/story.php?id=4681" target="_blank"&gt;perpetuate&lt;/a&gt; itself, to ensure its survival, and to enhance its domination, its superiority, and its creative capacities...The will to power accepts that life is struggle, an eternal struggle for supremacy, the endless struggle to improve and perfect oneself, the absolute refusal of nihilism, the opposite of contemporary relativism...It is the force of life and of history. It is not simply the organic imperative for domination, but for survival and continuity...A people or a civilization that abandons its will to power inevitably perishes. [227]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Source: M.O.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-116092584258542604?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/116092584258542604/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=116092584258542604' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116092584258542604'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116092584258542604'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/10/ten-untimely-ideas-gleanings-from.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-116049363667983156</id><published>2006-10-10T08:15:00.000-07:00</published><updated>2006-10-10T08:20:36.696-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Las comunidades que más diversidad étnica ofrecen son también las más inseguras, según un estudio de la universidad estadounidense de Harvard. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El diario Financial Times publicaba ayer las investigaciones del polítologo Robert Putman, quien indica que cuanto más diversa es una comunidad, menos confianza tienen sus habitantes entre sí.&lt;br /&gt;“En presencia de la diversidad, actuamos como tortugas. Sus efectos son peores de lo que se había imaginado hasta ahora. No es sólo que no nos fiemos de gente que no es como nosotros, sino que tampoco nos fiamos de quienes son como nosotros”, sostiene el experto universitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confianza cero.&lt;br /&gt;El hábitat humano más diverso del mundo, según el estudio, es la ciudad californiana de Los Angeles. Allí, sostiene Putnam, el nivel de confianza está bajo mínimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los datos, que se han analizado teniendo en cuenta factores como el estrato social o el nivel de ingresos, entre otros, muestran que cuantas más personas de distintas razas viven en una misma comunidad, mayor es la desconfianza entre ellas. “No confian en el alcalde local, ni el periódico, no se fían de otras personas ni de las instituciones. Al mismo tiempo, hay más manifestaciones de protesta y la gente ve más la televisión”, explica Putnam.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ADN 10-10-2006&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-116049363667983156?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116049363667983156'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/116049363667983156'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/10/las-comunidades-que-ms-diversidad.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-115894039346440538</id><published>2006-09-22T08:51:00.000-07:00</published><updated>2006-09-22T08:53:13.466-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>CHINA, UN EJEMPLO ARQUEOFUTURISTA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;China crea banco de genes de 54 minorías étnicas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Científicos chinos anunciaron ayer que completaron un banco de genes con más de 8 mil muestras de ADN de todas sus minorías étnicas, excepto los Gaoshan de Taiwán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se necesitaron más de cuatro años para crear el mayor banco de genes de minorías en el país con financiamiento del gobierno, indicó el profesor Xiao Chunjie, de la Universidad de Yunnan en el suroeste del país, organizadora del proyecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anunció que la acción es vital para preservar la diversidad genética humana debido a que muchas nacionalidades en el mundo se han mezclado y han desaparecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los antropólogos y genetistas han compartido la esperanza de crear un banco de genes desde 1980, cuando las reducidas poblaciones étnicas empezaron a atraer la atención".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La provincia de &lt;a class="" href="http://spanish.china.org.cn/spanish/210672.htm" target="_blank"&gt;Yunnan&lt;/a&gt;, hogar de 25 de las 55 etnias, con sus montañas remotas que mantienen aisladas a estos grupos, fue seleccionada como sede del banco de genes, explicó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El banco de genes es indispensable para China y para el mundo". China posee una de las reservas genéticas más diversas del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Xiao comentó que el banco ayudará a evitar y curar enfermedades genéticas regionales.&lt;br /&gt;Los científicos han identificado los genes que causan enfermedades como la hipertensión después de estudiar las muestras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sabe que más de 6.600 enfermedades son causadas por un solo desorden genético y muchas enfermdades mortales y crónicas, entre ellas las enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y deficiencia inmunológica, son causadas por desórdenes genéticos múltiples.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(31/08/2006, CIIC-Agencia de Xinhua)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-115894039346440538?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/115894039346440538/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=115894039346440538' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115894039346440538'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115894039346440538'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/09/china-un-ejemplo-arqueofuturista.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-115894017798921138</id><published>2006-09-22T08:42:00.000-07:00</published><updated>2006-09-22T08:49:38.016-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3773/3735/1600/Faye060220.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3773/3735/320/Faye060220.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="Permanent Link: DU CRÉPUSCULE A L’AUBE,  SYNTHÈSE D’UNE VISION DU MONDE" href="http://be.altermedia.info/politique/du-crepuscule-a-laube-synthese-dune-vision-du-monde_4289.html" rel="bookmark"&gt;DU CRÉPUSCULE A L’AUBE, SYNTHÈSE D’UNE VISION DU MONDE&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conférence de Guillaume Faye, donnée à Moscou, le 17 mai 2005. Initialement publiée par &lt;a href="http://www.ateney.ru/" target="_blank"&gt;L’Athenaeum&lt;/a&gt;, revue internationale russe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AMIBe : Ce texte est un avertissement à tous les Européens, y compris et surtout ceux qui, par facilité, crédulité ou aveuglement, se croient épargnés et, somme toute, en dehors de l’Histoire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jamais, depuis la chute de l’Empire romain, l’Europe n’avait vécu une situation aussi dramatique. Elle affronte la plus grande menace de son histoire et elle ne le sait pas, ou plutôt refuse de le voir.Les Européens sont envahis, occupés et colonisés par les peuples du Sud et par l’islam de manière rapide et massive. Ils sont aussi, et de leur seule faute, assujettis à l’emprise des Etats-Unis qui leur mènent une impitoyable guerre économique. Sans oublier l’effondrement démographique: non-renouvellement des générations et vieillissement généralisé. Ils sont émasculés par les idéologies décadentistes et nihilistes, parées d’un optimisme factice, en proie à une régression de la culture et de l’éducation, au primitivisme et au matérialisme. L’Europe est l’homme malade du monde. Et les classes politiques comme les élites intellectuelles sont les collaboratrices de ce suicide ethnique. La thèse que je défens est qu’il ne s’agit pas d’une «immigration» mais d’une colonisation et d’une invasion qui sont en train de modifier le fond biologique et ethno-culturel de l’Europe; mais aussi qu’il ne faut pas céder au désespoir, que les combats ne font que commencer, que les peuples de même origine doivent s’unir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a id="more-4289"&gt;&lt;/a&gt;1. LA DESTRUCTION DU SOCLE ETHNO-BIOLOGIQUE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le bilan démographique de l’invasion allogène de la France et de l’Europe est terrifiant. Un démographe reconnaissait dans un livre récent, «la France Africaine» que, si rien ne change, en 2040, plus de 50% de la population sera noire ou arabe. Déjà, en France et en Belgique, 25% des collégiens ne sont pas d’origine européenne, et plus de 30% des nourrissons. Actuellement en France, sur 61 millions d’habitants, on compte largement plus de 10 millions de personnes d’origine extra-européenne, en croissance constante, avec une natalité bien supérieure à celle des autochtones. Chaque année, 100.000 non-Européens sont naturalisés Français et 300.000 allogènes, dont une majorité de clandestins, pénètrent en France dont les frontières ne sont plus protégées. La situation est la même dans toute l’Europe et ces faits annoncent peut-être la fin d’une civilisation commune. Evidemment, les classes dirigeantes font semblant de ne rien voir.Mathématiquement, d’ailleurs, la race blanche décline dans le monde entier, y compris aux USA. On dit que la supériorité technologique y palliera, je n’y crois pas: il n’y a de richesses que d’hommes. Une civilisation est d’abord fondée sur ce que les Romains appelaient le «germen», c’est-à-dire le socle ethno-biologique, les racines de l’arbre qui alimentent la culture et la civilisation.Cette invasion ethnique massive fut, en France et en Europe, volontairement provoquée à partir des années 60 par le laxisme des politiciens de gauche et de droite, pollués par les idées trotskistes et marxistes, par la cupidité d’un patronat avide de main d’œuvre bon marché, par l’influence des intellectuels juifs qui exigeaient une «société multiraciale», par l’impératif de la religion des droits de l’homme dont les racines relèvent d’une laïcisation de la morale chrétienne.Ces «collaborateurs de l’invasion», en France et en Europe, on instauré une véritable préférence étrangère au détriment des citoyens autochtones: les immigrés clandestins ne sont que très peu expulsés, ils bénéficient d’innombrables avantages sociaux et privilèges de toute sorte; du fait de l’»impératif antiraciste», ils sont souvent impunis et protégés par des lois discriminatoires, bien que leur présence ait fait exploser la criminalité dans des proportions colossales (+ 1.000% en cinquante ans).Nous sommes envahis autant par les maternités qu’à travers les frontières poreuses. L’immigration, alliée au déclin démographique, sera aussi pour l’Europe occidentale un désastre économique. Le coût de cette immigration a été évalué à 180 milliards de dollars par an pour la France, en cumulant le prix de l’insécurité et des innombrables aides sociales versées aux migrants, même illégaux. Cela fonctionne comme une pompe aspirante. Il est plus intéressant d’être un clandestin chômeur et allocataire en Europe que de travailler dans le tiers monde. Les cadres et les créateurs s’expatrient, notamment aux USA, remplacés par des populations non-qualifiées venues d’Afrique, qui sont des bouches à nourrir et non pas des bras et des cerveaux.Ces faits, ajoutés au vieillissement de la population signifie qu’au XXIe siècle, l’économie européenne risque de se «tiers-mondiser» et de sombrer dans une inéluctable dépression.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. LA 3e OFFENSIVE HISTORIQUE DE L’ISLAM&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ce phénomène de colonisation ethnique massive, vient s’ajouter le fait que l’islam prend la tête de l’offensive. Depuis 1.300 ans, avec opiniâtreté, cette religion-idéologie, totalitaire et agressive, vise l’invasion de l’Europe. Nous subissons sa troisième offensive historique, qui s’étend aujourd’hui de Gibraltar à l’Indonésie. La première fut arrêtée à Poitiers, en France, par Charles Martel, en 732; la seconde en 1684 sous les murs de Vienne assiégée par les Ottomans; la troisième se déroule aujourd’hui. L’islam a une longue mémoire et son objectif est l’instauration sur toute notre continent de ce que Khomeiny appelait le «Califat universel».L’invasion de l’Europe a commencé et les chiffres sont alarmants. Le continent, Russie comprise, compte près de 55 millions de musulmans, en progression de 6% par an. En France, on dénombre déjà 6 millions de mahométans. Comme en Belgique et en Grande-Bretagne, ils exigent d’être associés au pouvoir politique. Le gouvernement français a tort de ne pas prendre au sérieux l’objectif de transformer le pays en une «république islamique» après 2020, lorsque le poids démographique des Arabo-musulmans sera devenu déterminant. L’État finance la construction de mosquées pour acheter la paix sociale; on en dénombre déjà plus de 2000, soit le double du Maroc. L’islam est la deuxième religion de France devant le catholicisme et la première pratiquée. Jacques Chirac avait déclaré, il est vrai: «la France est maintenant une puissance musulmane».Partout en Occident s’est installée la croyance stupide qu’il existerait une différence de nature entre l’islam et l’»islamisme» et qu’un islam «laïc» et occidentalisé, ou modéré, serait possible. Il n’en est rien. Tout musulman est un moudjahid en puissance; l’islam est une théocratie qui confond le spirituel et le temporel, la foi avec la loi et qui veut imposer partout la Charia, dont tous les préceptes sont inconciliables avec ceux de notre civilisation.Les États musulmans qui coopèrent avec les USA dans leur «lutte antiterroriste» sont parfaitement hypocrites, en particulier l’Arabie et le Pakistan. Quand l’islam est encore faible, il pratique l’impératif coranique de ruse et de dissimulation mais le djihad, la guerre de conquête, est le devoir suprême. Le terrorisme, ainsi que l’invasion de l’intérieur par l’immigration, sont implicitement recommandés dans le Coran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. LES DÉBUTS DE LA GUERRE CIVILE ETHNIQUE EN EUROPE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La criminalité et la délinquance en Europe occidentale, dont les causes sont à la fois l’immigration de masse et l’effondrement des valeurs civiques, ont atteint des niveaux insupportables. En France, en 2004, plus de 100.000 voitures ont été incendiées et 80 policiers tués. Toutes les semaines, des émeutes raciales éclatent dans les banlieues: dans les écoles publiques, la violence devient endémique et le niveau scolaire s’effondre dans les classes «multi-nationales». Dans la jeunesse de moins de 20 ans, on compte 20% d’illétrés. Les agressions contre les Blancs se multiplient, mais pourtant elles sont niées au non de la vulgate antiraciste selon laquelle seuls les Européens de souche peuvent être racistes. Dans le même temps, un arsenal répressif s’est mis en place dans plusieurs pays, digne du communisme soviétique, qui nous fait progressivement sortir de l’État de droit et entrer dans un droit idéologique et subjectif. Dans la pratique, toute critique de l’immigration et de l’islam est prohibée. J’ai moi-même multiplié les procès et été condamné à une énorme amende pour un de mes livres «La colonisation de l’Europe».Une guerre civile ethnique est à prévoir dans plusieurs pays de l’Union européenne, guerre intestine, beaucoup plus grave que le «terrorisme». Car un remplacement de population, une sorte de génocide est en cours avec la complicité ou l’aveuglement des classes dirigeantes, politiques et médiatiques, dont l’idéologie est dominée par la haine de l’identité ethnique de leurs propres peuples et la passion morbide de l’impératif de métissage..L’État français échoue totalement dans son utopie d’»intégration dans la République», parce qu’il s’imagine qu’une coexistence pacifique est possible sur un territoire entre allogènes et autochtones. Ils n’ont pas lu Aristote, qui pensait que dans n’importe quelle Cité, l’harmonie et la démocratie ne sont possibles que s’il existe une homogénéité et une connivence ethniques, une parenté culturelle, notion qu’il appelait la «philia» ou «amitié naturelle». Les société européennes sombrent aujourd’hui dans un chaos ethnique ingérable.Par exemple, moi qui suis natif du sud-ouest de la France, sur les rives de l’Atlantique et qui ne parle pas un traître mot de russe, je me sens infiniment plus proche d’un Russe que d’un Arabe ou d’un Africain francophones même citoyens français.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. CRISE MORALE ET ARCHEOFUTURISME&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cette situation s’explique, presque cliniquement, par une sorte de «sida mental». Les malheurs qui nous arrivent sont provoqués par le virus d’un nihilisme intérieur, que Nietzsche avait déjà perçu, un effondrement des défenses vitales. Les Européens sont entrés dans un processus de suicide de leur propre lignée. Ils ouvrent volontairement les portes de leurs cités.Le premier symptôme est la «xénophilie», ou préférence systématique pour l’étranger, pour l’»Autre» plutôt que pour le proche. Le second est l’ «ethnomasochisme», c’est-à-dire la honte et la haine de sa propre civilisation et de ses origines. Le troisième est la «dévirilisation», autrement dit le culte de la faiblesse, du repentir mais aussi de la préférence donnée maintenant à l’homosexualité masculine. Les valeurs évidentes qui font la force et conditionnent la survie de tous les peuples dans l’histoire sont aujourd’hui considérées en Occident comme des tares ridicules: honneur, fidélité, famille, fécondité démographique (natalisme,) fierté de sa civilisation, patriotisme, volonté de survie dans l’histoire, etc. Mais cette décadence est aussi le fait d’une laïcisation des principes de charité universelle du christianisme et de son postulat central d’égalitarisme individuel, à travers l’idéologie des droits de l’homme.Les Européens doivent peut-être s’inspirer de certaines valeurs qui ont encore cours en Russie, d’après ce que l’on m’a dit: par exemple la conscience explicite d’appartenir à une civilisation supérieure et l’affirmation d’un «droit à la distance». Il faut rompre avec l’»ethnopluralisme», qui est une forme d’égalitartisme, revendiquer l’»ethnocentrisme» et le droit de vivre chez soi sans l’»Autre». Il faut déculpabiliser le «chacun chez soi». D’ailleurs, seuls les Occidentaux croient aux vertus du métissage et voient le monde futur comme un melting-pot. Seule la naïve Europe croit au cosmopolitisme. Le XXIe siècle sera dominé par le renforcement, surtout dans le Sud et en Orient, de grands blocs ethno-religieux homogènes. La «fin de l’histoire» de Francis Fukuyama n’aura pas lieu. C’est à une accélération de l’histoire que nous allons assister, dans une ambiance de «choc des civilisations». Et puis, les Européens doivent rompre avec le «présentisme» dans lequel ils ont sombré et s’envisager de nouveau ( à l’image de l’Islam ou de la Chine, ou de l’Inde) comme des «peuples long-vivants» porteurs d’avenir. Ils ne pourront opérer cette révolution mentale qu’à l’occasion d’une crise géante, d’un choc violent, qui se produira probablement et don je parlerai plus loin.Les temps à venir seront, comme je l’ai expliqué dans un livre au titre éponyme, «archéofuturistes», c’est-à-dire que se fermera la parenthèse empoisonnée et anti-vitale de la modernité. Nous allons assister au ressurgissement de valeurs archaïques vitales, et ne s’en sortiront que les peuples qui sauront associer à la technoscience futuriste le retour des traditions et de l’ordre sociobiologique. Pour les Européens, dont les Russes évidemment, les valeurs archéofuturistes sont à la fois faustiennes et ancestrales, à l’image de l’arbre dont les racines poussent sous le sol, tandis que le tronc et le feuillage montent vers le ciel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. LE NOUVEL IMPERIALISME AMERICAIN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les Européens doivent aussi affronter ce que j’ai appelé dans un de mes derniers livres «le nouvel impérialisme américain», beaucoup plus dur que celui de la guerre froide, mais aussi plus maladroit. Depuis la chute de l’URSS, les gouvernants américains ont choisi la démesure, l’»ubris», visant de manière fantasmatique une domination mondiale, par une sorte de simulacre de nouvel empire romain. Tout cela s‘explique par l’idéologie des néo-conservateurs, très liés aux lobbies sioniste, mais animés d’un messianisme de «mission divine» qui touche à la pathologie.Quels sont les buts de ce Nouvel impérialisme américain? Encercler et neutraliser la Russie, empêcher toute alliance forte entre cette dernière et une grande Europe (cauchemar du Pentagone); ôter toute substance au rival européen en faisant entrer l’islam en son sein (par exemple la Turquie que les Américains parrainent), en assujetissant complètement les pays d’Europe centrale et orientale de l’ancien empire soviétique, en menant une guerre économique impitoyable à l’Union européenne à laquelle cette dernière n’ose même pas répondre.La croisade américaine pour imposer partout la «démocratie», notamment à la périphérie de la Russie, est limpide. «Démocratie» signifie «régime pro-américain».&lt;br /&gt;Mais nous ne devons pas nous plaindre de ce jeu américain, conforme à un désir géostratégique et thalassocratique de dominer le continent. Dans l’histoire, chacun est responsable de son sort.C’est pourquoi je me suis toujours opposé à ce que j’ai appelé l’»anti-américanisme obsessionnel et hystérique» très présent en France, mais contre-productif, victimaire et déresponsabilisant. Il faut distinguer l’»adversaire principal» de l’»ennemi principal». Le premier cherche à dominer et affaiblir, le second à tuer. N’oublions pas la formule de Carl Schmitt: «ce n’est pas seulement toi qui choisis et désigne ton ennemi, c’est surtout lui qui te désigne». L’Amérique et surtout ses dirigeants sont l’»adversaire principal» pour l’Europe et la Russie sur les plans géostratégique, économique et culturel. L’»ennemi principal», ce sont les peuples du Sud qui, le plus souvent sous la bannière de l’islam, procèdent à l’invasion du Continent, sans oublier leurs complices, tous les collaborateurs de la classe politique et de l’intelligentsia qui leur ouvrent les portes, évidemment à la plus grande satisfaction de Washington, qui souhaite une Europe métissée et sans identité.Les atlantistes comme les anti-Américains passionnels surestiment pourtant les USA sans comprendre qu’ils ne sont forts que de notre faiblesse. Leur catastrophique – et contre-productive – occupation du petit Irak, où ils n’apportent que le chaos, est là pour le démontrer. Au XXIe siècle, les USA ne seront plus la première puissance mondiale. Ce sera la Chine ou, si nous le voulons, ce que j’appelle plus loin l’»Eurosibérie», c’est-à-dire l’alliance unitaire entre l’Europe péninsulaire et la Russie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA CONVERGENCE DES CATASTROPHES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J’ai émis l’hypothèse que la civilisation mondiale actuelle, fondée sur des «croyances aux miracles» et le mythe du développement indéfini, risquait de s’effondrer au milieu du XXIe siècle. Il existe pour la première fois dans l’histoire de l’humanité des «lignes dramaturgiques», des menaces de crise géante qui convergent à l’horizon de 2010-2020 et qui peuvent provoquer un point de rupture: dégradation de l’écosystème et bouleversements climatiques; épuisement des énergies fossiles (pétrole) et des ressources agricoles ou halieutiques, fragilisation d’une économie mondialisée spéculative et endettée; retour des épidémies; montée des nationalismes, des terrorismes et prolifération nucléaire; aggravation de l’offensive mondiale de l’Islam; vieillissement dramatique des populations des pays riches, qui conjugué à l’immigration de masse, peut se traduire par une récession économique sans précédent.Il faut nous préparer à cette catastrophe géante, qui sera le passage d’une ère à une autre, qui balaiera la «modernité» et qui verra peut-être s’installer pour un temps un Nouveau Moyen Age. Cette catastrophe pourrait être l’occasion d’une renaissance car, dans l’histoire, toute régénération d’une civilisation passe par le chaos, surtout quand cette civilisation est, comme la nôtre, «métamorphique».&lt;br /&gt;EUROSIBÉRIE&lt;br /&gt;L’Europe future ne peut pas être envisagée sous la forme molle et ingouvernable de l’Union européenne actuelle, qui est une méduse sans pouvoir souverain, aux frontières ouvertes, dominée par le dogme libre-échangiste, soumise à la volonté américaine et à l’Otan. Il faut penser à une future Grande Europe impériale et fédérale, ethniquement homogène (c’est-à-dire «européenne»), fondée sur de grandes régions autonomes et, surtout, indéfectiblement alliée à la Russie. Cet énorme bloc continental, je l’ai nommé «Eurosibérie». Ce hérisson géant, qui ne serait nullement offensif mais simplement inattaquable, serait de loin la première puissance mondiale ( le monde à venir sera celui des grands blocs) et surtout il devrait être «autocentré» et rompre avec les dogmes très dangereux de la mondialisation. Il aurait parfaitement les moyens de pratiquer l’»autarcie des grands espaces» dont, avec le Prix Nobel français d’économie, Maurice Allais, j’ai développé les principes. Le destin de l’Europe péninsulaire ne peut être séparé de celui de l’immense Russie pour des raisons ethnoculturelles et géopolitiques. Bien entendu, empêcher la naissance d’une telle Eurosibérie est un impératif vital pour la thalassocratie marchande américaine qui (en contradiction avec sa lutte affichée contre le terrorisme islamique) encourage cyniquement l’islam à s’implanter en Union européenne et en Russie.&lt;br /&gt;Je n’ai pas parlé ici de l’État d’Israël. Un mot cependant: pour des raisons démographiques, je crois que l’utopie sioniste fondée par Hertzl et Buber et réalisée depuis 1949 ne vivra pas plus longtemps que l’utopie communiste et qu’à terme, l’État hébreu est condamné. Je prépare actuellement un essai sur «La nouvelle question juive» et j’espère qu’il sera traduit en russe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CONCLUSION&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Il ne faut jamais être fataliste. L’histoire est toujours ouverte et présente souvent des caprices et des retournements inattendus. N’oublions pas la formule de Guillaume d’Orange: «là où il y a une volonté, il y a un chemin». Pour l’instant, nous sommes dans une phase de résistance et de préparation à des événements très graves qui s’annoncent, par exemple la conjonction de guerres ethniques et d’une récession économique géante. Il faut donc dès maintenant penser à l’après-chaos et s’organiser en conséquence. Pour finir, voici le mot d’ordre que je diffuse souvent: «de la résistance à la reconquête, de la reconquête à la renaissance».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye - Bibliographie (de 1980 à 2004)&lt;br /&gt;Le Système à tuer les peuples.Nouveau Discours à la Nation Européenne.L’occident comme déclin.L’économie organique.Sexe et idéologie.Les nouveaux enjeux idéologiques.La NSC : Nouvelle Société de Consommation.L’archéofuturisme.La colonisation de l’Europe. Discours vrai sur l’immigration et l’Islam/Pourquoi nous combattons (dictionnaire idéologique).Avant-guerre.Le nouvel impérialisme américain.&lt;br /&gt;Dernier livre publié sous le nom de Guillaume Corvus :&lt;br /&gt;La convergence des catastrophes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actuellement&lt;br /&gt;Editeur de la lettre d’information “J’ai tout compris” .&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-115894017798921138?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/115894017798921138/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=115894017798921138' title='1 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115894017798921138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115894017798921138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/09/du-crpuscule-laube-synthse-dune-vision.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-115884563477349270</id><published>2006-09-21T06:19:00.000-07:00</published><updated>2006-09-21T06:33:54.886-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Extraits de l'Archéofuturisme (1998, éditions l'Aencre)&lt;br /&gt;Guillaume Faye&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Après un parcours atypique -du show-business à la presse populaire -Guillaume Faye, un des principaux théoriciens de la Nouvelle droite, qu'il a quittée en 1986, revient au combat des idées. Avec de nouvelles munitions idéologiques, de nouveaux concepts que certains jugeront révolutionnaires ou subversifs. En des temps où les enjeux et les dangers se précisent, il prône une pensée "dure". Son objectif est de rajeunir notre courant d'idées en ouvrant des pistes inimaginables et impensables il y a quelques années. ..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sa thèse centrale est que le monde actuel se dirige vers une "convergence des catastrophes", un séisme de civilisation, et que la loi du monde de l'après-chaos -qui commence déjà à poindre - sera l'Archéofuturisme, un mélange détonant de techno-science et de retour aux valeurs ancestrales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fidèle à sa réputation sulfureuse, Guillaume Faye propose une réflexion radicale et provocatrice. Il offre à notre famille d'esprit, et surtout à la jeunesse, les armes de la rébellion, de la libération et de la renaissance. Un livre politiquement incorrect ? Plus encore: idéologiquement dissident, voire séditieux, face aux dogmes et à l'échec global de la" "modernité". Il propose des voies idéologiques inédites, comme la notion de "constructivisme vitaliste", propres à rassembler toutes les composantes de notre famille d'esprit et de notre sphère politique, en France et en Europe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un livre où il est exposé que nos racines ont de l'avenir si nous savons les métamorphoser et les projeter dans le futur. D'ores et déjà, la nouvelle notion d'archéofuturisme fait partie de l'arsenal de notre courant de pensée.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L'ouvrage se conclut par une nouvelle de science-fiction, une "chronique des temps archéofuturistes", qui nous plonge en 2073, au cœur de la Fédération Eurosibérienne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un livre-choc, un coup de fouet pour l'esprit critique, un manifeste qui fera date et qu'il faut lire d'urgence, où l'auteur formule des visées inscrites dans le droit fil de son seul vrai maître, Nietzsche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Essence de l'archaïsme&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Il est probable que ce n'est seulement qu'après la catastrophe qui abattra la modernité, son épopée et son idéologie mondiales, qu'une vision du monde alternative s'imposera par nécessité. Nul n'aura la prévoyance et le courage de l'appliquer avant l'irruption du chaos. Il nous appartient donc, nous qui vivons dans l'interregnum, l'interrègne, selon la formule de Giorgio Locchi, de préparer dès maintenant la conception du monde de l'après-catastrophe. Elle pourrait être centrée sur l'archéofuturisme. Mais il faut donner contenu à ce concept.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Il faut redonner au mot "archaïque" son vrai sens, positif et non péjoratif selon la signification du substantif grec archè qui signifie à la fois "fondement" et "commencement", autrement dit "impulsion fondatrice". Il a également le sens de "ce qui est créateur et immuable" et se réfère à la notion centrale d"'ordre". Attention "archaïque" n'est pas "passéiste", car le passé historique a produit la modernité égalitaire qui échoue, et donc toute régression historique serait absurde. C'est la modernité qui appartient déjà à un passé révolu. L'archaïsme est-il un traditionalisme ? Oui et non. Le traditionalisme prône la transmission des valeurs et, à juste titre, combat les doctrines de "table rase". Mais tout dépend quelles traditions on transmet. On ne saurait accepter n'importe quelle tradition, par exemple celles des idéologies universalistes et égalitaires ou celles qui sont figées, muséographiques, démobilisantes. Ne convient-il pas de sélectionner entre les traditions (les valeurs transmises) celles qui sont positives de celles qui sont nuisibles ? (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les enjeux qui agitent le monde actuel et qui menacent de catastrophe la modernité égalitaire sont déjà d'ordre archaïque le défi religieux de l'islam ; les batailles géopolitiques et océano-politiques pour les ressources rares, agricoles, pétrolières, halieutiques ; le conflit Nord-Sud et l'immigration de colonisation vers l'hémisphère Nord ; la pollution de la planète et le heurt physique entre les souhaits de l'idéologie du développement et la réalité. Tous ces enjeux nous replongent vers les questions immémoriales. Envoyés aux oubliettes les débats politiques quasi théologiques des XIX et XX siècles, qui n'étaient que discours sur le sexe des anges (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;D'autre part, comme le pressentit le philosophe Rayrnond Ruyer, détesté par l'intelligentsia de la rive gauche, dans ses deux ouvrages-clés, Les nuisances idéologiques et Les cents prochains siècles, la parenthèse des XIX et XX siècles une fois refermée, les hallucinations de l'égalitarisme ayant sombré dans la catastrophe, l'humanité en reviendra aux valeurs archaïques, c'est-à-dire tout simplement biologiques et humaines (anthropologiques) : séparation sexuelle des rôles, transmission des traditions ethniques et populaires, spiritualité et organisation sacerdotale, hiérarchies sociales visibles et encadrantes, culte des ancêtres, rites et épreuves initiatiques, reconstruction des communautés organiques imbriquées de la sphère familiale au peuple, désindividualisation du mariage et des unions qui doivent impliquer la communauté autant que les époux, fin de la confusion entre érotisme et conjugalité, prestige de la caste guerrière ; inégalité des statuts sociaux, non pas implicite, ce qui est injuste et frustrant, comme aujourd'hui dans les utopies égalitaires, mais explicite et idéologiquement légitimée ; proportionnalité des devoirs aux droits ; dict de la justice selon les actes et non selon les hommes, ce qui responsabilise ces derniers ; définition du peuple et de tout groupe ou corps constitué comme communauté diachronique de destin et non comme masse synchronique d'atomes individuels, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bref, les siècles futurs, dans le grand mouvement de balancier de l'histoire que Nietzsche nommait "l'éternel retour de l'identique", en reviendront d'une manière ou d'une autre à ces valeurs archaïques. Le problème, pour nous, Européens, est de ne pas, par pusillanimité, nous les laisser imposer par l'Islam - ce qui est train, subrepticement, de se passer -, mais de nous les réimposer à nous-mêmes, en puisant dans notre mémoire historique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Récemment, un grand patron de presse français - que je ne puis nommer -, connu pour ses sympathies gaucho-libérales, me faisait, en substance, la remarque désabusée suivante : " Les valeurs de l'économie de marché sont perdantes à terme contre celles de l'islam, car elles sont exclusivement fondées sur la rentabilité économique individuelle, ce qui est inhumain et éphémère." A nous de faire en sorte que ce ne soit pas l'islam qui nous impose l'inévitable retour au réel.Évidemment, l'idéologie aujourd'hui hégémonique - mais sans doute plus pour très longtemps - regarde comme diaboliques ces valeurs. Exactement comme un fou paranoïaque voit le psychiatre qui le soigne sous les traits du démon. En réalité ce sont des valeurs de justice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Conformes à la nature humaine immémoriale, ces valeurs archaïques refusent l'erreur de l'émancipation de l'individu, commise par la philosophie des Lumières qui aboutit à l'esseulement de cet individu et à la barbarie sociale. Ces valeurs archaïques sont ]ustes au sens des anciens Grecs parce qu'elles prennent l'homme pour ce qu'il est, un zoon politicon ("animal social et organique inséré dans la cité communautaire") et non pour ce qu'il n'est pas, un atome asexué et isolé muni de pseudo-droits universels et imprescriptibles.&lt;br /&gt;Concrètement, ces valeurs anti-individualistes permettent la réalisation de soi, la solidarité active, la paix sociale, là où l'individualisme pseudo-émancipateur des doctrines égalitaires n'aboutit qu'à la loi de la jungle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La «Convergence des catastrophes»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jadis, maintes civilisations se sont écroulées, mais il s'agissait de désastres régionaux qui ne concernaient pas toute l'humanité. Aujourd'hui, pour la première fois dans l'Histoire, une civilisation mondiale, extension planétaire de la civilisation occidentale, est menacée par des lignes convergentes de catastrophes qui résultent de l'application de ses propres projets idéologiques. Une série d'enchaînements dramaturgiques convergent vers un point fatidique, que j'estime au début du 21ème siècle, entre 2010 et 2020, pour précipiter ans le chaos le monde que nous connaissons, avec l'ampleur d'un séisme civilisationnel. Les «lignes de catastrophes» concernent l'écologie, la démographie, l'économie, la religion, l'épidémiologie et la géopolitique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La civilisation actuelle ne peut pas durer. Ses fondements sont contraires au réel. Elle se heurte, non pas à des contradictions idéologiques -- qui sont toujours surmontables -- mais pour la première fois, à un mur physique. La vieille croyance aux miracles de l'égalitarisme et de la philosophie du progrès, qui sous-entendait que l'on pouvait obtenir toujours plus, le beurre et l'argent du beurre, a fait long feu. Cette idéologie angélique a débouché sur un monde de moins en moins viable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La modernité initie la convergence des catastrophes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pour définir le contenu d'un éventuel archéofuturisme, il faut résumer la critique fondamentale à faire de la modernité. Issue de l'évangélisme laïcisé, du mercantilisme anglo-saxon et de la philosophie individualiste des Lumières, la modernité a réussi à établir son projet planétaire, fondé sur l'individualisme économique, l'allégorie du Progrès, le culte du développement quantitatif, le «droit-de-l'hommisme» abstrait, etc. Mais c'est une victoire à la Pyrrhus car le projet réussi de cette conception-du-monde de s'arroger le Règne de la Terre entre en crise avant de s'effondrer, probablement au début du prochain siècle. La roche tarpéienne est près du Capitole. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Résumons brièvement la nature de ces lignes-de-catastrophes: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) La première est la cancérisation du tissu social européen. La colonisation de peuplement de l'hémisphère Nord par les peuples du Sud, de plus en plus importante en dépit des affirmations rassurantes des médias, est lourde de situations explosives, surtout associées à l'effondrement des Eglises en Europe, devenue terre de conquête pour l'Islam; l'échec de la société multiraciale, toujours plus multiraciste et néo-tribale; la progressive métamorphose ethno-anthropologique de l'Europe, véritable cataclysme historique; le retour du paupérisme à l'Ouest comme à l'Est; la progression lente mais constante de la criminalité et de la consommation de stupéfiants; l'effritement continu des structures familiales; le déclin de l'encadrement éducatif et de la qualité des programmes scolaires; le grippage de la transmission des savoirs culturels et des disciplines sociales (barbarisation et décompétence); la disparition de la culture populaire au profit d'un abrutissement des passes passivisées par l'électro-audiovisuel (Guy Debord s'est suicidé parce qu'il avait vu trop juste dans sa Société du Spectacle, rédigé en 1967); le déclin continu des tissus urbains ou communautaires au profit de zones péri-urbaines floues sans lisibilité ni cohérence, ni légalité, ni sûreté; l'installation, en France particulièrement, d'une situation endémique d'émeutes urbaines -- un Mai rampant en plus grave; la disparition de toute autorité civile dans les pays de l'ancienne URSS en proie au déclin économique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tout cela se déroule au moment où les Etats-nations voient décliner leur autorité souveraine, sans parvenir à enrayer paupérisme, chômage, criminalité, immigration clandestine, puissance montante des mafias et corruption des classes politiques; et au moment où les élites créatrices et productives, en proie au fiscalisme et à une surveillance économique accrue, sont tentées par le grand voyage américain. Une société de plus en plus égoïste et sauvage, en voie de primitivisme, paradoxalement dissimulée et compensée par le discours de la «morale unique», angélique et pseudo-humaniste, voilà ce qui se remarque de plus en plus, année après année, jusqu'au point de rupture. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Mais ces facteurs de rupture sociale en Europe seront aggravés par la crise économico-démographique qui ne fera qu'empirer. Dès 2010, le nombre d'actifs sera insuffisant pour fiancer les retraités du «papy-boom». L'Europe croulera sous le poids des vieillards; or des pays vieillissants voient leur économie ralentie et handicapée par le financement des dépenses de santé et des retraites de citoyens improductifs; de plus, le vieillissement assèche le dynamisme techno-économique. L'idéologie égalitaire de la (vieille) modernité a empêché de porter remède à cette situation, du fait de deux dogmes: d'abord l'anti-natalisme (cet ethno-masochisme) qui censura les tentatives de redressement volontariste de la natalité; ensuite le refus égalitariste de passer du système de sécurité sociale de répartition au système de capitalisation (fonds de pension). Bref, nous n'avons encore rien vu. Le chômage et la paupérisation empireront, tandis qu'une classe minoritaire, branchée sur les marchés mondiaux, appuyée par la classe des fonctionnaires et salariés protégés, prospérera. L'horreur économique est au rendez-vous. L'égalitarisme, par effet pervers, prouvant par là qu'il est l'inverse de la justice au sens platonicien, fabrique des sociétés d'oppression socio-économique. L'Etat-providence social-démocrate, fondé sur le mythe du Progrès, s'effondrera aussi sûrement, mais dans un plus grand fracas que le système communiste. L'Europe est en voie de tiers-mondisation. La crise est devant nous, ou plutôt la rupture des verrous de l'édifice socio-économique qui tient lieu de civilisation. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L'Amérique, immense continent voué aux migrations pionnières et habitué à une culture brutale et à un système conflictuel de ghettos ethniques et économiques, apparaît moins vulnérable que l'Europe. Elle peut encaisser une rupture d'équilibre. Tout au moins sur le plan de la stabilité sociale, car elle n'échappera pas à un éventuel maelström général. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Troisième ligne dramaturgique de catastrophe de la modernité: le chaos du Sud. En s'industrialisant contre leurs cultures traditionnelles, les pays du Sud, en dépit d'une croissance trompeuse et fragile, ont créé chez eux un chaos social qui va s'aggravant. Les récents événements d'Indonésie en sont un intersigne. L'homme d'affaires franco-anglais Jimmy Goldsmith, reniant avec perspicacité sa famille de pensée, l'avait parfaitement analysé: émergence de métropoles-champignons gigantesques (Lagos, Mexico, Rio, Calcutta, Kuala-Lumpur ...) qui deviennent des jungles infernales: coexistence d'un paupérisme qui tient de l'esclavage avec de riches et insolentes bourgeoisies autoritaires et minoritaires appuyées par des «armées de police» destinées à la répression intérieure; destruction accélérée de l'environnement; montée des fanatismes socio-religieux, etc. Les pays du Sud sont des poudrières. Les génocides récents de l'Afrique centrale, la montée en Inde, Malaisie, Indonésie, Mexique, etc., de conflits civils violents (appuyés ou pas sur l'extrémisme religieux et souvent attisés par les Etats-Unis) ne constituent que l'avant-goût d'un avenir sombre. L'idéologie égalitaire dissimule cette réalité en se félicitant d'un «progrès de la démocratie» dans les pays du Sud. Discours trompeur, car il s'agit de simulacres de démocraties. Et puis, est-ce que la «démocratie» du modèle helléno-européen, par effet pervers (l'hétérotélie de Monnerot), par incompatibilité mentale, n'est pas lourde tragédies si on l'applique de force aux cultures du Sud? Bref, la greffe du modèle socio-économique occidental dans les pays du Sud s'avère explosif. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) Quatrième ligne de catastrophe, récemment expliquée par Jacques Attali: la menace d'une crise financière mondiale, qui serait beaucoup plus grave que celle des années trente et entraînerait une récession générale. La chute des bourses et des monnaies est-asiatiques, comme la récession qui frappe cette région, en serait le signe avant-coureur. Cette crise financière aurait deux causes: a) beaucoup trop de pays sont endettés par rapport aux capacités bancaires créditrices mondiales; et pas seulement les pays pauvres. Le service de la dette des nations européennes est préoccupant. b) L'économie mondiale repose de plus en plus sur la spéculation et la logique des flux de placements rentables (bourses, sociétés fiduciaires, fonds de pensions internationaux, etc.); cette prévalence du monétarisme spéculatif sur la production fait courir le risque d'une «panique générale» en cas d'effondrement des cours dans un secteur: les spéculateurs internationaux retirant leurs avoirs, l'économie mondiale se trouverait «déshydratée», avec des investissements en chute libre, du fait de l'effondrement du marché des capitaux où les firmes industrielles et les Etats empruntent. La conséquence: une récession globale et brutale, funeste pour une civilisation qui repose entièrement sur l'emploi économique. &lt;br /&gt;5) Cinquième ligne de catastrophe:&lt;br /&gt; la montée des fanatismes intégristes religieux, principalement l'Islam, mais pas seulement, puisque les polythéistes indiens s'y mettent ... Le surgissement de l'Islam radical est le contrecoup des excès du cosmopolitisme de la modernité qui voulut imposer au monde entier le modèle de l'individualisme athée, le culte de la marchandise, la déspiritualisation des valeurs et la dictature du spectacle. Par réaction à cette agression, l'Islam s'est radicalisé, en même temps qu'il redevenait dominateur et conquérant, conformément à sa tradition. Sa pratique globale ne cesse d'augmenter, au moment où le christianisme, qui a perdu toute agressivité prosélyte, décline -- même en Amérique du Sud et en Afrique noire -- par suite du suicide que fut le Concile Vatican II, la plus grande gaffe théologique de l'histoire des religions. En dépit des dénégations rassurantes des médias occidentaux, l'Islam radical progresse partout comme un incendie et menace de nouveaux pays: Maroc, Tunisie, Egypte, Turquie, Pakistan, Indonésie, etc. Conséquences: guerres civiles à venir dans les pays bi-religieux, comme l'Inde; affrontements en Europe -- surtout en France et en Grande-Bretagne -- où l'Islam risque de devenir dans vingt ans la première religion pratiquée, et multiplication de crises internationales impliquant les Etats islamiques, dont certains pourront détenir des armes nucléaires «sales». A ce propos, il faut dénoncer la niaiserie de tous ceux qui croient qu'un «islam occidentalisé et respectueux de la laïcité républicaine» est possible. Il est impossible, parce que l'Islam est consubstantiellement théocratique et rejette l'idée de laïcité. Le conflit semble inévitable. Hors d'Europe et en Europe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) Un affrontement Nord-Sud, aux racines théologico-ethniques, se profile. Il remplace, avec une probabilité accrue, le risque, pour l'instant conjuré, d'un conflit Est-Ouest. Nul ne sait la forme qu'il prendra, mais il sera grave, car fondé sur des enjeux et des sentiments collectifs bien plus forts que l'ex-polarité polémique Etats-Unis / URSS, capitalisme / communisme, de nature artificielle. Les puissantes racines de cette menace sont, tout d'abord, le ressentiment tenace, refoulé et dissimulé des pays du Sud face à leurs anciens colonisateurs. La racialisation des discours est impressionnante. Récemment un Premier ministre asiatique a traité le gouvernement français de «raciste» au terme d'un litige économique banal où un investisseur italien avait été préféré à une entreprise de son pays. Cette racialisation des rapports humains, conséquence concrète (hétérotélique) du cosmopolitisme «antiraciste» de la modernité, se remarque évidemment aussi en Occident: le leader musulman noir américain Farrakhan, comme les groupes de rap aux Etats-Unis et en France (NTM, Ministère Amer, Doc'Gynéco, Black Military, etc.) ne cessent d'en appeler subrepticement à une «vengeance contre les Blancs» et à la désobéissance civile. Le cosmopolitisme égalitaire a paradoxalement installé le racisme globalisé, pour l'instant sous-jacent et implicite, mais pas pour longtemps. &lt;br /&gt;Mis en présence, au contact les uns des autres dans la «ville globale» qu'est devenue la Terre, les peuples se préparent à s'affronter. Et c'est l'Europe, victime d'une colonisation de peuplement, qui risque d'en être le champ de bataille principal. Et ceux qui prétendent que le métissage général est l'avenir de l'humanité se trompent: ce dernier ne sévit qu'en Europe. Les autres continents, principalement l'Asie et l'Afrique, forment de plus en plus des blocs ethniques imperméables qui exportent le surplus de leurs populations, mais n'en importent pas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Point capital: l'Islam devient l'étendard emblématique de cette révolte contre le Nord, revanche freudienne contre «l'impérialisme occidental». Dans l'inconscient collectif des peuples du Sud s'installe cette idée-force: «les mosquées s'installent en terre chrétienne». Vieille revanche des Croisades, retour de l'archaïque, retour de l'histoire, comme un boomerang. Les intellectuels -- musulmans ou occidentaux -- qui prétendent que le fondamentalisme conquérant et intolérant n'est pas l'essence de l'Islam se trompent lourdement. L'essence de l'Islam, comme celle du christianisme médiéval, c'est le totalitarisme théocratique impérial. Quant à ceux qui se rassurent en expliquant doctement que les pays musulmans sont «désunis», qu'ils sachent simplement qu'ils sont moins désunis entre eux que ligués contre un adversaire commun, surtout quand surgiront les cas d'urgence. Cette colonisation du Nord par le Sud apparaît comme un colonialisme mou, sans franchise, appuyé par des appels à la pitié, à l'asile, à l'égalité. C'est la «stratégie du renard» (opposée à celle du lion) notée par Machiavel. Mais en réalité le colonisateur, qui se justifie par l'idéologie occidentale et «moderne» de sa victime, dont il feint d'adopter les valeurs, ne les partage nullement. Il est anti-égalitaire, dominateur (en se prétendant dominé et persécuté), revanchard et conquérant. Belle ruse d'une mentalité restée archaïque. Pour le contrer, ne s'agirait-il pas de redevenir mentalement archaïque et de se débarrasser du handicap démobilisateur de l'humanisme «moderne»? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autre fondement d'un conflit Nord-Sud: un litige politico-économique global. Guerre pour les marchés et les ressources rares en voie d'épuisement (eau potable, réserves halieutiques, etc.), refus des quotas de dépollution par les pays nouvellement industrialisés du Sud, exigence de ces derniers de déverser leurs surplus de population vers le Nord. Dans l'histoire, ce sont les schémas simples qui s'imposent. Un Sud complexé, pauvre, jeune, démographiquement prolixe, fait pression sur un Nord moralement désarmé et vieillissant. Et n'oublions pas que le Sud se dote d'armes nucléaires alors que le Nord pusillanime n'a que les mots «désarmement» et «dénucléarisation» à la bouche. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7) Septième ligne de catastrophe: le développement d'une pollution incontrôlée de la planète, qui ne menace pas cette dernière (elle a encore quatre milliards d'années devant elle et peut reprendre à zéro toute l'évolution), mais la survie physique de l'humanité. Cet effondrement de l'environnement est le fruit du mythe libéralo-égalitaire (mais jadis aussi soviétique) du développement industriel universel et d'une économie énergétique pour tous. Fidel Castro, pour une fois bien inspiré, déclarait dans son discours à l'OMS à Genève le 14 mai 1997:&lt;br /&gt;Le climat change, les mers et l'atmosphère se réchauffent, l'air et les eaux se contaminent, les sols s'érodent, les déserts s'étendent, les forêts disparaissent, l'eau se fait rare. Qui sauvera notre espèce? Les lois aveugles et incontrôlables du marché? La mondialisation néolibérale? Une économie qui croît en soi et pour soi comme un cancer qui dévore l'homme et détruit la nature? Ceci ne peut être la voie, ou bien ne le sera que pendant une période très brève de l'Histoire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;On ne saurait mieux dire ...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fidel Castro, en prononçant ces paroles prophétiques, devait avoir en tête l'arrogance irresponsable des Etats-Unis qui refusent de réduire (sommets de Rio, puis de Tokyo) leurs émissions de dioxyde de carbone. Mais aussi ce «marxiste paradoxal» pensait-il à l'adhésion de tous les peuples au modèle du profit marchand pur et à court terme, qui pousse à polluer, à déforester, à dévaster les réserves halieutiques océanes, à piller les ressources fossiles ou végétales, sans aucune planification globale? Fidel Castro en appelle ici sans le savoir, non au marxisme, aussi dévastateur que le libéralisme, mais à l'antique sagesse justicialiste platonicienne. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8) Il convient d'ajouter: que la «toile de fond» de ces sept lignes catastrophiques convergentes est saturée de facteurs aggravants, d'accélérateurs, pourrait-on dire. En vrac: la fragilisation des systèmes techno-économiques par l'informatique (le fameux bug de l'an 2000); la prolifération nucléaire en Orient asiatique (Chine, Inde, Pakistan, Irak, Iran, Israël, Corée, Japon ...) de la part de pays en intense rivalité, aux réactions nerveuses et imprévisibles; l'affaiblissement des Etats face au pouvoir des mafias qui contrôlent et amplifient le commerce des drogues (naturelles et de plus en plus chimio-génétiques), mais s'appuient aussi sur de nouveaux secteurs économiques allant de l'armement à l'immobilier en passant par l'agro-alimentaire; ces mafias internationales, avertissait un récent rapport de l'ONU, disposent de moyens supérieurs à ceux des instances internationales répressives. N'oublions pas non plus le retour des maladies virales et microbiennes archaïques: le mythe de l'immunité sanitaire s'effondre. Le Sida en fut la première brèche. Nous sommes menacés, du fait notamment de l'affaiblissement mutagène des antibiotiques et de l'intensité des déplacements humains, par le retour d'un désordre sanitaire mondial. Récemment, à Madagascar, quatorze cas de peste pulmonaire ne purent être traités. &lt;br /&gt;Bref, n'y a-t-il pas toutes les raisons de penser que la modernité va droit au mur et que l'accident planétaire est irréversible? Peut-être pas. Mais peut-être ... L'essence de l'Histoire, son moteur, n'est-ce pas le carburant de la catastrophe? Mais là, pour la première fois, la catastrophe risque d'être globale dans un monde globalisé. Robert Ardrey, brillant éthologue et dramaturge américain, prophétisait en 1973: «Le monde moderne ressemble à un train de munitions qui fonce, dans le brouillard, par une nuit sans lune, tous feux éteints». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ces catastrophes annoncées sont le fruit direct de l'indécrottable croyance aux miracles de la modernité: pensons au mythe du niveau de vie élevé possible pour tous à l'échelle planétaire, et à la généralisation d'économies à fortes consommations énergétiques. Le paradigme de l'égalitarisme matérialiste dominant -- une société de consommation «démocratique» pour dix milliards d'hommes au 21ème siècle sans saccage généralisé de l'environnement -- est une utopie à l'état brut. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cette croyance onirique se heurte à des impossibilités physiques. La civilisation qu'elle a produite ne pourra donc pas durer longtemps. Paradoxe du matérialisme égalitaire: il est idéaliste et matériellement irréalisable. Et ce, pour des raisons sociales (il déstructure les sociétés) et surtout écologiques: la planète ne pourra physiquement supporter le développement général d'économies hyper-énergétiques accessibles à tous les humains. Les «progrès de la science» ne sont pas au rendez-vous. Il ne faut pas rejeter la techno-science, mais la recentrer dans une perspective inégalitaire. Nous verrons cela plus loin ... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le problème n'est donc plus de savoir si la civilisation planétaire érigée par la modernité égalitaire va s'effondrer, mais quand. Nous sommes donc en situation d'état d'urgence (l'Ernstfall dont parlait Carl Schmitt en expliquant que l'égalitarisme libéral n'avait jamais compris ni intégré cette notion capitale, puisqu'il pense le monde de manière providentielle et miraculeuse, dominé par la ligne ascendante du progrès-développement). La modernité et l'égalitarisme n'ont jamais envisagé leur fin, jamais reconnu leurs erreurs, jamais su que les civilisations étaient mortelles. Pour la première fois, il y a une certitude: un ordre global de civilisation est menacé d'effondrement parce que fondé sur un paradoxal et bâtard matérialisme idéaliste. On demande une nouvelle vision du monde pour la civilisation de l'après-catastrophe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C'est au bord du gouffre que les populations européennes réagiront à ce qui leur arrive. Quand l'hédonisme économique sera brisé. Il ne faut pas attendre de solutions efficaces avant une catastrophe prévisible. C'est le consumérisme, le confort, les innombrables «commodités» de la société de consommation, l'ahurissement de la société du spectacle, qui ont brisé les ressorts de la résistance. Affaiblissement par une mollesse de vie, un individualisme débridé, et par des rêves audiovisuels et publicitaires d'une existence et d'expériences oniriques et virtuelles. Ce que l'anthropologue Arnold Gehlen nommait les «expériences de seconde main». De l'opium socio-économique. Mais cette société, fondée sur la conspicuous consumption («consommation ostentatoire»), comme l'avait noté Thorstein Veblem au début du siècle, a sapé ses propres fondements économiques et sociaux. Elle a détruit ses rêves de liberté, d'émancipation, d'égalité, de justice et de prospérité en les poussant si loin, jusqu'à l'absurde, que par un effet boomerang, elle n'est plus capable de résister aux crises financières, aux délinquances, aux séismes sociaux qu'elle a générés. Phénomène de retournement dialectique bien décrit par Marx et par Jules Monnerot. Cette société a provoqué un affaiblissement anthropologique global, où toutes les défenses immunitaires s'effondrent. Le remède n'en sera que plus fort et douloureux. Nous nous avançons vers une Révolution à coté de laquelle la Révolution russe n'aura été qu'un petit chahut. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L'imposture ecologiste&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En France comme en Allemagne, le paradoxe des écologistes politiques, c'est qu'ils font de la politique, mais pas d'écologie. On chercherait en vain dans leurs programmes de véritables propositions écologiques, comme l'organisation continentale du «ferroutage» (les camions sur trains, non plus sur autoroute) ou la production de véhicules non polluants (GPL, électrique, etc), ou la lutte contre le «mitage» (dispersion de l'habitat en zones naturelles), l'épandage de lisier, la pollution phréatique des grands aquifères, l'épuisement halieutique des plateaux continentaux, les additifs alimentaires chimiques, l'excès d'insecticides, de pesticides, etc. A chaque fois que j'ai évoqué ces questions précises et concrètes avec un représentant des Verts, j'ai eu l'impression qu'elles ne le concernaient pas vraiment et qu'il ne les avait même jamais creusées. &lt;br /&gt;C'est que, m'a avoué un jour discrètement Brice Lalonde, la cible des Verts est le nucléaire diabolisé de manière magique, car assimilé à la «bombe atomique». Or leur objectif explicite de fermeture du parc nucléaire implique la remise en fonctionnement de centrales au fioul et au charbon autrement plus polluantes et dangereuses (et plus chères) que les centrales nucléaires et leurs aléas (déchets et risques d'aérosols radioactifs type Tchernobyl). La lutte anti-nucléaire est donc anti-écologique. Contre les marées noires et les émissions de dioxyde de carbone, les Verts donnent peu de la voix; contre le moindre incident sans gravité dans une centrale, c'est un concert de hurlements. Seulement voilà: les Verts n'osent pas s'en prendre au lobby pétrolier mondial qui, sans aucun doute, crache au bassinet pour intensifier la lutte anti-nucléaire. Le lobby nucléaire national est un ennemi beaucoup plus confortable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Il n'existe pas d'énergie non souillante et, à ce jour, le nucléaire est la moins sale des énergies industriellement maîtrisables. Il est extraordinaire de penser que, pour remplacer l'énergie la moins polluante, les Verts en arrivent (comme en Suède) à recourir à la réactivation des énergies fossiles les plus polluantes. Les cinq sources d'énergies peu salissantes alternatives au nucléaire (géothermique, solaire, éolienne, marémotrice, hydraulique) sont techniquement dans l'impossibilité de fournir les mégawatts nécessaires à un pays industriel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comme l'extrême-gauche dans le domaine économique et social, les Verts se contentent de critiquer et de démolir. Jamais aucune étude, aucune proposition sérieuse n'émane de leurs rangs pour améliorer et rentabiliser les sources d'énergie précitées, assez propres, ou en imaginer d'autres. Par exemple: décentraliser la production d'électricité en installant sur tous les fleuves des dynamos immergées, version contemporaine des antiques moulins à eau, ou en construisant au large des côtes ventées des plates-formes éoliennes selon le concept d'une société hollando-flamande. &lt;br /&gt;Les mesures concrètes prises par les Verts au pouvoir sont souvent à se tordre de rire, comme l'annulation du percement du canal Rhin-Rhône obtenue par Madame Voynet. En conséquence: l'augmentation du trafic de marchandises par camions, entre la mer du Nord et la Méditerranée, engorgera davantage la route, voie la plus coûteuse et la plus polluante. &lt;br /&gt;En réalité, les Verts ne se préoccupent absolument pas d'écologie. C'est un simple prétexte. A preuve: ils se dépensent sans compter, en Allemagne et en France, pour défendre les naturalisations, la régularisation des clandestins, pour empêcher les expulsions légales, etc, mais bien peu pour défendre la cause écologique. L'écologie est le cache-sexe du gauchisme. &lt;br /&gt;L'écologie politique, comme on l'a vu avec les campagnes de Greenpeace, est une vaste imposture. Elle constitue un des innombrables déguisements -- comme les associations caritatives et humanitaires ou culturelles -- dont se sert l'extrême-gauche politique pour avancer ses pions et pallier son absence profonde de tout projet socio-économique alternatif. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A propos du Front National&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Je suis en désaccord sur plusieurs points avec le programme affiché du Front national, notamment sa stratégie européenne, sa doctrine économique et son nationalisme jacobin latent. Mais, comme l'écrivit Baudrillard - ce qui lui valut l'ostracisme brutal de la classe intello-médiatique - le FN est le seul parti authentiquement révolutionnaire depuis l'après-guerre. Sa visée est clairement le renversement global du système. On peut toujours discuter de la tactique, des points particuliers de la doctrine, mais l'essentiel est l'unité d'une vision du monde globale. Le Front national, malgré ses défauts, ses erreurs tactiques, ses querelles intestines, ses approxi-mations et contradictions idéologiques, est devenu " intouchable ".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Il est criminalisé par la classe intello-médiatique et la bourgeoisie bien-pensante. Pourquoi ? Parce qu'il est "raciste", "fasciste", d"'extrênie droite", "anti-républicain" ? Nullement. Ces accusations de fausses vierges effarouchées ne sont que des prétextes. Outre qu'on cher-cherait en vain dans son programme des éléments empeuntes aux doctrines précitées, ses accusateurs les plus virulents appartiennent à des courants de pensée y compris Jospin et 50% des ministres socialistes - qui ont sciemment, pendant des décades entières, pactisé avec le communisme totalitaire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les vraies raisons de l'ostracisme anti-FN sont ailleurs. Le Front national est un empêcheur de tourner en rond :&lt;br /&gt;1) Il brise - en la dévoilant et en ne la pratiquant pas - la règle du jeu de la classe politique, c'est-à-dire le carriérisme, appuyé sur le pacte pseudo--républicain gauche-droite, fait de fausses détestations et de vraies connivences.&lt;br /&gt;2) Il fait de la politique là où il était convenu qu'on fit des affaires.&lt;br /&gt;3) Il a des idées et pousse au débat, là où il est entendu que les idées sont dangereuses (parce qu'elles divisent et réveillent l'esprit du peuple) et qu'on ne remet pas impunément en cause un système fondé sur la décérébration de ce dernier par les élites de la société du spectacle.&lt;br /&gt;4) Il exige du pouvoir des solutions concrètes aux difficultés pratiques, là ou il semblait évident qu'un gouvernement doit "communiquer" et manœuvrer pour être réélu et non pas "réussir pour convaincre".&lt;br /&gt;5) Il rompt la loi du silence et dit au Roi qu'il est nu, en osant révéler une vérité sociale et politique catastrophique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bref, le Front national est diabolisé, non point pour d'hypocrites raisons morales, mais parce qu'il est trop démocratique et trop poli-tique, parce qu'il menace directement la carrière de politiciens influents, de partis institués, de lobbies les plus divers, par le danger permanent qu'il fait peser de convaincre le peuple". Le Front national n'est pas diabolisé et combattu, avec un acharnement souvent illégal, parce qu'il "menacerait la République", mais parce qu'il menace les pseudo-républicains. Il n'est pas agressé parce que ses valeurs sont inacceptables, mais parce qu'il a des valeurs et que, ça, c'est inacceptable.Bien que je sois loin de partager nombre de points particuliers de son programme, je dois reconnaître qu'il représente la première force en Europe qui incarne implicitement cette idée mortelle pour le système : de la Résistance a la Révolution. Les fausses élites, usurpatrices de la République, tentent d'abattre et de bâillonner le Front, parce qu'il veut rétablir le contrat moral entre le peuple et ses dirigeants. On l'inculpe donc d'immoralité. Mais les faits trancheront. La classe politico-médiatique ne parvient pas à les infléchir. Alors, la seule voie qui lui reste, plutôt que d'interdire le Front national abolir le peuple. Elle s'emploie à le faire. Et l'immigration est une de ses armes. Mais c'est une arme à double tranchant, car, au risque de me répéter, elle a oublié un facteur essentiel : l'Islam.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Source de l'immigrationnisme&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pourquoi cette propension, dans toutes les gauches, à favoriser l'immigration et - plus on est à gauche - de manière de plus en plus débridée ? Les arguments avancés sont entachés de sophisme et de ridicule.&lt;br /&gt;1) Pour l'honneur de la France, terre d'accueil, patrie des Droits de l'homme dont le devoir est de recueillir miséreux et réfugiés. Être patriote consiste donc à faire supporter aux nationaux le coût d'allogènes qui bénéficient de plus de sollicitudes publiques que les citoyens de souche. Être patriote consiste aussi, c'est bien connu, à métamorphoser, en une génération, le substrat anthropologique, ethnique et culturel de son pays, phénomène jamais vu dans l'Histoire des Gaules et de la France&lt;br /&gt;.2) Deuxième raison avancée : les immigrés dynamisent l'économie. Dans les années soixante, quand un patronat irresponsable et à courte vue, avec la complicité des syndicats, allait recruter à l'étranger de la main-d'reuvre docile à bon marché, plutôt que d'investir pour abaisser les coûts et d'augmenter la productivité en rémunérant correctement des travailleurs français, cet argument économique n'était même pas recevable. Aujourd'hui, le coût de l'immigration est colossal.&lt;br /&gt;3) Troisième raison produite : la natalité française de souche n'est plus capable de renouveler les générations, donc les immigrés sont nécessaires. Magnifique sophisme : pourquoi ne pas plutôt prendre des mesures pour relancer la natalité des Français de souche ? Parce que le natalisme est un péché politique et idéologique. Nous touchons précisément là les deux véritables raisons de l'immigrationnisme. La première, psycho-idéologique ; la seconde, de pur calcul politicien.Première cause: la gauche qui pilote l'immigrationnisme et y entraîne une droite culpabilisée, ressent dans ses fibres idéologiques et morales, un sentiment, un complexe binaire: xénophilie et ethno-masochisme, idéalisation de l'étranger afro-asiatique et haine de sa propre lignée. Cela s'apparente à l'ancien syndrome bien connu des bourgeois marxistes anti-bourgeois, des s éminaristes défroqués anti-cléricaux ou des Juifs antisémites. Si l'on se livrait à une psychanalyse politique des idéologues de gauche, on découvrirait que, dans leur esprit, l"'homme blanc" est intrinsèquement coupable, frappé du péché ineffaçable et impardonnable d'avoir exploité l'homme extra-européen (colonialisme, racisme, etc.).L'immigrationnisme et les théories de la société multiraciale et métissée sont donc un travail d'expiation. Il faut réparer nos torts et disparaître en tant que peuples homogènes. Il faut nous laisser coloniser, dominer. (Quand je dis "nous", il ne s'agit pas d"'eux" personnellement, les idéologues de la gauche, mais de ces détestables masses populaires de souche européenne).&lt;br /&gt;Un exemple parmi tant d'autres: je fréquente beaucoup, pour des raisons professionnelles, les milieux du show-business. Au cours d'une interview de la belle et talentueuse Béatrice Dalle, lookée à gauche toute, style pseudo-rebelle, je lui demande: « Pourquoi tu n'as pas d'enfant(s) ». Réponse: « Ça me gonfle. Mais j'adore les gosses. J'en adopterais bien, si c'est possible. » Question : « Justement, tous ces petits Roumains et Ukrainiens sans famille, ça ne te tente pas ? » Réponse, sans commentaire: Non. Je ne veux pas adopter d'Européens. Uniquement des enfants de couleu1; d'Afrique ou d'Asie. » Quel beau terrain pour un psychanalyste : l'ethno-masochisme et la xénophilie de la gauche seraient-ils sous- tendus par une obsession raciale ?&lt;br /&gt;La seconde raison de l'immigrationnisme tient à un simple calcul électoral et démographique. Les sondages des renseignements généraux indiquent que, du fait des naturalisations et du droit du sol comme du laxisme migratoire, l'électorat d'origine immigrée ne cesse de croître en proportion. Or, les électeurs de cette origine votent en grande majorité pour les socialistes et l'extrême-gauche, censés les "protéger", alors que leur vivier électoral naturel, les classes populaires françaises de souche, les délaissent au profit du Front national notamment. Le calcul est simplissime : a) augmenter dans la population l'électorat immigré, b) faciliter l'accès au scrutin par l'inscription automatique (et non volontaire et "citoyenne") sur les listes électorales. C'est un calcul à court terme mais c'est un bon calcul carriériste pour les politiciens de gauche et d'extrême- gauche: s'assurer une majorité durable pour conserver le pouvoir. Pour des raisons démographiques, l'électorat de droite n'est plus majoritaire pour très longtemps. Le peuple ne convient pas, il convient donc de changer de peuple.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Préférence nationale : ambiguïté&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le débat sur la "préférence nationale" ressemble à celui sur le monstre du Loch Ness; il porte sur un objet évanescent. La gauche et la droite dite républicaine, considèrent donc comme fascisante et discriminatoire la notion de préférence nationale. Les municipalités qui fournissent une allocation de naissance aux conjoints français sont mises hors-la-loi comme les associations caritatives qui limitent leur assistance aux citoyens français. Pourtant, cette préférence nationale gouverne constitutionnellement les embauches aux emplois civils et militaires. La Constitution est donc fascisante et discriminatoire; pourquoi donc ne la réforme-t-on pas d'urgence sur cette matière ? Le droit international est tout entier fondé sur cette notion de préférence nationale. Elle est appliquée par tous les pays du monde qui privilégient systématiquement leurs ressortissants, notamment en matière d'emploi. Mais tous les pays du monde, à l'exception de la France, doivent être fascistes. Comme étaient fascistes les lois de préférence nationale votées, sous Léon Blum, par le parlement du Front populaire !&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En réalité dans cette affaire, les adversaires comme les défenseurs de la préférence nationale sont victimes du syndrome du concept politique contradictoire. L'idéologie égalitaire tout d'abord qui soutient à la fois l'idée de nation et de non-discrimination, d'appartenance et de non-exclusion. Pour aller, avec logique, jusqu'au bout de sa vision du monde individualiste et universaliste, l'idéologie hégémonique est au fond obligée de sacrifier, d'étouffer sous le traversin ses concepts de nation et de citoyenneté tant chéris par ailleurs. Car criminaliser l'idée de préférence nationale, c'est ôter toute substance à celle de citoyenneté. Nous sommes tous "citoyens du monde", la cause est entendue, mais d'aucun pays précis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le concept même de nation, comme celui de citoyenneté nationale, n'ont plus aucun sens. Et, à la limite, celui d"'État" non plus. La gauche et l'extrême-gauche, grandes pourfendeuses de la préférence nationale, se rendent-elles compte qu'elles sapent par là leur attachement à l'État-nation et leurs doctrines de pilotage étatique de l'économie ? Se rendent-elles compte qu'elles se rallient implicitement à l'ultra-libéralisme, pour lequel il n'est nulle part de citoyens, mais des atomes individuels, des sujets économiques désincarnés et sans appartenance ? Mais la gauche la plus bête du monde ignore à l'évidence que le refus de la préférence nationale est le dogme central de l'ultra-libéralisme. Elle n'a jamais lu Milton Friedman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Au vrai, cette diabolisation de la préférence nationale n'est que le remugle de l'internationalisme prolétarien du marxisme, rapidement enterré pour cause d'utopie par les constructeurs du communisme. Toute la polémique sur cette préférence relève du phénomène d'émergence du concept enfoui. C'est de la psychanalyse politique. C'est le Front national qui a levé le lièvre en amenant le débat sur son terrain sémantique. Il a explicité un concept implicite de l'idéologie républicaine et forcé les "républicains" à reconnaître qu'il était au fond incompatible avec le dogme égalitaire et individualiste. De ce fait, les belles âmes politiquement correctes sont idéologiquement prises au piège: combattre la préférence nationale et défendre en même temps avec emphase la "citoyenneté" (ou se réapproprier le patriotisme "français" et l'idée de France) s'avérera un exercice de plus en plus acrobatique. D'autre part, la gauche est ainsi forcée d'avouer ses arrière-pensées : un Sénégalais a tous les droits en France, mais un Français ne les possède pas au Sénégal. Cette entorse au sens commun n'est pas tenable très longtemps.&lt;br /&gt;Mais le Front national, en levant ce lièvre de la préférence nationale, n'échappe pas non plus à ses propres contradictions. Car enfin, de par les lois sur les naturalisations, de par l'évolution démographique et migratoire, ceux qu'il désigne comme "étrangers" sont bel et bien juridiquement Français, notamment la majorité des jeunes beurs- blacks. De manière spontanée, les beurs-blacks, pourtant "Français" juridiquement, ne raisonnent plus en termes de nationalité. Ils sont archéo- futuristes sans le savoir: ils y répondent en termes ethniques. Ils parlent de "Gaulois" ou de "fromages blancs" ou de "fils de Clovis". Quel décalage entre l'idéologie officielle de l'égalitarisme intégrateur et la réalité sociale. (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La solution ? L'idéologie hégémonique et son système sont piégés par leurs contradictions qui sont autant de bombes à retardement. Seul, le clash résoudra le problème à la place des idéologues. Après, il faudra clarifier et choisir : ou bien abandonner toute idée nationale au profit d'une conception individualiste et cosmomopolite globale, ce qui constitue l'aboutissement logique de toute l'idéologie égalitaire et judéo-chrétienne et celle de la Révolution française; ou bien poser le principe clair de la préférence ethnique. Non plus fondée sur l'appartenance formelle et juridique à un État-Nation, mais à une communauté anthropo-culturelle. Pour l'instant, on navigue dans le brouillard, on transige, on triche. Mais je suis certain que des événements pas si lointains se chargeront de clarifier les choses. Un dernier point : l'étymologie du mot "nation" a complètement été gommée par la gauche. D'après le latin, ce mot signifie : "ensemble d'hommes nés de la même souche". Et en grec, ethnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De l'anti-sélection à l'anti-exclusion&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Il y a un parallèle à opérer entre le discours gauchiste anti- sélection de Mai 68 et le discours actuel de la gauche, centré sur l'anti- exclusion. Il s'agit au fond du même processus: en voulant pousser son principe égalitaire jusqu'au bout ("toujours plus !"), l'idéologie hégémonique finit par blesser le simple bon sens et sombrer dans l'absurdité sociale. Elle prépare par là un clash inévitable, où soit elle sera obligée de faire marche arrière au prix de gros mensonges et de biaiseries, soit sera balayée dans son ensemble au profit d'un in égalitarisme qui, lui, tient socialement la route.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le refus de la sélection scolaire et universitaire qui visait à substituer l'égalité de résultat à l'égalité des chances a, par effet hétérotélique, abouti à moins de justice sociale. Résultats: trente ans après rintroduction du principe pervers ("l'orientation qui remplace la sélection"), on note: dévalorisation des diplômes, facteur de chômage; fuite des cerveaux vers les universités anglo-saxonnes ; dégradation de la qualité de l'enseignement général et poussée de l'analphabétisme; fin de l'école comme lieu de compétition et d'éducation et transformation partielle de cette dernière en une jungle inviable ; création d'un système scolaire à deux vitesses, privé, qualifié et sélectif pour les riches, public et sous-doué pour les pauvres. Paradoxalement, l'égalitarisme anti-sélection de Mai 68 est une des causes actuelles de l"'exclusion".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mais, hypocritement, syndicats et gouvernements n'ont pas osé appliquer leur beau principe d'anti-sélection aux matières scientifiques. On n'a pas envie de se faire soigner par des médecins ignares, n'est-ce pas ? L'Aérospatiale n'embauchera pas d'ingénieurs au rabais n'ayant pas été durement sélectionnés. Etc... En revanche, on peut distribuer, comme des confettis ou des prospectus, des bacs sans valeur, des diplômes bidons de "psycho- sociologie" ou d"'esthétique" à des foules de bras-cassés qui échoueront à l'ANPE pour y trouver des emplois sous-payés de standardistes, de livreurs de pizzas ou de serveurs chez McDo. C'est ce qui s'est passé par démagogie et du fait de cette tare de l'idéologie égalitaire : refus du réel et ignorance - datant de loin - des mécanismes sociaux.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cette haine de la sélection repose sur un préjugé anthropologique : les humains seraient tous "également doués", selon le principe dénoncé par Alain de Benoist "tout vaut tout". Donc rien n'a plus de valeur, les dons, comme l'excellence, n'existent pas. Il n'est pas tolérable que les hommes soient, en capacités mentales et créatrices, en force de caractère aussi, inégalement dotés. C'est le refus de la vie bien noté par Nietzsche. On exècre toute idée de hiérarchie; et plutôt que d'organiser avec justice la hiérarchie et l'inégalité naturelles, on veut faire passer, de force, des principes égalitaires inapplicables; mais ça ne passe pas, ça casse. Et on crée, en fin du compte, des hiérarchies sauvages qui entraînent un effondrement du droit social. Et c'est le capitalisme, n'ayant lui pas d'état d'âme, qui se charge d'opérer sauvagement cette sélection que l'État n'a pas osé organiser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toute la doctrine de l'anti-exclusion repose sur les mêmes règles. Au départ, il s'agissait de lutter contre le paupérisme, selon un louable souci de justice sociale. Fort bien. Mais le mot a été détourné de sa finalité. En réalité, il s'agit d'empêcher toute discri- mination entre nationaux et étrangers, fussent-ils clandestins et hors- la-loi (...) Refuser l'expulsion légale de clandestins africains, chinois, pakistanais, c'est donc reconnaître implicitement que tout Français peut illégalement s'installer sans risque en Afrique, en Chine, au Pakistan, non ? Selon la logique de la réciprocité ? C'est contraire au droit international public, puisque celui-ci est fondé sur le principe de réciprocité des discriminations. On accorde aux étrangers des privilèges dont les nationaux ne bénéficient pas dans d'autres pays. Et pourquoi conserver la règle de recrutement des fonctionnaires parmi les nationaux ? C'est de l'exclusion, de la discrimination ! Le droit de vote aux étrangers ? Et pourquoi pas aux Français à l'étranger ? (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En réalité, l'idéologie égalitaire a bâti le "principe des nationalités" (réciprocité des discriminations et des avantages sur le territoire de chacun) de manière abstraite, à une époque ou aucun problème d'immigration ne se posait. Aujoud'hui, elle est incapable de le respecter. Et elle avoue sa vieille lubie dispensatrice de catastrophes : l'universalisme d'une planète sans frontières, sans "sas", alimentée par le romantisme infantile des "citoyens du monde" et du "gouvernement mondial".&lt;br /&gt;Elle ne saisit pas qu'une gestion commune de la planète n'est possible qu'entre ensembles différents et imperméables et non pilotée par un magma qui transformera le monde en jungle. Anti-sélection et anti-exclusion : l'échec de ces principes conduira à la catastrophe. Et celle-ci incitera au retour à des solutions archaïques.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Principaux écrits de Guillaume Faye: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le Système à tuer les peuples. Copernic 1981. 189 pages.&lt;br /&gt;Contre l'économisme. Le Labyrinthe 1983. 67 pages. (brochure)&lt;br /&gt;La nouvelle société de consommation. Le Labyrinthe 1984. 59 pages. (brochure)&lt;br /&gt;L'Occident comme déclin. Agir 1985. 85 pages. (brochure)&lt;br /&gt;Nouveau discours à la nation européenne. Albatros 1985, 164 pages. Préface de Michel Jobert. Deuxième édition complétée : l'Aencre 1999.&lt;br /&gt;Les Nouveaux enjeux idéologiques. Le Labyrinthe 1986.&lt;br /&gt;L'Archéofuturisme. L'Aencre 1998. 260 pages.&lt;br /&gt;La colonisation de l'Europe. L'Aencre 2000. 350 pages.&lt;br /&gt;Pourquoi nous combattons. L'Aencre 2001. 236 pages.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-115884563477349270?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/115884563477349270/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=115884563477349270' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115884563477349270'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115884563477349270'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/09/extraits-de-larchofuturisme-1998.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-115841963814588542</id><published>2006-09-16T08:07:00.000-07:00</published><updated>2006-09-16T08:13:58.153-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;El antirracismo como religión de estado&lt;br /&gt;Guillaume Faye&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;El antirracismo tiene la misma obsesión por la raza que el cura puritano por el sexo. Hoy, el sexo se muestra tanto como una industria como la raza es violada y disimulada. Pero en realidad este disimulo esconde una presencia obsesiva del concepto. El antirracismo ha devenido una especie de meta-religión, una forma perversa e inconsciente de racismo, en todo caso el signo de una obsesión racial. ¿Pero qué es en el fondo el racismo? Nadie lo sabe explicar ni definir. Como en todos los vocablos abusivos y con fuertes cargas afectivas, la palabra en sí carece de significación. Se le confunde con la xenofobia, y se habla así del racismo mutuo de los croatas, los serbios y los albaneses, cuando sus disputas son de carácter nacional y religioso, pero no racial.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Aquí las posiciones interesantes son las de Claude Lévi-Strauss en su opúsculo "Raza e Historia" y de Zoulou Kredi Mutwa, autor del famoso ensayo "My People", que fue la más pertinente crítica tanto del apartheid sudafricano como del modelo de la sociedad multirracial. Pero esta fue igualmente la opinión de Léopold Sedar Senghor, que teorizó sobre las nociones de "civilización negro-africana" y "albo-europea". Estas opiniones son clasificadas en la actualidad como gravemente incorrectas.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Sus tesis pueden resumirse en estos puntos:&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;1) La diversidad biológica de las grandes familias de la población humana es un hecho incontestable; esta diversidad es una riqueza, es el núcleo de civilizaciones diferentes.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;2) Negar el hecho racial es un error intelectual peligroso, pues niega los mismos fundamentos de la antropología e instala el concepto "raza" en el rango de tabú, en paradigma mágico, cuando en realidad es una realidad banal&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;3) El antirracismo obsesivo es al racismo lo que el puritanismo a la obsesión sexual. Una sociedad multirracial es por necesidad una sociedad multirracista. No se puede hacer cohabitar sobre el mismo territorio y sobre la misma área de civilización mas que a poblaciones biológicamente emparentadas, con un "mínimum" de diferencias étnicas.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Globalmente, las tesis de Levy-Strauss, de Kredi Mutwa y de Léopold Senghor concluyen que la humanidad no es una "mobylette", y que no marcha con mixturas. Así, mientras que la ideología oficial niega el concepto de raza, en verdad lo está reconociendo y fortificando.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;La sociedad francesa no reconoce que el hecho racial se le impone, se proclama por todos sitios, empezando por los inmigrantes. En los suburbios y en las "zonas sin derecho", los franceses autóctonos son tachados despectivamente como "galos", o, más frecuentemente, como "quesitos" ("petit fromages"). Mientras que las razas son censuradas como inexistentes y no se les reconoce ninguna realidad, la cuestión racial está más presente que nunca.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Es evidente que las "razas puras" no existen y que el concepto no tiene sentido biológico, pues toda población es producto de un "phylum" genético muy diverso. Pero esto no quita existencia al "hecho racial", ni a las razas. Incluso una población mestiza constituye un hecho racial, y no se puede decir que en Sudamérica o en las Antillas el mestizaje haya creado nuevas razas. Los antirracistas, que niegan la realidad del concepto de raza, son favorables al "mestizaje", militan por la "mezcla de las razas", y niegan por tanto su propia realidad. ¿Entienden quizás que con el mestizaje las razas dejarán de existir? De forma dogmática se empeñan en demostrar "científicamente" que las razas no existen, y que por lo tanto la modificación del sustrato biológico en Europa no tendrá consecuencia alguna, sino tan solo influencias benéficas. Esta es la tesis envenenadora del "totum cultural", en la que ni siquiera sus propagadores creen con seriedad.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;De una parte la ideología oficial niega la existencia de las razas humanas, señalan las diferencias insignificantes en los cromosomas personales, pero por el otro la ley prohibe las discriminaciones raciales "en nombre de la pertenencia o no pertenencia a una raza, étnia o religión". Entonces, ¿las razas existen o no existen? En la simple lógica aristotélica o leibniziana, es un absurdo reprimir a quienes cometen un delito contra un sujeto jurídico que no existe de hecho.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Por otra parte se proclama la inutilidad de las distinciones raciales, pero se aplican legalmente cuotas de favoritismo racial. Se niegan las "diferencias raciales" pero se pone el punto en las "discriminaciones raciales positivas". (…) Como toda realidad antropológica y, más generalmente, natural, el hecho racial no es un "hecho absoluto", pero es un hecho. Su negación actual por la ideología dominante constituye el signo y la prueba de que la cuestión racial ha devenido fatídica. Toda civilización enferma tiende a censurar la realidad de su mal y a hacer de ella un tabú. No se habla de sogas en la casa del ahorcado. La ideología hegemónica procede así con un trabajo de silencio, con un secreto de familia.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;El sociólogo negro sudafricano, de etnia zulú, Kredi Mutwa, escribía en su revelador libro "My People" (Penguin Books, Londres, 1977): "Negar las diferencias fundamentales entre los negros y los blancos, las dos grandes familias raciales de la humanidad, es negar la naturaleza y la vida. Es tan estúpido como afirmar que la feminidad y la masculinidad no existen. Aquí se descubre una falta de sentido común en el espíritu occidental. El hombre negro acusa en sí mismo más que el blanco su personalidad racial, y es por naturaleza más reticente a aceptar la utopía de un hombre universal".&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;En el mismo sentido, Léonine N´Diaye, en su obra "Le Soleil" (Dakar, 021121987), escribe: "Al igual que existen diferencias entre los pueblos blancos, entre los hispanos y los nórdicos, por ejemplo, también existe esa diferencia entre las etnias tribales africanas. La humanidad está dividida en grandes familias con su propia personalidad, cultura y hecho biológico".&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Entre los africanos, como entre los asiáticos la naturalidad del hecho racial no ofrece problemas. Se reivindica con toda tranquilidad. La negación psicótica del hecho racial en Europa se apoya en la esperanza de que disimulando el hecho racial puede purgar el pecado original del racismo y crear al mismo tiempo una sociedad idílica, un paraíso extraterrestre. (…)&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;En el censo de la población francesa de 1999, el Instituto Nacional de Estadística no hizo ninguna referencia al origen étnico ni a la religión. Los franceses no debían conocer las cifras reales, Max Clos, presidente del instituto, explicó en Le Figaro (05/03/99): "Una comisión de sociólogos explicó que la menor referencia sobre el carácter étnico o religioso de una ciudad o un barrio podría provocar reacciones racistas. Las gentes tienden a creer que una mayoría de población magrebí o africana crea inseguridad". ¡Fantástico!… como si "las gentes" no se percataran ellas mismas de la realidad al andar por las calles. Este es un perfecto ejemplo de engaños al pueblo, de negligencia del poder y de "transparencia democrática".&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;¿Por qué el enfermo desconoce su fiebre, por qué se niega a mirar el termómetro? ¿Porqué los poderes niegan que la inmigración es de hecho un cataclismo social, que está en marcha una colonización, por qué se comportan como si la emigración no existiese?&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;El estado se ha vuelto de nuevo censor, a veces se refiere a las poblaciones afro-magrebíes como "representantes de la población que vive en la periferia"… asombroso eufemismo. El Instituto de Estadística niega el hecho étnico y racial y se niega a hacerse pregunta alguna sobre este hecho.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Los poderes públicos, atontados por la psicosis antirracista y el tabú étnico, disimulan voluntariamente las cifras de la inmigración. Pero al mismo tiempo, remarca sus contradicciones, como corresponde a toda ideología alejada de la realidad, pues implícitamente reconocen el carácter étnico de la colonización, reconocen que los inmigrantes rechazan la asimilación. Los poderes públicos colaboran con los inmigrantes colonizadores para moldear la opinión pública. Pues en una sociedad mediática las gentes creen menos en lo que ven que en lo que les inculcan los mass-media.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;[Tomado del libro La Colonisation de L'Europa, L’Æncre, 2000]&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="file:///C:/Gallaecia411/index.htm"&gt;VOLVER A PAGINA PRINCIPAL&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-115841963814588542?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/115841963814588542/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=115841963814588542' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115841963814588542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115841963814588542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/09/el-antirracismo-como-religin-de-estado.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-115841917852174777</id><published>2006-09-16T07:53:00.000-07:00</published><updated>2006-09-16T08:06:21.066-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>The Third World War is About to Begin&lt;br /&gt;An interview with Guillaume Faye.&lt;br /&gt;translated by Michael O'Meara&lt;br /&gt;15/06/2006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TRANSLATOR'S NOTE: The following interview appeared in the December issue of the popular Flemish monthly Menzo. It was then translated into French and appeared on January 7 at AMI Belgique (the best, in my opinion, of the nineteen national editions of the Altermedia News Web sites). As the geostrategist Robert Steuckers (himself a gallant son of Brave Flanders) notes, this interview is a real coup for Faye, testament to the growing recognition of his prophetic warnings, as well as to the rapidly evolving contours of the European discourse on Islam.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;In Faye's Paris, by contrast, he has become something of an outlaw. After the publication of his La colonisation de l'Europe in 2000, the government fined him 300,000 francs and imposed a year's suspended sentence on him for telling the truth about Islam -- or for what it called "inciting racial hatred." The left-multiculturalist Establishment has been no less unrelenting in denouncing him as a "racist" and "fascist" and in keeping him out of the public sphere. His unorthodox opinions have also aroused the hostility (or jealousy) of those "right-wing" intellectuals (among them Alain de Benoist) who prefer the elegant cafés of the Boulevard Saint-Germain-des-Prés to the ugly realities facing France's petits blancs.&lt;br /&gt;As Machiavelli writes, "there is nothing more difficult to take in hand, more perilous to conduct, or more uncertain in its success, than to take the lead in the introduction of a new order of things." It is, however, becoming increasingly difficult to stigmatize or marginalize this irrepressible prophet who has done so much to awaken Europe to the dangers threatening it. This is evident not only in the fact that a mass-circulation magazine like Menzo (with a readership estimated at a half million) should interview him, but also that the Russian Duma recently honored him for his work and that later this year an international conference on the future of the White race will be held in Moscow under his auspices. Though the following interview reflects the constraints in language and concept that the mainstream media impose, enough of Faye's ideas come through in it to interest National Vanguard's racially conscious readership. Slight cuts in the text are indicated by ellipses (. . .) and the translator's additions by brackets. -M.O. ___________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menzo: Do you really believe this scenario [sketched in your Avant-Guerre predicting a race war of world-historical proportions in the White West]?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Guillaume Faye: I do -- just as much as I believe that if you drive down the wrong side of the freeway you will eventually have a head-on collision. The precise moment such a collision will occur is difficult to predict, but it is certainly bound to happen. Within ten years or so we are going to be confronted with something never before seen. But more than race war, we are going to experience economic breakdowns, ecological crises, and catastrophic shortages of oil. . . . All the world's governments operate with short-term agendas and nothing at this point is more disastrous. It is often said that the Earth is sick. But it is man that is sick.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Menzo: Following the assault on the Twin Towers, we became increasingly conscious of how vulnerable the global economy is. What possible alternative is there to it?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: Globalization was born not in the last decade, but in the 16th century. This fact, however, is not going to avert the impending catastrophe [it is fostering]. An alternative to it is what I call l'autarchie économique des grands espaces [that is, Grossraum or continental economic autarkies]. In such large areas, Europe, for example, there would be free circulation of goods, capital, and labor [but barriers raised against other geo-economic blocs]. If all the great continental spaces, such as Europe, Asia, Africa, etc., practiced such autarkic policies, it would be possible to maintain a certain level of well-being across the globe. It isn't necessary to sacrifice everything to free trade. The fact that textiles are massively produced in China today has had a terrible effect on the French textile sector. Clothing, however, hasn't gotten cheaper in France nor have Chinese textile workers experienced much of an improvement in their living standards. Only commerce has profited.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menzo: What importance do you attribute to the global economy?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: As much as I attribute to the impossibility of integrating large numbers of immigrants. General De Gaulle use to say: "In order to make kir [a mixed drink], you need white wine and cassis syrup. If you add too much cassis, it's no longer kir." This is another way of saying that it's only possible to integrate a limited number of foreigners. At present, in Seine-Saint-Denis and in certain other departments of the Paris Region (and also in Roubaix and many other large French cities), a majority of the population is no longer of French origin. It's impossible to integrate such populations.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Economically, the situation is even worse. Out of every one hundred [Third World] immigrants who enter Europe, only five enter the workforce. By contrast, one out of every two French graduates (and the same is true in Belgium) wants to immigrate. This is eventually going to bring down the existing welfare state, which, in turn, will only increase the potential for conflict. The riots we recently experienced [the twenty-one nights of riotous anarchy that occurred in November 2005] are only the prelude to the catastrophe which I expect to happen sometime around the year 2010. Canada's Wright Foundation is also predicting that in the period 2007-2010, there is going to be an outbreak of ethnic violence in France that will take the form of civil war. It makes this prediction on the basis of a diverse range of statistics, such as increased levels of violence, as well as growing evidence of hidden arms arsenals. Islam's massive concentration in our cities and suburbs is a problem that will soon make itself felt.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menzo: The riots in November, however, didn't have a religious character. The most common explanation for them has been social exclusion and discrimination.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: We're always looking for social-economic explanations. This is not only the Marxist way of thinking about conflict, it is an incorrect way. Immigrants today are receiving massive state supports. I would even argue that illegal immigrants now get better medical care than French natives. Portuguese and Spanish immigrants who came to France in the 1930s and '40s received no aid at all, but it was never cause for riot and mayhem. Professor Loland, recipient of France's Economic Prize and the leading authority on the subject, estimates that the direct and indirect costs of immigration today is 36 billion euros [$44 billion] a year. This constitutes 80 percent of the French state's deficit, or 13.5 percent of its annual social security costs. And this is not Le Pen arguing this, but a reputable academic. Every immigrant who crosses our border ends up costing us 100,000 euros. It's absurd, then, to claim that immigrants are neglected. Just the contrary is true. Clichy-sous-Bois, where the November riots broke out, receives half of all aid allotted to troubled urban areas. It's my belief that the instigators of the riots were simply waiting for an opportunity to riot. .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menzo: Is there anything to suggest that organized crime had a role in instigating the riots? Eighty percent of the rioters [arrested] had some sort of criminal record.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: This is not the way I see it. The riots weren't provoked by Sarkozy [who called them "scum"]. And actually it was only eight percent of the arrested rioters who had criminal records. . . . In my view, it was more an [ethnic] revolt than a criminal attack on the police. It's thus necessary to know why they revolted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menzo: Another indication that the riots were the work of criminal gangs was that the Fatwa [Islamic religious injunction] issued by the Union des organizations islamiques de France [the largest French Muslim association] had no effect on the rioters. This suggests that the rioters' inspiration wasn't religious.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: It is often forgotten that Islam is hypocritical on principle. The Koran says that it is perfectly permissible to lie in certain circumstances; whenever, for example, one is in a weakened state or whenever it serves Islam's interests to do so. It is perfectly reasonable, then, to think that Muslims wanted to appear to non-Muslims as opposed to the riots, while amongst themselves they supported it. Dominique de Villepin [the Prime Minister] has said as much. Of course, this isn't the case with all imams [Muslim leaders or clerics], but it is likely the case with those who see themselves as part of Islam's campaign of conquest -- its Dar-al-Harb.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Islam sees its mission as unfolding in three stages: the Dar-al-Suhl in territories which Islam has yet to conquer; the Dar-al-Harb in territories in the process of being conquered; and the Dar-al-Islam, in which Islam has succeeded in subjugating the non-believers. Every year there is published in Egypt an Islamic year book. This year's edition designates France, Belgium, and the United Kingdom as territories at the Dar-al-Harb stage. This, then, is the situation in which we are at present. One should not forget that during the riots two Catholic churches were destroyed. Dalil Boubakeur (the imam of Paris' Great Mosque) condemned these church burnings, but he didn't excommunicate those responsible for it. This was also the first time that public buildings were attacked and burned: police stations, public schools, etc. This has been made light of [in the public sphere], but it's heavy with significance. It is also the first time that people were killed -- four to be exact. . .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menzo: What do you see as the cause for this?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: One cause is the mass, unbridled immigration we have allowed. In Canada, for instance, immigrants are selected according to their profession, their wealth, and their economic potential. We, on the other hand, have grouped massive numbers of immigrants from rural [Third World] economies whose customs and cultures are totally different from our own, who are entirely unprepared for what they will encounter here, and who lack any of the proper educational or professional requisites [for integration]. Who could possibly think that this would work? -- even with the gigantic investments the state has made in housing, education, and special programs for them.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Japan is about as wealthy as we are, but it has hardly any immigrants; and those it has cannot count on the slightest state support. In France, by contrast, the number of young people of foreign origin will virtually double in the next ten years. Integration is not working. The politicians refuse to acknowledge the catastrophic implications of their policies. Most are concerned only with their careers. Some are too old to even care. Why should Chirac [the president] worry about what will happen in ten years -- he'll probably be dead by then. Besides, politicians look at the population as an electorate [made up of voters who can be periodically replaced]. But people are not replaceable. They belong to well-defined cultures and are attached to the mentalities in which they were formed. A Brazilian is simply not exchangeable with a Russian. But only the politicians seem not to realize this. Another cause for the riots is the increased number of sub-Saharan Africans. These groups will cause even greater problems in the future .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menzo: Why?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: Because unlike Maghrebian immigrants [Arabs from Algeria, Morocco, and Tunisia], they are completely desocialized. The Maghrebian population possesses a definite family structure, with a father and a mother. In sub-Saharan countries [whose population is Negro], such structures are non-existent. Mothers can have children with different fathers and children are raised [not by the family, but] by the village. When such familial structures are exported to a city like Paris, it inevitably produces problems. Paris is not a village and the rearing of children is not its responsibility. The [offspring of these Africans] frequently turn to crime and end up in the justice system. They don't know who their father is and no one takes responsibility for them. Their presence here is like a time bomb.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menzo: You've pointed out that from 1989 to 1999, the rate of juvenile crime [in France] increased 176 percent and that the number of those convicted have tripled. You don't attribute this growth to unemployment. What is its cause?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: There are two reasons why crime is increasing. The first is social heterogeneity. Every diverse population has problems with criminality. The two countries with the lowest levels of crime are those with the most homogeneous population: Japan and Costa Rica. Aristotle was the first to note that a society cannot be democratic and harmonious if its population is not homogeneous. Without such homogeneity, it becomes tyrannical.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The second cause of criminality stems from the permissiveness of those responsible for maintaining order: the police and the courts. In Tunisia, there's massive unemployment, but crime is relatively minor because the police and the courts react to it with severity. In Saudi Arabia, you can leave your keys or your wallet in the car and no one would think of stealing them -- because otherwise they might have their hands cut off. With us, on the contrary, foreigners experience a situation where, since 1968, all forms of repression have been rejected.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menzo: You have also written that crime will finance the impending race wars? Do you really think there is a plan for this?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: It's not only been planned, it's already happening. Police reports show that criminal gangs are now helping finance the insurgency in Iraq. Of course, not all criminals are participating in this, but it exists. And they [the authorities] think it is possible to buy social peace! It is estimated that three tons of cannabis are distributed every month in the Paris suburbs. Another source of funding is stolen cars and a third the trafficking of electronic goods. Prostitution is also a source of revenue, as well as arms dealing. Whenever the authorities discover a [criminal] arsenal, it includes not only military arms, but also hunting rifles, which are ideal for urban warfare.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menzo: In your book [ Avant-Guerre ], you put Islam on the same level as other ideologies that seek to rule the world: Communism, American liberalism, globalism. But isn't history a long succession of systems and ideologies that seek world domination?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: Not at all. Look at Judaism, which is an ethnic religion and has no intention of converting the rest of the world to its belief system. Neither Buddhism or Shintoism seeks world conquest. But Islam does, as did Catholicism, Communism, and neo-liberalism. Islam, though, is the most aggressive of all these. For it is not simply a religion, but a political doctrine. And this doctrine is imperialist. Twice before in history it has sought to conquer Europe. The first time it was stopped by Charles Martel at Portiers [in 732]; the second time, in the 17th century, it was beaten back at the walls of Vienna. Islam's present conquering ambition was revived in Egypt in the 1920s. I'm convinced that certain Islamic leaders believe the moment is now right for a third offensive against the West. As the former Algerian president Houari Boumediène once boasted, the Islamic world today carries in the wombs of its women the weapons that will conquer Europe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menzo: The first generation of immigrants displayed absolutely no hostility to us. The third generation seems more segregated than ever. Is this the result of the Palestinian conflict, which has generalized anti-Western behaviors? Is this the source of the current problem and is there a solution to it?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: It is certainly one of the sources, but it's hardly the only one. Even before the Palestinian conflict, anti-Western hatred was ripe. It stemmed in part from the hatred colonization fostered. But opposition to the West also arose from jealousy [of Western achievement]. . . The Palestian conflict has certainly acted as catalyst for hatred, but even if it were resolved tomorrow, there would still be a problem. Europe is also despised because it has become weak and emasculated. Its permissiveness invites indulgence, which makes us an easy target. Muslims find themselves in a society that is morally degenerate. One philosopher recently referred to the Hindu notion of the Kaliyuga -- the Age of Iron. According to this ancient prophecy, there will come a time when men will marry men and women women, the kings will become thieves and the thieves kings, and mothers will kill their babies in their wombs. Eh bien, we are not far from this.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menzo: In your book, you put the Belgian situation on a par with the French one. Belgium, however, lacks France's massive, alienating housing projects. Our immigrants usually reside in 19th-century urban quarters, which have maintained [their human character] and are largely free of the "no-go zones" that [make the French situation so dangerous]. In your view, how is Belgium threatened?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: You're right. The French banlieues [with their modernist housing estates] are unique. They were constructed to house French refugees from Algeria. In the course of a single week [in 1962], a million Frenchmen were evacuated from [newly-independent] Algeria. It should be emphasized, though, that these projects built to accommodate this influx were not at all disagreeable, for there was then a good deal of money available to finance their construction. At the same time, new residential towns (such as Paris Deux, near Versailles) were built to house not foreigners but the well-heeled middle class. This is quite different from the situation in Brussels, today the symbolic capital of Europe and the seat of NATO. But what counts [is not the housing situation per se] but the fact that a massive part of the population is non-European. . .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menzo: Do you think, then, that riots will eventually break out in Brussels?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: As I see it, it is only a matter of time. . . Though Brussels is perhaps better situated than Paris, it is not likely to be spared.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menzo: In the United States and Britain, there are periodic outbreaks of rioting, but these are usually between rival ethnic gangs. In France, the riots were directed against the state itself. Police and firemen were shot at and attacked. How did it come to this?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: In the United States, there are, for example, increased conflicts between Blacks and Mexicans. In France, on the other hand, non-French gangs turn [not on one another, but] on France itself. Rap music has had a role to play in this. Rap's subversive effect should not be dismissed. But more, these immigrant gangs find themselves in France because France has helped them; [the resentment this causes] is something distinct to the Maghrebinian/Islamic mentality. It's a very peculiar sentiment, but is nevertheless something that has to be accounted for. You hate those who help you, because you feel humiliated when helped. The more they are coddled, the more, then, they are likely to react aggressively. Besides, empathy isn't fostered by weakness. In promising immigrants more aid and money after the riots, the Villepin government acted unwisely. . .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menzo: Besides more riots and urban warfare, you predict an escalation in the nature of terrorist attacks: micro-, macro-, and giga-terrorism, including the possible use of nuclear weapons against the United States. Do you really think this is possible?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: Naturally. The scenario I've depicted is not far from being realized. In time, all these things will be possible. We can expect something a hundred times worse that 9-11. It's only a matter of time.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menzo: You've criticized the intelligence services for a lack of imagination and vigor. You've said that they are not reflective enough and have not fully understood the different modes of fundamentalist belief. However, nearly every month the intelligence services manage to foil various planned terrorist assaults. Is the peril really as great as you claim?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: You need to distinguish between the maintenance of order and the collection of intelligence. Western intelligence agencies have done much good work. They have managed to break up numerous clandestine cells and terrorist groups. But more is needed. It is necessary to have a large, well-informed group devoted to this. You also need to have in place the means and personnel to quickly sound the alarm. This is how the terrorist assault on the Strasbourg Cathedral was foiled. You also need to capitalize on terrorist mistakes. Prior to 9-11, a female employee in a private pilot school noted that certain students were devoting all their time to learning how to fly and not to take off and land. Only months after the fact did anyone pick up on this. . . Believe me: The unthinkable is going to become thinkable. What Baghdad experiences every day, we will soon know.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-115841917852174777?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/115841917852174777/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=115841917852174777' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115841917852174777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115841917852174777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/09/third-world-war-is-about-to-begin.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-115841829181979097</id><published>2006-09-16T07:43:00.000-07:00</published><updated>2006-09-16T07:51:31.830-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Extractos del libro&lt;br /&gt;LA COLONISATION DE L'EUROPE&lt;br /&gt;Por Guillaume Faye&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guerra étnica ha comenzado. Por lo bajo. Y, año tras año, se amplia. Por el instante, ha tomado la forma de una guerrilla urbana larvada: incendios de automóviles o de comercios, agresiones repetidas de europeos, ataques al transporte público, emboscadas a la policía o a los bomberos, razzias desde los suburbios hacia los centros urbanos, etc… Como demuestra un estudio sociológico encargado para analizar el fenómeno, la delincuencia de los jóvenes afro-magrebíes es también un medio de conquista de territorios y de expulsión de los europeos en el interior del territorio estatal francés. No está motivada únicamente por razones de simple criminalidad económica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de los suburbios, se crean enclaves o "zonas sin derecho", que se extienden como manchas de aceite hacia el exterior. Desde que la población alógena alcanzó cierta proporción, la delincuencia ha hecho emigrar a los "petits blancs", acosados por las bandas étnicas. (…) Se calculan en más de 1000 estas zonas en Francia. El fenómeno de parcelación del territorio puede sugerir que estamos entrando en una nueva Edad Media. Pero también encubre un proceso de colonización territorial, proceso que hace pedazos las utopías izquierdistas del "mestizaje étnico". Las élites intelectuales francesas, que suelen vivir en las caras barriadas reservadas a los blancos, siempre han propuesto el mestizaje social en las zonas urbanas. El mestizaje funciona de forma muy diferente entre las clases sociales de origen europeo. Entre las élites, que niegan las diferencias étnicas, no existe problema alguno en abandonar amplias zonas urbanas a las mayorías emigradas. En estos casos se habla de "fractura social", cuando la realidad es que se agita una fractura racial y etno-cultural&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los políticos invocan vagas causas económicas, cuando en realidad se agitan causas étnicas muy transparentes. Peor aun: culpabilizan de "petits blancs" a las clases populares, que se quejarían, por pura exageración, ante "fantasmas", por evidente racismo. Ellos serían los responsables de la formación de "ghettos". (…) Pero, en propiedad, no se trata de ghettos, sino de territorios conquistados y de colonias. Un ghetto es una zona relegada a una población que sufre un ostracismo. Hoy, en Francia, son la poblaciones alógenas las que han conquistado, por la fuerza, sus espacios territoriales. Hablar de ghettos es presentar a los inmigrantes como víctimas, mientras que por el contrario son los actores voluntarios de sus espacios autónomos. Hablar de ghettos deja entender que se está hablando de miseria, de pauperismo en las "zonas sin derecho" cada vez más numerosas. Al contrario, la economía criminal, centrada en la droga y en la reventa de bienes robados, así como otros recursos legales o fraudulentos, hacen que estas poblaciones accedan a un nivel de vida confortable, a veces superior a los de un asalariado francés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las iglesias, la mayor parte de los partidos, una miríada de instituciones y asociaciones, el mundo del show-business, durante años, han abogado por la instalación de emigrantes, por la apertura de fronteras y por la inexpulsabilidad de los clandestinos. ¿Animados por un cierto etnomasoquismo? ¿Por xenofilia? ¿Por ingenuos adalides de la religión de los derechos humanos? ¿Por snobismo antirracista o políticamente correcto? ¿Por voluntad deliberada de mestizar Francia y Europa, por odio a la "pureza étnica" europea? Sin duda, un poco de todo. En todo caso se constata una mezcla de fatalismo cara a la inmigración incontrolada y ante la ya declarada incontrolable. Un fatalismo de pulsiones autodestructivas hacia el pueblo propio. "¡¡¡ Sí, invadidnos, nos hacéis un favor !!!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En agosto de 1999, Yaguine y Fodé, dos colegiales guineanos, se introducían en el tren de aterrizaje de un airbús (…) y fueron encontrados muertos por hipotermia. Entre las ropas de uno de ellos, se descubrió una carta interesante (…) en ella pedían asilo por razones de guerra (no hay guerra en Guinea) y debido a la miseria de sus familias (las investigaciones demostraron que pertenecían a la clase alta de su país). Entre los creadores de opinión se dispararon las alarmas. Si habían muerto dos niños, habían muerto por nuestra culpa, por nuestra negativa a acoger sin discusión a todos los "pobres" del continente negro. (…) Inmediatamente después, como demuestran los archivos, las llamadas asociaciones antirracistas se lanzaron en una campaña de crítica hacia los controles aduaneros en los flujos migratorios en Europa (los más laxistas de todo el mundo) y en una crítica de la egoísta Europa (cuando ahora que se agotan los fondos de ayuda al Tercer Mundo, Europa se ha mostrado la más generosa). Para muchos de los responsables africanos, el discurso consiste en forzar las puertas de Europa a cambio de un chantaje moral. Hablamos de la colonización por la mendicidad y la compasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 4 de agosto de 1998, una adolescente menor de edad fue violada y después abominablemente torturada por dos jóvenes africanos que se la encontraron por la calle preguntando una dirección. Después de los hechos, orinaron simbólicamente sobre su cuerpo martirizado. La chica murió a causa de la hemorragia provocada. Su calvario y su oración fúnebre se resumieron en dos líneas pintadas por los asesinos con la sangre de la chica en la pared, que aparecieron fotografiadas en el semanario "Le Parisién", el 05/08/98: "chiens écrasés" ("aplastad a los perros"). La chica no era guineana, sino polaca. Se llamaba Ángela... Para mí, la memoria de Ángela vale mil veces más que la de Fodé y Yaguine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me cansaré de señalar que la mayoría de los inmigracionistas colaboradores y sus cabezas de fila proceden de la burguesía o pertenecen a las clases sociales perfectamente preservadas del contacto con las poblaciones alógenas, totalmente protegidos de la criminalidad en general. Su desprecio, su ignorancia de las condiciones de vida y de cohabitación del pueblo europeo real, de los "petit blancs", es inconmensurable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta nueva izquierda, convertida al capitalismo, defiende con garras un socialismo virtual y un inmigracionismo real. En este cocktail, es difícil adivinar la parte de imbecilidad, de altruismo alucinatorio, de snobismo antirracista, de etnomasoquismo y de (peor todavía) cálculo político. El sentimiento que domina entre los colaboradores es el mismo que atrapó a las élites declinantes romanas en el siglo III: la ruindad y la cobardía, (…) y un egoísmo indiferente hacia su propio pueblo y hacia sus generaciones futuras. La historia retendrá que los europeos, y concretamente sus burguesías declinantes, fueron los primeros responsables de la colonización de Europa y de su submersión demográfica. Los inmigrantes del Tercer Mundo, que yo considero como el enemigo principal, desde su punto de vista tienen perfecta razón para invadirnos. Ellos rellenan un vacío, al igual que los americanos rellenan un vacío ante la ausencia de los europeos en los planes geopolíticos y estratégicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los burgueses fueron los aliados de los ingleses en el siglo XV, como la izquierda fueron los primeros en claudicar en la II Guerra Mundial. Para resolver el problema, problema del que surgirá el caos, no hay otra solución, por un medio o por otro, que reducir al silencio a los colaboradores, a los lobbies inmigracionistas, que son las causa primera, tras 30 años, de nuestra colonización. El enemigo-colonizador, es un enemigo estimable, un enemigo que juega su juego. Pero los colaboradores que atentan contra su campo, que apuntan sobre su propio objetivo, no merecen, como decían De Gaulle y el emperador Diocleciano, gracia alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política de ghettos es imposible: los territorios urbanos no son los suficientemente grandes, ni los medios de transportes lo suficientemente lentos para impedir las fricciones étnicas. Ciudades como Roubaix, Mantes-la-Jolie, Créteil, Le Val-Fourré, hoy en día son patrimonio de las poblaciones alógenas, no son ghettos, centros urbanos casi prohibidos a los europeos y focos de enfrentamientos raciales. En América, las zonas de mayoría no-caucásica (que dicen allí) suelen estar rodeadas de cordones sanitarios y no ofrecen mayores problemas. Los Estados Unidos, después de todo, desde su origen, son un país de inmigración y de impermeabilidad étnica; este es el fundamento de su contrato social. En Europa, el modelo de la cohabitación territorial de las etnias, como en el caso del Oriente Medio, es inaplicable e inviable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política del mestizaje étnico es también imposible; y no sólo en Francia, sino en todos los países del mundo. Presa de un repentino impulso de demagogia social, la alcaldía de París se embargó, durante los años ochenta, en construir bloques y barrios enteros, cómodos y a bajo precio, reservados, en nombre de una "discriminación positiva" que no se atreve a llamarse por su nombre, sólo a familias africanas y magrebíes, con el fin de "apaciguar las tensiones" y de "favorecer la integración" de estos "franceses de hecho". Diez años después, podemos leer en la revista "Paris-Le Journal", editada por el ayuntamiento, las siguientes noticias: "La delincuencia continúa en progreso. 284.663 crímenes y delitos en 1998 contrastan contra los 272.145 denunciados en 1997. Esto señala un aumento del 4,6%, es decir, el doble de la media nacional (…) La delincuencia de los menores en las nuevas zonas de población en fuerte crecimiento" (nº94, abril 1999). Y los progresos en la inseguridad de (en los colegios, en las calles, por robo o a mano armada) conciernen más exactamente a los distritos construidos bajo la legislación especial para inmigrantes que los edificados en los siglos XV, XVIII y XIX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomemos el ejemplo de la nueva África del Sur, fundada sobre el mito de la cohabitación multirracial. Tras la abolición del apartheid y la instauración del poder negro, la inseguridad es tal, la criminalidad negra ha subido a tales alturas que los blancos, los asiáticos, los zulúes y los xhosas se atrincheran a cal y canto en sus zonas respectivas. La paradoja de la nueva Sudáfrica es que tras la abolición del apartheid, el apartheid es ahora un hecho más fuerte y presente que nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la vida, el hecho de reconocer que ciertos problemas no tienen solución, salvo la crisis, es una constante histórica. ¿Políticas de ghettos, políticas forzadas de mestizaje étnico? En los dos casos, un callejón sin salida. Desalentado, Gérard Dezempte, alcalde por el gaullista RPR en una comunidad de 8.500 habitantes, Charvieu-Chavagneux, tomada por la criminalidad asfixiante, declaraba a la prensa en enero de 1999, con una lucidez poco corriente: "Si se desea luchar contra los ghettos, es preciso cambiar de legislación. Hoy impera una noción de tolerancia, y el desequilibrio racial es tan pronunciado que nos conduce progresivamente a la guerra civil. Mi ciudad sufre de hecho la guerra civil". Para nuestra pequeña historia, anotemos que el consejo municipal de Charvieu-Chavagneux había votado, el 24 de septiembre de 1998, la organización de un referéndum sobe "la segregación de las poblaciones concernientes a las leyes HLM", llamadas por otro nombre poblaciones afro-magrebíes. El prefecto declaró las deliberaciones como ilegales, despreciando las 13.000 firmas presentadas por petición popular a favor del referéndum. Esta es la democracia moderna. ¿La "guerra civil", según las palabras de Gérard Dezempte…? Para salir de un atasco, es preciso construir accesos. Los medicamentos del "docteur République" ya han caducado. Es la hora de los cirujanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desgraciadamente, esta "segregación" crearía un coste monetario asombroso para las arcas del Estado (la "politique de la ville" cuesta unos 20 millardos por año), pero se explica porque los franceses, de hecho, no soportan ya vivir en las zonas donde la concentración de afro-magrebíes es mayoría o es muy fuerte, por el hecho del comportamiento mismo de las poblaciones. Ningún voluntarismo estatal podrá hacer ya nada contra esta negativa a la integración, que ya no podrá ser más decretada ni financiada. Es la lógica de los ghettos de Los Angeles, donde ningún coreano aceptará bajo ningún pretexto la instalación de ningún negro en sus zonas. Pero el Estado francés no ha admitido nunca las realidades étnicas, como otros negaron la esfericidad de la Tierra. Hablando de las "zonas desfavorecidas" (y por lo tanto irrigadas por la mano financiera de los contribuyentes), el diputado Cardo explica: "El mestizaje social avanza muy poco. Las minorías sociales (que en su lenguaje quiere decir "étnicas") se refugian en las zonas donde la vida es difícil y la inseguridad fuerte. Y es difícil hacer regresar a las gentes que abandonan esas zonas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué no reflexionamos sobre los hechos siguientes? Los polacos, los italianos, los portugueses, los españoles que inmigraron masivamente a Francia durante los años sesenta jamás necesitaron de "políticas de inserción" para participar en la vida económica, para formar parte del tejido social, para escapar a la delincuencia. Con los africanos y los magrebíes, la misma asistencia social no puede evitar su aserción. Y aquí se descubre un problema. La ideología dominante no puede, evidentemente, admitir que la causa de esta inserción imposible no es ni social, ni económica, ni financiera, sino étnica. Si la inserción de los afro-magrebíes no funciona, no es porque la política de inserción esté equivocada, sino porque la misma inserción de estas poblaciones es consustancialmente imposible. La distancia etnocultural entre estas poblaciones y los europeos es demasiado extensa para que sea posible una cohabitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La misma perspectiva de ver crecer en Europa estos territorios, cada vez mas extensos, ocupados por comunidades alógenas que, a partir de estos reductos, quieren irradiarse, es inadmisible. Los poderes públicos se despreocupan de las dramáticas consecuencias que están creando. Se aferran al dogma inefectivo de la integración y de la dispersión de la población contra la formación de ghettos, en nombre, por otra parte, de una política pro-islámica que es la menos efectiva para impedir la extensión de las "zonas sin derecho". Los poderes públicos, completamente desbordados e inconscientes del peligro, no realizan política alguna que no sea la del "dejar-hacer". Otros, más conscientes, dicen que estamos condenados a la extensión de las zonas territoriales alógenas. El propósito de este libro es dar a conocer las fórmulas que se oponen a lo inadmisible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para continuar leyendo el texto completo : &lt;a href="http://www.geocities.com/gallaecia411/Colonisation.htm"&gt;http://www.geocities.com/gallaecia411/Colonisation.htm&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-115841829181979097?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/115841829181979097/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=115841829181979097' title='1 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115841829181979097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115841829181979097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/09/extractos-del-libro-la-colonisation-de.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-115841772546853049</id><published>2006-09-16T07:35:00.000-07:00</published><updated>2006-09-16T07:42:06.533-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Back to the Future&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L’archeofuturisme, by Guillaume Faye Les Editions de L’Æncre (12 rue de la Sorudière, 75001 Paris France 260 pp 145 NFItalian version Archeofuturismo Barbarossa 2000, selection Sineregie 231 pp. 24,000 lira&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.geocities.com/gallaecia411/arqueofuturismo.htm"&gt;http://www.geocities.com/gallaecia411/arqueofuturismo.htm&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AFTER AN ABSENCE of thirteen years, Guillaume Faye, the French New Right’s prodigal son, has returned to the fray with a rich and stimulating essay called L’archeofuturisme. Returning to the “philosophy of the hammer” which made him so popular among young supporters of the neo-right, Guillaume Faye has readapted his eighties modernism to develop a neo-Nietzschean conception of the world. against modernity and its carcinogenic metastasis he urges the restoration of archaic values in an ultra-technological universe. To be archeo-futurist is to think in the manner of an old hoplite but one in front of a computer, ready to conquer Mars or to carry out genetic manipulation.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faye affirms that GRECE failed in its strategy of infiltrating the established media. Inspired by the works of the scientists René Thom and Ilya Prigogine, he believes he can see in current events the first stirrings of a global catastrophe which he expects to break out in the early years of the twenty first century. We therefore have to anticipate the implosion of the West and state of the world which will come out of that implosion. That is the reason for Faye’s suggestion of an innovative, European radical and dissident approach: archeo-futurism. Archeo-futurism sees itself as a “re-emergence of archaic social configurations in a new context”. For the societies of the future we need to think in terms of a combination of the advances of techno-science and the return to traditional solutions out of the mists of time. That may be the true nature of post-modernity, as far removed from a nostalgic cult of the past as it is from an idiotic worship of whatever is current. Between the longest memory and the Faustian soul should not be a question of “or” but of “and”. For they do match. To bring together Evola and Marinetti...The Ancients are not to be aligned with the moderns but with the futurists, for...globally the future needs the return to ancestral values and that applies the whole world over.” As a new-post Western ideology, archeo-futurism is based on vitalist constructivism, the positive and persuasive name given to anti-egalitarianism. In the first chapter of his book, the ex-journalist and radio animator, levels some friendly but pertinent criticisms of the French New Right. If he disagrees with the communitarian thesis expressed in recent issues of éléments and insists that by restricting itself over-intellectual and insufficiently polemical activities it is responsible for the decline in support it suffered in 1983-1984 (the time when support for the Front national was rising) he also admits to what he now believes are errors of his own.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. The most significant change concerns geopolitics. Between 1978 and 1985 Faye was in favour of a European-Arab alliance, supported radical Islam and denounced the USA as an archetype of what he termed “the West in decline”. Today he considers that the so-called Third World is the principle enemy of the European peoples whilst the United States is simply a competing nation which must be reappropriated by the European in order to create a world of the North, “a Septentrion” to face the menace of the South. Another important change is in his attitude to the Front National. Although he had already shown an inclination towards the so-called “national preference” politics of Jean-Yves Le Gallou, Faye used to berate the Front National as a “Regano-Papist” organization. Now, (writing before the party split) he sees in the Front National the one and only authentic revolutionary movement in France!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The three chapters which follow are brief and confused outlines (Charles Schmitt follows the decriminalisation of all drugs) of archeo-futurist application to social life, science and the economy. No partisan of consensus or the so-called “soft ideology”, Faye believes that the Left has made its peace with the international bourgeois system. With the pretext that it is fighting against exclusion, the spirit of egalitarianism will have nothing to do with ideological differences based on group difference. Normally a despiser of puritanism in all its forms, Faye impatiently looks forward to the official sanctioning of houses of pleasure and impatiently awaits the advent of transgenetic man. He protests too against what he calls “the devirilisation” of European man, which, he claims, has led to an upsurge in male and female homosexuality.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;On the subject of immigration, which favours multi-racial and therefore inevitably multi-racialist, societies Faye discerns three factors of so-called “immigrationism”: xenophilia, ethno-masochism and electoralism. However, because he believes, as he puts it, and rightly in this reviewer’s opinion, that the future belongs to peoples and not to tribes, he considers the “national preference” to be an anachronism. He suggests that it be replaced instead by an “ethnic preference” which would be the norm for homogenous populations. This follows on logically form his proposal to abolish the United Nations in order to make way for vast unity reaching from Iceland to Kamtchatka, which Faye calls Eurosiberia. The integration of a nation like France into Eurosiberia would not have to mean the loss of French identity. On the contrary, it would permit a redefinition and rediscovery of itself as Gaul, a land ethnically Gallic&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The sixth and final chapter is a science-fiction novella describing the day in the life (in 2073) of a high dignitary of the Eurosiberian federation.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Système à tuer les peuples. The contents of L’archeofuturism are subversive, because, as the author writes, “we now own the monopoly of alternative thinking, the monopoly of rebel thinking.” Georges Feltin-Tracol&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-115841772546853049?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/115841772546853049/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=115841772546853049' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115841772546853049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115841772546853049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/09/back-to-future-larcheofuturisme-by.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-115806876809942134</id><published>2006-09-12T06:40:00.000-07:00</published><updated>2006-09-12T06:46:08.103-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>ENTREVISTA CON GUILLAUME FAYE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Para ser políticamente correcto, es necesario ser etnomasoquista".Guilleaume Faye.&lt;br /&gt;Periodista, escritor, polemista, productor de radio, guionista, Guilleaume Faye ha sido uno de los principales animadores de la corriente conocida como Nueva Derecha, movimiento que ha abandonado a mediados de los años 80. Después ha dirigido la publicación mensual "J'ai tout compris".Hoy en día, mientras continua una carrera en la prensa popular, analiza la situación y lanza nuevas flechas ideológicas que corren el riesgo de hacer diana en todos los intentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Français d' abord: ¿podría darnos una definición de lo políticamente correcto y explicar como funciona?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye: lo "políticamente correcto" es, en un principio, una censura social del pensamiento y del lenguaje impuesto en los Estados Unidos por los medios liberal-radicales, los grupos feministas, homosexuales, y por ciertas minorías étnicas, con el fin de paralizar la expresión de la derecha republicana. Pero en Francia, lo "políticamente correcto", más severo que en los Estados Unidos, es una vieja historia. Lleva al ostracismo a los que no siguen la línea y los discursos oficiales de la ideología hegemónica. En la universidad de los años 60 y 70, al antimarxismo era políticamente incorrecto y sus detractores diabolizados como "fascistas".Lo políticamente correcto es la condición sinequanon para acceder a los grandes medios de comunicación y no ser socialmente diabolizado. Es lo "políticamente chip". Di "jóvenes salvajes" y no magrebies amotinados. Hablad de incidentes y no de "razzia". Evocad los "efectos colaterales" de la US Air Force en Servia, pero evitad sobre todo el tema incorrecto de los bombardeos de los barrios del norte de Belgrado. Di "fractura social" en vez de "pauperización", y sobre todo, esforzaos, si queréis ser admitidos a cenar en la planta baja de Casa Lipp, Boulevard Saint.Germain, de dejar entender que detestáis a los "franchutes". Para ser políticamente correcto, hace falta ser etnomasoquista, es indispensable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es entonces el lugar de los que tienen cosas que decir y verdaderas preguntas que hacer?.Sobre todo no es necesario que se autocensuren y edulcoren sus discursos. Para forzar la barrera de lo políticamente correcto yo preconizo el pensamiento radical, es decir, el pensamiento verdadero y afirmativo, del que hablaba Nietzsche en su "Filosofía a martillazos". Cara al sistema es necesario aparecer como un verdadero enemigo, y no como un falso amigo. Como ha escrito Soljenitsyn, no es más que siendo radical que el discurso disidente puede desafiar la censura y alcanzar el oído del pueblo.¿Por qué la extrema izquierda no representa una alternativa?Porque sus ideas y sus hombres, los del troskismo internacionalista y cosmopolita, están ya en el poder. Porque su discurso social está obsoleto y está recentrado sobre la inmigración y la xenofobia, sin tener en cuenta la defensa y la protección del verdadero pueblo francés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es lo que le permite afirmar que el librecambismo caerá en breve?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis posiciones son las de Maurice Allais, premio Nobel de economía. El mundialismo librecambista no es viable a termino medio pues descuida las diferencias de factores de producción entre las diferentes zonas y suprime las regulaciones económicas. Es un semi-remolque con el conductor dormido. Ahora bien, en una autopista, una cosa es segura: siempre hay un viraje en alguna parte.Para ser breve, yo soy favorable a la teoría de la autarquía de los grandes espacios: un espacio europeo de economía de mercado, sin fiscalismo ni estatismo, pero operando contingentemente sobre las importaciones exteriores, sobre todos los flujos, ya sean financieros, materiales o humanos.Usted pone en evidencia los peligros del ascenso del integrismo religioso. ¿no cree por tanto que exista una forma moderada de Islam?.No, el Islam laico y moderado no existe. El Islam es una civilización teocrática donde la Fe se confunde con la Ley. Tan pronto como el Islam es mayoritario sobre un territorio los cristianos y los judíos tienen un estatus inferior. El Islam no conoce ni la tolerancia, ni la reciprocidad, ni la caridad hacia el no musulmán, excluido de la UMMA (comunidad de creyentes del Islam). A este respecto la ingenuidad de los políticos y de los prelados es estupefaciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para usted, la inmigración no es una invasión, sino una colonización poplacional. ¿La diferencia no es únicamente semántica?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francia, en su historia, ha sufrido invasiones totales o parciales alemanas, inglesas, rusas, etc. Sin embargo ha permanecido siendo ella misma. Una invasión es de carácter militar y la suerte de las armas puede cambiar. La inmigración actual es una colonización poblacional, con frecuencia consciente y vivida como una revancha contra la civilización europea. Ella se pretende definitiva. La colonización por las maternidades, como lo subrayaba el general Bibeard, es todavía más importante que la de las fronteras porosas.Regresemos, si usted quiere, al dominio político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo explica los ataques de los cuales el FN es víctima después de 15 años?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.Como decía Jean Baudrillard en 1997 en Liberation, si mi memoria es buena, (que le ha servido para ser satanizado por el terrorismo intelectual de sus pares), "el Frente Nacional es el único partido que hace política, allí donde los otros hacen marketing electoral". Ahora bien, el sistema detesta a los que hacen política, y a los que tienen ideas o proyectos de sociedad alternativos. Por otro lado el Frente Nacional se parece a un medico que osa decir a su paciente que tiene cáncer y que debe hacerse operar. Es siempre desagradable de entender.La acusación incapacitante de "racismo" y "fascismo" (antaño empleadas contra Raymond Aron en 1968, porque no era estalinista ni marxista) no son ni siquiera presa seria para los que las profieren. Son anatemas para-religiosos, excomulgaciones lanzadas contra todo grupo constituido que conteste los dogmas oficiales de la clase intelo-político-mediatica en el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si le comprendo bien, ¿los partidos del gobierno formarían entonces una suerte de partido único llamado también Frente republicano?Vivimos dentro de un régimen totalitario a la occidental, más sutil, pero pariente de los regímenes soviético o iraní. La mayoría y la oposición oficiales no discuten más que de puntos de doctrina secundarios, pero siguen perteneciendo a la misma ideología, la única autorizada. Divergen algún poco sobre los medios pero no sobre los fines. Este "Frente republicano" (que en realidad ha usurpado escandalosamente este bello vocablo romano de res pública, igual que el concepto griego de demokratia) incluye varias partes. Sobre las opciones generales, están todos de acuerdo. Hoy en día, por tomar prestado a Hergé, el señor Chirac se asemeja al Capitán Haddock, el comandante ebrio y sin poder a cargo del Karaboudjian que transporta el opio, y el señor Jospin al Teniente Allen, que es el verdadero jefe a bordo. ¡Que llegue pronto Tintín!.El Frente Nacional es entonces la única novedad política después de 50 años...Eso son los historiadores del año 2050 los que lo dirán.&lt;br /&gt; Nosotros hemos llegado a un punto en el que, como he tratado de explicar en mi ensayo "L' archéofuturisme", hemos vivido una convergencia de catástrofes. Por primera vez desde el hundimiento del Imperio Romano, nuestra civilización está globalmente amenazada (étnicamente, demográficamente, culturalmente, ecológicamente, económicamente, etc). Es el "caso de urgencia", la Ernstfall de la que hablaba Carl Schmitt.&lt;br /&gt;Vivimos unos tiempos y unas apuestas más cruciales que, por ejemplo, la derrota de 1940. Se trata de salvar un pueblo y una civilización. En este sentido, la misión y la ambición de movimientos como el vuestro debe ser de orden histórico más que político. Se trata de la "Gran Política" en sentido nietzscheniano. En estos tiempos crepusculares, un movimiento político no puede tener futuro más que si se afirma como el único defensor de un proyecto revolucionario, que se reivindica (será la genial táctica de Charles de Gaulle en 1940) como el último recurso.&lt;br /&gt;Lo esencial no está en ser una "novedad política", lo esencial es de verdad, imponerse como una novedad "histórica".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Propos recueillis par François Delancourt.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El invitado en algunos libros.… 1981 - El sistema para asesinar a los pueblos.… 1983 - Contra el economismo y Sexo e ideología.… 1984 - La nueva sociedad de consumo y Occidente como declive.… 1985 - Nuevo discurso a la nación europea (prefacio del antiguo ministro Michel Jobert).… 1985 - Europa y modernidad y Antes de la guerra.… 1999 - El arqueofuturismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entrevista aparecida en:&lt;br /&gt;http://www.red-vertice.com/disidencias/derechads.htm&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-115806876809942134?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/115806876809942134/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=115806876809942134' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115806876809942134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115806876809942134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/09/entrevista-con-guillaume-faye-para-ser.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-115806829873919424</id><published>2006-09-12T06:33:00.000-07:00</published><updated>2006-09-12T06:38:18.776-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>The Essence of Archaism&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;by Guillaume Faye&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillaume Faye, born in 1949, was, along with Alain de Benoist, one of principal organizers of GRECE (Groupement de Recherche et d'Etude sur la Civilisation Européenne) and of the New Right, which he left 1986, reproaching his former colleagues for their increasing timidity and sterile intellectualism. Preferring to follow his own path as agitator and Nietzschean provocateur, he has recently published in rapid succession L'Archéofuturisme (1998), La colonisation de l'Europe (2000), and Pourquoi nous combattons (2001).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;In Archéofuturisme Faye envisages, sometime within the next two decades, a large-scale civilizational crisis, provoked by what which he calls a "convergence of catastrophes." For the post-crisis world Faye proposes, in terms that at times recall the Italian Futurists of the early twentieth century, the construction of a European Empire founded on essential, archaic values and on a bold, aggressive exploitation of science and technology: hence the concept of "archeofuturism," the re-emergence of archaic social configurations in a new context.]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;It is probable that only after the catastrophe which will bring down modernity, its world-wide saga and its global ideology, that an alternate vision of the world will necessarily impose itself. No one will have had the foresight and the courage to apply it before chaos erupted. It is thus our responsibility -- we who live, as Giorgio Locchi put it, in the interregnum -- to prepare, from this moment forward, a post-catastrophic conception of the world. It could be centered on archeofuturism. But we must give content to this concept.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;It is necessary, first, to return the word "archaic" to its true meaning, which, in its Greek etymon archê, is positive and non-pejorative, signifying both "foundation" and "beginning" -- that is, "founding impetus." Archê also means "that which is creative and immutable" and refers to the central concept of "order." To attend to the "archaic" does not imply a backward-looking nostalgia, for the past produced egalitarian modernity, which has run aground, and thus any historical regression would be absurd. It is modernity itself that now belongs to a bygone past.Is "archaism" a form of traditionalism? Yes and no. Traditionalism advocates the transmission of values and, correctly, combats the doctrines of the tabula rasa. But it all depends on which traditions are transmitted. Not every tradition is acceptable -- for example, we reject those of universalist and egalitarian ideologies or those which are fixed, ossified, demotivating. It is surely preferable to distinguish from among various traditions (transmitted values) those which are positive and those which are detrimental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The issues that disturb the contemporary world and threaten egalitarian modernity with catastrophe are already archaic: the religious challenge of Islam; geopolitical contests for scarce resources, agricultural land, oil, fisheries; the North-South conflict and colonizing immigration into the Northern hemisphere; global pollution and the physical clash of empirical reality against the ideology of development. All these issues plunge us back into age-old questions, consigning to oblivion the quasi-theological political debates of the nineteenth and twentieth centuries, which were little more than idle talk about the sex of angels.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moreover, as the philosopher Raymond Ruyer, detested by the left-bank intelligentsia, foretold in his two important works, Les nuisances idéologiques and Les cents prochains siècles, once the historical digression of the nineteenth and twentieth centuries has finally closed, with egalitarianism's hallucinations having descended into catastrophe, humanity will return to archaic values, that is, quite simply, to biological and human (anthropological) values: distinctive sexual roles; the transmission of ethnic and popular traditions; spirituality and sacerdotal organization; visible and supervisory social hierarchies; the worship of ancestors; initiatory rites and tests; the reconstruction of organic communities that extend from the individual family unit to the overarching national community of the people; the deindividualization of marriage to involve the community as much as the couple; the end of the confusion of eroticism and conjugality; the prestige of the warrior caste; social inequality, not implicit, which is unjust and frustrating, as in today's egalitarian utopias, but explicit and ideologically justifiable; a proportioned balance of duties and rights; a rigorous justice whose dictates are applied strictly to acts and not to individual men, which will encourage a sense of responsibility in the latter; a definition of the people and of any constituted social body as a diachronic community of shared destiny, not as a synchronic mass of individual atoms, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;In short, future centuries, in the great pendulum movement of history that Nietzsche called "the eternal recurrence of the identical," will in some way revisit these archaic values. The problem for us, for Europeans, is not, through our cowardice, to allow Islam to impose them on us, a process which is surreptitiously occurring, but to reimpose them on ourselves, while drawing upon our historical memory.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recently, an important French press baron -- whom I cannot name, but known for his left-liberal sympathies -- made to me, in essence, the following disillusioned remark: "Free-market economic values are gradually losing out to Islamic values, because they are exclusively based on individual economic profit, which is inhuman and ephemeral." Our task is to ensure that the inevitable return to reality is not imposed upon us by Islam.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviously, contemporary ideology, hegemonic today but not for much longer, regards these values as diabolical, much as a mad paranoiac might see the features of a demon in the psychiatrist trying to cure him. In reality, they are the values of justice. True to human nature from time immemorial, these archaic values reject the Enlightenment error of the emancipation of the individual, which has only ended in the isolation of this individual and in social barbarism. These archaic values are just, in the Ancient Greek sense of the term, because they take man for what he is, a zoon politicon ("a social and organic animal integrated into a communatarian city-state"), and not for what he is not, an isolated and asexual atom fitted out with universal but imprescriptible pseudo-rights.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;In practical terms, archaism's anti-individualist values permit self-realization, active solidarity and social peace, unlike egalitarianism's pseudo-emancipating individualism, which ends in the law of the jungle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Excerpted from L'Archéofuturisme (Paris: L'Aencre, 1998). Trans. Irmin. The original French text is online at the &lt;a href="http://hyperion.spaceports.com/~beowulf/"&gt;Faye archive&lt;/a&gt;. Ellipses in the online text have been removed.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-115806829873919424?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/115806829873919424/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=115806829873919424' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115806829873919424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115806829873919424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/09/essence-of-archaism-by-guillaume-faye.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33964364.post-115806779666748491</id><published>2006-09-12T06:26:00.000-07:00</published><updated>2006-09-13T07:44:56.206-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3773/3735/1600/ultreia.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3773/3735/320/ultreia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;PRESENTACION&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este blog es la continuación logica de la web &lt;a href="http://www.geocities.com/gallaecia411/"&gt;http://www.geocities.com/gallaecia411/&lt;/a&gt;, web arqueofuturista donde se encuetran textos del autor de El Arqueofuturismo , incluso el libro en español: &lt;a href="http://www.geocities.com/gallaecia411/arqueofuturismo.htm"&gt;http://www.geocities.com/gallaecia411/arqueofuturismo.htm&lt;/a&gt; , Guillaume Faye.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este blog siguiendo una línea arqueofuturista sera cauce de noticias y analisis de temas diversos para dar una visión general de "lo que esta pasando" y de las posibles "soluciones" a los problemas de Europa, cuyo mayor problema actual es la simple desaparición fisica de los europeos, emepzando por los gallegos, debido a la baja natalidad de los indigenas, la inmigración y su alta natalidad y las adopciones internacionales provenientes del tercer mundo. Un suicidio etnocultural que puede y debe evitarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mas información referida concretamente a Guillaume Faye y su obra remitimos a todos los lectores de este blog al magnifico blog portugues &lt;a href="http://arqueofuturista.wordpress.com/"&gt;http://arqueofuturista.wordpress.com/&lt;/a&gt; donde se puede encontrar una extensa seleccion de textos, ideas-choque, arqueofuturistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gallaecia 411 no es un partido ni una asociación, es una difusora, para aquellos que coincidan en lo que aquí exponemos ya existe una asociación afín, &lt;a href="http://www.tierraypueblo.com/"&gt;TIERRA Y PUEBLO&lt;/a&gt;, no es momento de dispersar esfuerzos, invitamos a todos aquellos que compartan ideas e inquietudes a colaborar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33964364-115806779666748491?l=gallaecia411.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gallaecia411.blogspot.com/feeds/115806779666748491/comments/default' title='Enviar comentários'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33964364&amp;postID=115806779666748491' title='0 Comentários'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115806779666748491'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33964364/posts/default/115806779666748491'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gallaecia411.blogspot.com/2006/09/presentacion-este-blog-es-la.html' title=''/><author><name>Idegablog</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00200152404348255631</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4433/3569/1600/logo.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
